31 de marzo de 2010

Gerrard, el regreso del capitán

Los estados de forma en los deportistas son una de las mayores incógnitas por resolver. Pasar por un buen o mal momento durante el año puede marcar tu carrera deportiva. Mientras unos apuntan más alto de lo que realmente tienen y acaban siendo sobrevalorados, hay otros que tienen dentro mucho más de lo muestran mientras que la constancia el secreto de su éxito. Ir mejorando con los días, seguir al nivel de los mejores del mundo y luchar por todos los títulos que se juega, es el pan de cada día de todos aquellos jugadores llamados como los mejores del mundo del fútbol. En ese rendimiento se encuentra Steven Gerrard, aunque no recordaremos esta temporada como una de las mejores del capitán red. Mermado por las lesiones y por una forma un tanto decepcionante, Steven intenta entonarse de cara al que puede ser su último Mundial.


El número ocho de Anfield va camino de terminar un año con mucha pena y sin gloria. Las expectativas del Liverpool no han sido cumplidas, ni mucho menos. Eliminados a las primeras de cambio en la Champions League y descartados excesivamente pronto de la lucha por la Premier League, ya sólo queda el consuelo de lograr algo en la Europa League e intentar garantizar una plaza europea para la temporada siguiente. El conjunto de Rafa Benítez ha funcionado a base de arreones a lo largo del año. Estos arreones han servido para bajar el nivel medio de la clase, donde el único y claro aventajado es Fernando Torres. Todos los demás son estudiantes de nivel medio, donde van sacando sus asignaturas medianamente y de vez en cuando estudian. Como es lógico, cuando se estudia se recompensa tu trabajo. Pues bien, cuando se juega bien, los resultados llegan al instante.

El mal momento deportivo del Liverpool concuerda a la perfección con el estado de forma de Steven Gerrard. Decir que no ha mostrado todo lo que tiene sería quedarse corto. Lo cierto es que tiene mucho y apenas ha destacado entre los suyos. En demasiadas ocasiones, incluso se ha quedado por debajo del nivel. La nota media en el Liverpool es tan mediocre que su baja forma pasa desapercibida. Pero no para ojos de los que siguen confiando en él. Todos echan de menos su aportación al equipo en los momentos clave. Se quiere recuperar a un hombre luchador y que sepa dirigir al Liverpool cuando se encuentre perdido. El Steven Gerrard que nos enamoraba en aquella final de Estambul ahora es una sombra que intenta volver a ser real. Deambular por el campo y dar pases a los rivales se ha convertido en corriente, mientras que sus buenas acciones han quedado reducidas a anécdotas.


Pero no todo son críticas para Gerrard. Su pasado es tan sumamente bueno que siempre esperamos que pueda rendir de la misma manera. A pesar de estar de capa caída, no hay duda de que volverá a empuñar su espada. Potencia, regate en carrera, oportunismo y sacrificio. Los valores de todo capitán residen en Liverpool. Sus mejores virtudes salen a la luz, cada vez con mayor asiduidad, tras unos meses totalmente escondido. Los partidos contra el Lille, Portsmouth y Sunderland son un camino abierto al optimismo. Aquella final en 2005 muestra todos y cada uno de los aspectos positivos de Steven. Volver a ellos significaría retornar a lo más alto. Le hemos visto tocar la cima y mantenerse, y por eso no hay duda de que conoce el camino para volver. Aquel día tocó el cielo. Disfrutó de un momento histórico. Y, además, hizo disfrutar.

Que Steven Gerrard no pasa por un buen momento es algo evidente a los ojos de cualquiera. Pero lo que no es menos evidente es la clase que el mediocampista ingles esconde. Por este y mil motivos más, cada detalle de Steven en esta temporada nos hace recordar sus momentos mágicos con la camiseta del Liverpool. Por este y mil motivos más, seguimos confiando en que el capitán regrese a lo que un día fue y siga marcando las diferencias entre los grandes. Destacar en una temporada donde tu equipo no lo hace es difícil, pero más difícil era remontar tres goles en cuarenta y cinco minutos ante un equipo mejor. Steven ha sido capaz de hacerlo, testigos somos todos. Ahora no será menos.

25 de marzo de 2010

Anfield, leyenda y tradición

Hablar del Liverpool implica pensar en Anfield. Un equipo mítico bajo la historia de su estadio. Pocas veces un campo de fútbol ha sido tan importante. No corren buenos tiempos para los reds, pero eso nunca ha sido un problema para los scouses. Si hay un estadio memorable y acogedor para un partido de fútbol, ese es Anfield. Si hay una afición buena para un equipo, esa es la del Liverpool. Anfield, es el Prado o el Louvre de los campos de fútbol. Es un museo en toda regla. Le queda poco más de año y medio de vida. Ya sabemos que el dinero mueve al fútbol, y el Liverpool se está construyendo una mansión en lugar de seguir viviendo en su casa de toda la vida. Dejan la tradición para seguir evolucionando.


El césped se fusiona con las gradas para hacer la conexión perfecta entre equipo y afición. Los aficionados nunca fallan, sus voces se oyen a lo largo de los noventa minutos. Mejor dicho, se escuchan desde antes de empezar y hasta después de terminar. Es la canción perfecta para el lugar perfecto. Se crea una atmósfera de equipo, de partido de fútbol. La mítica grada The Kop se eleva y se eleva hasta perder los últimos asientos en la oscuridad. Mientras tanto, el interior de Anfield es un templo del fútbol. Todo aficionado al balompié deberá peregrinar a Inglaterra algún día. Mandamientos de este deporte. La imagen de This Is Anfield no hace más que presentar lo que se verá a continuación. Bienvenidos, disfrutad de Anfield.

Paradojas de la vida, Anfield era la casa del Everton desde su construcción en 1884 hasta 1892 cuando no supieron llegar a un acuerdo con los reds. A partir de ese momento, comenzó la historia del FC Liverpool siempre de la mano con su estadio. Las puertas de Shankly que están presididas por el emblema del club, You'll Never Walk Alone, te abren el camino hacia el terreno de juego. Los exteriores quedan decorados como si de museo histórico se tratase. No falta la estatua de bronce a Bill Shankly, ex-entrenador mítico del Liverpool, y un homenaje a las víctimas de la tragedia de Hillsborough donde murieron 96 hinchas del Liverpool y del Nottingham Forest. El monumento tiene una llama permanentemente encendida en memoria de los fallecidos como símbolo de su presencia eterna.


El primer partido del Liverpool como local en Anfield se disputó en 1983 con la presencia de 5.000 espectadores y terminó con la victoria de los de casa ante el Lincoln City. Desde aquel día no ha dejado de aumentar su capacidad, si bien nunca ha sido eso lo más importante en los scouses. Con pocos han cantado más que ninguno. No importa la cantidad sino la calidad del seguidor. Tras la tragedia de Hillsboroug, The Kop vio reducido su aforo de treinta mil personas a doce mil, por motivos de seguridad. Además de esto, Anfield ha sido testigo directo de la Eurocopa de 1996 llegando a albergar hasta cuatro partidos, y anfitrión en numerosos partidos de los pross. Y lo que es más importante, han disfrutado de cinco Champions League y dieciocho ligas de Inglaterra, además de muchos otros títulos.

Anfield puede ser, aparentemente, un estadio más. Banquillos incrustados en la grada, fútbol inglés y todo cuidado a la perfección. Pero nada más lejos de la realidad. En el momento en que llegan los aficionados y se acerca la hora del partido, el ambiente cambia y se torna legendario. Ya de por sí, Anfield desprende arómas históricos. Antes de cada partido, el público corea You'll Never Walk Alone. No importan rivales ni torneos, sólo importa que tu equipo esté arropado y que tengan en mente que nunca caminarán solos. Cada rincón tiene un secreto, cada imagen un sentido y el estadio en general significa sólamente FC Liverpool. En Anfield se respira leyenda y tradición.

23 de marzo de 2010

El extraño caso de Owen Hargreaves

Dieciocho meses. Ese es el tiempo que ha durado su lesión. Dos rodillas tocadas y varias operaciones. Dieciocho largos meses en los que ha estado a la sombra del fútbol. Allí, fuera de todas las miradas donde nadie se acuerda de tí. Donde te toca trabajar en solitario para volver a jugar en equipo. Apenas unos cuantos se preocupan por cómo estás y sobre cuándo vas a volver. No sabes qué responder. El periodo es muy largo y la recuperación debe ser plena. Permitirte el lujo de esquivar un mes, puede llevarte a estar tres más. Con las lesiones no se juega en el deporte. La salud es lo primero; la técnica y la calidad es innata. El último partido de fútbol de Owen Hargreaves se remonta a septiembre del 2008. Todo hasta el jueves pasado.


El Chelsea fue su último rival. Desde ese momento, su rodilla dijo basta y tuvo que parar. Marchó a Estados Unidos para operarse de una tendinitis rotuliana, una inflamación del tendón que conecta la rótula con la tibia. Richard Steadman le ha realizado un seguimiento exhaustivo en todo momento. Su vuelta se especulaba para noviembre a mucho tardar, pero comenzaron las causas secundarias. Tras mucho tiempo inactivo, la falta de confianza se adentró en Owen. Los problemas psicológicos fueron un nuevo obstáculo para su regreso. El tratamiento físico ya tenía su acompañante psicológico. Si la mente no acompaña al cuerpo, el futbolista no rinde como debería. Ejemplos nos sobrarían en este mundo donde muchos pierden la cabeza y se olvidan de su verdadero trabajo.

Hijo de Margaret y Colin, Owen Hargreaves nació en Calgary, Canadá, para después vivir como un inglés más. Su padre fue un emigrante en los años ochenta, de ahí la conexión con Inglaterra. Con tan sólo dieciséis años, el Bayern de Munich le echó el ojo y se lo llevó a Alemania. En el año 2001 ya se había consolidado en la primera plantilla del conjunto germano. Rechazó a la selección canadiense para acudir a la cita con Inglaterra sub 21 con escasos diecinueve años. Y poco después llegó la absoluta. Tras siete temporadas en el equipo bábaro, conquistó cuatro Bundesligas, una Champions League y una Intercontinental, además del Trofeo Bravo y el reconocimiento de ser el mejor europeo del años sub 21 en 2001. Por si fuera poco, fue nombrado como mejor jugador inglés del 2006. Pero se hacía raro ver a Owen Hargreaves en Alemania.


Y llegó el Manchester United con 17 millones de libras. Los de Ferguson se llevaron a Owen a las islas británicas. Se lo llevaron a casa. Apareció como crack, y su primera temporada en el conjunto red devil fue de ensueño. Premier League y Champions League en el mismo zurrón. Treinta y cuatro partidos con dos goles. La temporada 2007-2008 quedará guardada para él por los títulos y, entre otras cosas, porque fue la última en la que ha podido jugar como profesional. Nada más empezar el año siguente, llegó su conocida lesión. Mucho se ha hablado de su vuelta pero, por unas cosas u otras, siempre se ha ido retrasando el plazo. Unos se han olvidado de él, otros piensan que se marchó, pero lo cierto es que Owen ha estado a la sombra buscando volver.

Fue el pasado 18 de marzo cuando, por fín, Hargreaves fue convocado para un nuevo partido. El Burnley de la liga de reservas sería testigo del regreso del centrocampista inglés. Sólamente cuarenta y cinco minutos. Lo justo y necesario. Lo breve y bueno, dos veces bueno. Ahora toca avanzar de uno en uno, sin saltarse ningún paso. Ya sabe de primera mano que un desliz te echa abajo todo el trabajo realizado durante año y medio de recuperación. Owen Hargraves ha dado un paso atrás, pero ahora espera dar dos hacia delante. El fútbol ha recuperado uno de los suyos. Uno de esos que trata el balón con suavidad, que es delicado e inteligente. El extraño caso ha terminado por resolverse con su regreso. Qué bueno que volviste. Algunos nunca te llegamos a olvidar, Owen.

22 de marzo de 2010

Fernando Torres no es suficiente

Más de lo mismo. El resultado del partido podía ser previsible, y el transcurso del encuentro igual. El Liverpool no jugó a nada y el United aprovechó los arreones de calidad y la posesión del balón. El gol de Fernando Torres abrió un punto de esperanza para los reds mientras que un penalti, más que dudoso, de Mascherano se encargó de volver a cerrar. Rooney puso el empate y Park decantó la balanza para los de Old Trafford mediada la segunda parte. El conjunto de Benítez evidenció sus carencias de buen juego por la falta de un medio centro creativo. No es la primera vez que ocurre este año. Y lo que es peor, no será la última.


Minuto cinco de partido. Combinación perfecta entre Gerrard, Kuyt y Torres. Golazo del madrileño con un cabezazo de escuela. Salto potente, giro de cabeza y balón en dirección a la escuadra. Van der Sar no puede hacer nada. El Liverpool se adelantó en el marcador y la sorpresa ya se veía reflejada en Old Trafford. Una vez más, apareció El Niño para tirar de su equipo. Gerrard volvió a lo que nos tiene acostumbrados este año, y eso es a nada. Maxi sigue sin darle razones a Benítez para colocarle de titular y muchas menos para justificar su fichaje invernal. La inclusión de Glen Johnson en el once titular no fue demasiado buena del que se le supone titular indiscutible de la Inglaterra de Capello.

Poco después de que el Liverpool se adelantase en el marcador, Mascherano cometió un error infantil al agarrar a Valencia muy cerca del área. Que la falta es fuera es un hecho cierto, pero a un árbitro no le puedes dar lugar a la duda o te pita penalti. Y así fue. Reina adivinó pero Rooney marcó en el rechace. Apenas unos minutos le había durado la alegría a Benítez y compañía. En este momento, comenzó la debacle del Liverpool y el dominio en la posesión del United. Carrick y Fletcher estuvieron sólidos y contundentes, sobre todo el escocés, durante todo el encuentro. También Evra, Nani o Ferdinand. Pero sobre ellos brillaron otros nombres en el partido de hoy.


En primer lugar, el de siempre. Wayne Rooney estuvo fabuloso en todo momento. Convirtió el penalti, sacó el balón jugado y siempre creó peligro. Abría a bandas como si de un medio se tratase, conducía con un guante en el pie y no perdía la posesión. Pero el gran héroe del partido de ayer fue el que mejor viene jugando en el Manchester últimamente, junto a Wayne Rooney, y no es otro que Park Ji Sung. El coreano, siempre correoso y luchador, puso la técnica y el gol. El centro de Fletcher desde el lado derecho lo remató en plancha el pequeño asiático para darle lal victoria a los red devils. Park sigue justificando su titularidad en los partidos importantes, y el de ayer era otro más.

Las cosas siguen como estaban en la Premier, salvo que el Chelsea se dejó dos puntos en su visita al Blackburn Rovers. Mientras tanto, el Liverpool vuelve a alejarse tres puntos de la zona de Champions por la victoria del Tottenham y el Manchester City. Los de Benítez tienen complicado ese puesto, pero aún tienen la Europa League para asegurarse plaza europea siempre que las cosas en la Premier no se arreglen. Esperemos no llegar a ese punto.

21 de marzo de 2010

Frentes de guerra en la Premier

Las últimas jornadas de todas las ligas son apasionantes. Con muchos frentes abiertos, la lucha por el título, la entrada en Europa o evitar el descenso son algunas de las batallas más frecuentes. Cada equipo aspira a lo que puede y siempre hay sorpresas o tapados. Este año, los equipos que están inmersos en cada pelea han quedado claramente definidos. La Premier League va a ser cosa de tres. La lucha por Europa estará entre cuatro, cinco si finalmente llega el Everton. Y por último, el descenso acostumbra a agrupar a demasiados equipos, aunque las posiciones están clarificándose con el paso de las jornadas.


Quién lo diría hace tiempo. El Arsenal de Cesc Fábregas lidera la clasificación a falta del partido estrella de la jornada, mañana en Old Trafford. Los de Wenger vencieron a un West Ham dubitativo entre el descenso y la salvación. Cesc y Denilson pusieron los goles. Y se especula con la vuelta de Van Persie para las próximas semanas. Todo son buenas noticias para los gunners. Por su parte, el Chelsea se la jugará en Ewood Park contra el Blackburn Rovers a la espera de que el Liverpool pueda sacar algo en su duelo fraticida contra el United. El duelo entre red debils y blues en la penúltima jornada de liga puede decidir la Premier League.

La zona europea es la pelea más emocionante de la clasificación. Hasta cuatro equipos luchan por el último puesto que da acceso a la Champions League. El Manchester City cuenta con dos partidos menos y cinco puntos de desventaja con respecto al Tottenham Hotspur, equipo que ocupa la deseada plaza. El Aston Villa se dejó ayer dos puntos valiosísimos contra los Wolves y también está a cinco puntos con un partido de desventaja. Por último, los irregulares del Liverpool tienen cuatro partidos de desventaja y mañana visitan el Teatro de los Sueños tras haberse colado en los cuartos de final de la Europa League. Los de Benítez parece que despiertan. A ver si es verdad.


La zona baja está más decidida de lo que nos gustaría a los aficionados. Con el Portsmouth arruinado a catorce puntos de la salvación, quedan dos plazas libres a las que nadie quiere aspirar. El Burnley lleva en estas posiciones desde principio de año, y parecen ser un firme candidato al descenso. Mientras tanto, el Hull se encuentra en un tira y afloja, pero la derrota de ayer en Fratton Park les hunde un poco más. El West Ham y los Wolves no deberían descuidarse, ya que sólo cuentan con tres y cuatro puntos de ventaja. Con la victoria de ayer en el último minuto, el Wigan de Roberto Martínez toma un poco de aire.

Para lo bueno y para lo malo, lo seguidores de la Premier siempre lo seguirán siendo. La emoción sigue intacta en todos los apartados. Entramos en los partidos que deciden por completo la clasificación. Ya no se permite fallar. Un error te hace perder una temporada entera trabajando. Mañana tenemos una cita obligatoria en Old Trafford donde el United se juega la Premier y el Liverpool apura sus opciones de entrar en la Champions League. A la espera de nuevas noticias, sigamos siendo supporters de la Premier League.

20 de marzo de 2010

Más que un símbolo, Craven Cottage

El fútbol está lleno de símbolos. Un símbolo es un gol o la mejor jugada posible. Símbolos son, también, las aficiones y los presidentes. Los jugadores que marcan una época, son considerados como símbolos del fútbol. Pero la perfecta definición de símbolo la cubrirían los estadios. Los templos del fútbol, las casas de cada equipo. Un campo de fútbol es la máxima expresión de propiedad para un club. Ir a tu estadio es ir a algo tuyo, el lugar donde se reúnen los mismos ideales para luchar por la victoria. Las aficiones consideran sus campos de fútbol como un lugar de culto. Son iglesias y mezquitas al mismo tiempo. Los templos futbolísticos son símbolos.


Si hablamos de buen fútbol, siempre pensaremos Brasil. Si hablamos de una táctica perfecta, nos acordaremos de Italia. Si hablamos de la historia del fútbol, siempre hablaremos de Inglaterra. Y si hablamos de campos de fútbol, siempre mencionaremos Craven Cottage. El estadio más antiguo de todo el mundo está situado en Londres, más concretamente en el barrio Hammersmith and Fulham, en Stevenage Road. A las orillas del Támesis, la fachada de ladrillo y madera de 1896 sigue intacta. Y cuando se dice a las orillas del Támesis, es completamente literal. Su construcción arquitectónica hace dudar de que en su interior haya un terreno de juego. Su fusión con un barrio humilde y antiguo es total.

La tradición en Londres, y en Inglaterra, es que los aficionados al fútbol apoyen al equipo de su barrio y que se mantengan fieles sin importar la categoría. El Fulham puede presumir de tener una de las aficiones más fieles. El cambio se produce al pasar al barrio de Chelsea. Lo moderno y noble contrasta con lo antiguo y romántico. El olor es rústico, las imágenes desprenden sabores. Lejos de querer innovar, Craven Cottage siempre ha sido fiel a su estilo. Stamford Brigde desentona en un barrio tan humilde. El graderío Johnny Haynes, tributo a otro de los símbolos del Fulham, es el más antiguo del mundo. Tan antiguo que está prohibidio fumar en él, al contrario que en el resto del estadio. Nada de anfiteatros ni de alturas. Grada a nivel de césped y techo acogedor que agrupa a todos los seguidores.


El aforo no es amplio, pero es puro. Veinticinco mil setecientos espectadores son los que disfrutan de los partidos de su equipo. La insignia en el graderío principal provoca escalofríos de nostalgia. Escalofríos por estar presenciando parte de la historia. Roy Hodgson ha sabido levantar a este equipo desde su llegada y le ha consolidado en la Premier, categoría que estuvieron a punto de perder hace dos temporadas. Con la temporada salvada, ahora luchan por brillar en la Europa League. La Juve sucumbió ante el símbolo de los Cottagers. Un templo del fútbol, el símbolo del Fulham, fue testigo de la remontada. El gol de Dempsey, una obra maestra para recordar.

El Fulham forma parte de la historia del fútbol. Ciento treinta y un años dan para muchas cosas. Sin títulos a destacar en su palmarés, los aficionados siguen a su equipo. Como pocas veces pasa en el fútbol, el sentimiento une a un barrio entero por un objetivo común. El fútbol y el Fulham se han convertido en enlaces para llegar a Craven Cottage. Habiendo llegado a Craven Cottage, nos damos cuenta de haber alcanzado la cima. No hay más símbolo en el fútbol que un estadio. Y no hay más orgullo y pasión que un equipo. Viva el Fulham.




19 de marzo de 2010

Vuelve Gerrard y a cuartos

Si la Champions League es la que pone el nivel (¿?), el dinero y los buenos equipos (¿?), la Europa League está poniendo la pasión, la emoción y el fútbol. Durante la tarde y noche de ayer, los aficionados al fútbol tuvimos un regalo para la vista en forma de partidos. Concretamente, ocho regalos completamente distintos pero con las mismas características. Anfield se vistió de gala para superar un partido a vida o muerte. El color rojo coloreó las gradas y las voces no dejaron de sonar. Anfield volvió a ser Anfield y el Liverpool ya está en los cuartos de final.


Un gol abajo en la eliminatoria, el conjunto de Rafa Benítez estaba obligado a ganar el partido y a intentar no recibir un gol. Pero las cosas se pusieron bien desde el principio cuando Steven Gerrard transformó un penalty, o caída leve, sobre Lucas. A partir de ese momento, sólo un par de ocasiones de los franceses en todo el encuentro. Hazard la tuvo en sus botas, pero Reina demostró por qué es, como mínimo, el segundo portero de la Selección Española. Pocas más noticias de peligro hubo en los franceses del Lille, que se hundieron tras verse por detrás en el marcador.

Si hubo algo importante durante el transcurso del partido, fue una cosa en general y varias en particular. En general, el rendimiento del Liverpool ha aumentado considerablemente, teniendo en cuenta que antes tocaba fondo. La mejora es evidente, aunque lejos aún de denominarlo como buen fútbol. En particular, reseñar el partido de Gerrard, los goles de Torres y la importancia de Reina en el equipo. El portero español se confirma, cada vez que tiene que demostrarlo, que no le regalan ningún billete para el Mundial. Mientras tanto, Fernando sigue haciendo lo que mejor sabe, marcar goles. Ayer sumó dos. Qué larga era su sombra hace un mes...


Pero ayer fue Gerrard el hombre del partido. El capitán de los reds cuajó su mejor partido en mucho tiempo. Se le echaba de menos, hacía demasiados encuentros que no se entonaba. Y ayer lo hizo en el mejor momento oportuno. Convirtió el penalti y el tercer gol se lo podemos adjudicar en parte. Por fín vimos ese regate en carrera uniendo potencia y precisión para terminar con un disparo potente. Ayer, ese tiro terminó en rechace y gol de Fernando Torres. En sus mejores momentos, los mete directos. La mejora está ahí, y el equipo y todos sus jugadores se van lanzando.

El lunes pasado fue el Portsmouth, y ésta vez ha sido el Lille francés el que ha sufrido el pequeño, pero notorio, cambio que está sufriendo el Liverpool. El domingo llega Old Trafford y el Manchester United. Una prueba que va a medir el nivel actual. No se va de favoritos, y esa es la manera perfecta para poder dar la campanada. La cuarta plaza aún es posible y hay que exprimir las opciones al máximo. Y por si alguien tenía dudas sobre la continuidad de Rafa Benítez, me despido y me sumo a la pancarta de los aficionados de ayer por la noche: Rafa you won't have to walk through a storm, we wil carry you.

18 de marzo de 2010

Día atípico

En lugar de escribir de lo que pienso y me gusta, hoy prefiero mantener un diálogo con vosotros. Este momento de conversación voy a aprovecharlo para contaros alguna novedad que ha ocurrido últimamente con respecto a este blog. Antes de nada, quiero deciros que la razón de esta entrada no es más que una excusa por la falta de tiempo de la que dispongo desde hace dos o tres días. El viernes volverá todo a la normalidad, esperemos.

1 - Como primer punto de la orden del día, quería comentar la participación del blog Desde Anfield en los Premios Tócala de Cara. Hace cosa de una semana, salieron los resultados de los mismos y nos llevamos dos galardones para casa que ahora os quería comentar. Si se han conseguido dos galardones, es porque a muchos de vosotros os gusta este blog y participáis en él, así que gracias a vosotros.



El primer premio fue “Blog que recomendarías”. Es decir, te das un paseíto por aquí, ves que te gusta, y le recomiendas a tu amigo que se pase también ya que le ha parecido interesante. Sin duda, esto quiere decir que la primera impresión es buena, lo cual me hace sentir orgulloso. El segundo premio fue el de “Mejor Post” por Wayne Rooney, hablando de genios. Ahí la opinión y el juicio sobre la redacción fue vuestra, así que no puedo hacer más que agradecer ese reconocimiento.

2 – Durante el día de ayer se produjo una confusión en el orden de las entradas. La mayoría de vosotros comentásteis sobre el partido del Chelsea, que me parece genial. El tema está en que esa entrada pisó a la que se supone que iba a ser la del día de ayer. Por lo tanto, aquí os dejo de nuevo el enlace para que sirva como aperitivo y comida en el día de hoy. Os invito a pasaros: Pruebas suficientes, lógica aplastante. Como de costumbre, ya sabéis que os contesto siempre a cada uno de vuestros comentarios individualmente (al día siguiente de la entrada), salvo ocasiones excepcionales.

3 – Como tercer punto, me gustaría comunicaros el hecho de que Desde Anfield amplía sus fronteras dando el salto a Twitter. En esta dirección nos podréis encontrar muy fácilmente. Con esto pretendo estar todavía un poco más cerca de todos vosotros, que es un auténtico placer. Nos veremos por allí.

4 – En el cuarto y último punto, he tenido el placer de comprobar que en estas últimas semanas estamos recibiendo mucha gente y muchas opiniones nuevas, de personas que antes no se habían pasado. Me gusta que os animéis y que dejéis siempre vuestra opinión. Aquí la de todos cuenta por igual.

Entiendo que esta entrada se sale por completo del camino de este blog, pero hoy era necesario hacer este informativo para aclarar y comentar algunas novedades. Dicho lo cual, mañana volveremos. A ver qué nos depara la Europa League y nuestro imprevisible Liverpool de Rafa Benítez. Por cierto, palito (o palazo) de Riera a Rafa. Ahí huele bastante mal.

Hasta mañana.

17 de marzo de 2010

El orden de Mou deja fuera al Chelsea

De nuevo José Mourinho le volvió a ganar la batalla a su ex equipo. El Chelsea lo intentó, pero se estrelló contra un Inter que desde la llegada del portugués lo que mejor sabe hacer es defender. Ayer demostró a toda Europa cual es su juego, muchas veces criticado, pero tan efectivo que coloca al los 'neroazzurro' en cuartos final eliminando a uno de los equipos más en forma del Viejo Continente. Ya adelantaba Mourinho que él nunca pierde en Stamford Bridge y así ocurrió, el Inter se llevó la victoria con un gol de Eto’o en los últimos minutos. El respeto entre ambos equipos estuvo presente durante todo el partido.


Aplaudido por la afición Blue, Mou llegó a The Bridge de la misma forma que se marchó, siendo un ídolo, eso sí, esta vez se sentaba en el banquillo visitante. El encuentro comenzó con el Chelsea buscando la portería de Julio César tratando de remontar el 2-1 de la ida. Un disparo desviado de Ballack mostró las intenciones de los londinenses, quienes continuamente se topaban con el muro italiano, infranqueable y con doble nacionalidad, la pareja brasileña Maicon - Lucio y la argentina Samuel – Zanetti (cualquiera les querría de guardaespaldas).

El Inter también tuvo alguna que otra oportunidad en el primer acto. Posiblemente la más clara fue un remate de cabeza de Eto’o que se marchó por encima del travesaño ante la desesperación de Mourinho, quien seguramente esperaba que su equipo marcara la ocasión que tuviera para sentenciar la eliminatoria. Se llegó al descanso sin goles, algo que beneficiaba a los de San Siro y dejaba una segunda mitad bastante apasionante por la necesidad de los de Ancelotti de marcar el gol que les diera el pase a cuartos.

Tras el descanso no ocurrió lo previsto y fue el Inter el que tuvo las mejores ocasiones. Primero Pandev se encontró con Yuri Zhirkov. El ruso está muy por debajo del nivel que mostraba en el CSKA de Moscú. Después fue Milito el que erró su ocasión, lo mismo que hizo Eto'o, quien falló la primera, pero no falló a falta de 11 minutos para el final. El camerunés se coló entre la defensa gracias a un pase de Sneijder, posiblemente el mejor del partido y una de las apuestas por el Mundial 2010 de Holanda.


Las cosas empeoraron para Ancelotti cuando poco después Drogba fue expulsado por un pisotón sobre Thiago Motta, quien había provocado al marfileño. Drogba deberá aprender a controlarse cuando las cosas no son favorables. Con diez y la necesidad de dos goles, la Champions League había acabado para los Blues, quienes se tendrán que conformar con luchar por la FA Cup y la Premier.

Pruebas suficientes, lógica aplastante

Al fútbol se juega con once jugadores. Parece una obviedad, pero a veces es más difícil de lo que parece. Los elegidos deben ser pensados a conciencia según el partido que vas a jugar y el equipo al que te enfrentas. Los cimientos de una buena alineación se basan en los centrales, un medio del campo y un goleador. Después, cada equipo tiene sus variables. Si te falta uno de esos tres núcleos en un equipo titular, puedes empezar a preocuparte porque corres el riesgo de quedarte descompensado. La defensa te aporta solidez, el centro del campo imaginación y la delantera te asegura los goles. Una combinación exacta de todos ellos hacen un equipo perfecto.


Se puede fallar una vez, darte cuenta del error y recapacitar para una siguiente ocasión. Todos tienen fallos, y se dice que de los errores se aprende. Pero cuando llega el siguiente partido, y el siguiente, y vuelves a cometer día tras día la misma decisión errónea es para pensar. En el Liverpool se vive en un dilema constante con respecto a su alineación. A estas alturas de la temporada, todavía no hay un once de gala. Los once jugadores pueden cambiar drásticamente según se juegue en Anfield o no. La táctica es muy conservadora jugando a domicilio mientras que se vuelve algo más atrevida jugando con el apoyo de los tuyos.

Nadie duda de Skrtel y Agger como buena pareja de centrales. Y mucho menos se duda de Fernando Torres como fantástico delantero. Tenemos dos de las tres bases para la alineación, siempre que no contemos a Gerrard como el jugador que necesitamos. En el tercer pilar que sostiene este equipo, están situados por decreto Mascherano y Lucas Leiva. Mientras tanto, la técnica y la imaginación descansa en el banquillo, la única posición del campo que ningún jugador de fútbol quiere ocupar. Alberto Aquilani sigue sin conseguir una posición que merece desde los primeros minutos como jugador red. Y esto es una opinión generalizada.


El partido del lunes contra el Portsmouth (y no valen excusas de que son los colistas) no fue más que otra demostración de la injusticia que recibe el jugador italiano. Su facilidad de toque, movilidad y capacidad de organización son características de las que carece el Liverpool si Aquilani no está en el campo; el juego entre líneas, la visión innata del medio centro creador y la asociación con sus compañeros son algunas de todas las facetas que puede aportar. Las comparaciones son odiosas, pero Lucas Leiva ha perdido en todas las oportunidads que ha recibido. Quince minutos del italiano superan dos partidos del brasileño. Pero hay alguien que, o no lo veo, o no quiere verlo.

Contra el Lille en la ida no jugó. Y eso no es más que un ejemplo de la cantidad de partidos en los que se le ha echado de menos. El jueves se juegan el paso a los cuartos de final de la Europa League. El italiano sólo está acostumbrado a jugar en casa, y la ocasión lo merece. Todo el mundo espera que pueda ser titular para manejar la remontada ante los franceses. Palabras de Aquilani para Liverpoolfc.TV, “ya estoy bien para jugar”. De hecho, en la web oficial titulan en la crónica del martes como "Aquilani VS Pompy". Algo bien tuvo que hacer, y alguien se tiene que ir dando cuenta de esta evidencia. Si tu equipo juega bien cada vez que sacas a un jugador en concreto, sácale siempre y jugarás mejor. Lógica aplastante.

16 de marzo de 2010

Good luck... But come back!

Diez semanas. Setenta días. Ese fue el tiempo que le ha durado el sueño a Landon Donovan. Apenas un breve capítulo del libro 09-10 del Everton. Eso sí, el mejor de todos ellos. Lejos quedan sus críticas tras el paso por Alemania. Los Angeles Galaxy no han dado su brazo a torcer lo más mínimo ante las múltiples peticiones de los Toffees para alargar la duración de la cesión. Pero, como se suele decir, lo corto y bueno dos veces bueno. Así resumirá Donovan su paso por el Everton donde ha triunfado en dos escasos meses y se lleva un fantástico recuerdo de los aficionados.


Dicho de otra manera, los aficionados se quedarán con un recuerdo brillante después del paso por el club de un jugador vistoso, iluminado por la gracia de un grandísimo futbolista. En tan sólo diez semanas, el americano ha justificado su cesión. Lo hizo desde el primer partido y en el primer momento. Debutó en aquel mágico partido en el Emirates contra el Arsenal, donde el resultado fue un 2-2 apasionante. A partir de aquel partido, comenzamos a ver el nuevo Everton que estaba empezando a despertar. Ninguna derrota ni en diciembre ni en enero en la Premier son datos que demuestran este renacer. El Chelsea, Manchester United o Manchester City fueron algunas de las víctimas de los Toffees.

De la mano de Donovan, junto con la vuelta de Arteta tras mucho tiempo lesionado, el equipo de David Moyes ha sufrido un cambio espectacular tras el periodo navideño. Trece partidos y dos goles. Ese es el corto historial de Donovan en el equipo de Mersey. Pero durante los trece partido ha sido un punto de alivio, de ensanche y de explosividad en el equipo. Su inclusión en el once inicial fue instantánea, y un partido le bastó para demostrarlo. Con su juego también mejoró Pienaar, que ha mostrado su mejor nivel. Con su juego, Saha se ha convertido en un delantero más temible aún si cabe. Verle con el balón en los pies es intuir una nueva genialidad. Siempre imprevisible e inventivo. “Just Go”, esas fueron las palabras el día de su debut.


La estrella de la selección de Estados Unidos para el Mundial de Sudáfrica vuelve a casa. Lo bueno se pasa rápido pero se guarda en el recuerdo por mucho tiempo. Su nivel para jugar en un equipo importante ha quedado sobradamente demostrado. Según cuenta en una entrevista, su mejor momento lo pasó el día de su despedida en el Goodison Park, en la victoria frente al Hull City por 5-1. Landon Donovan hizo el cuarto y fue homenajeado como un auténtico veterano. Y es que diez semanas dan para mucho. Ni periodos de adaptación, ni de acoplamiento. En el fútbol no existen estos conceptos, y esto es un claro ejemplo para demostrarlo. “Una experiencia que nunca olvidaré”.

Donovan marcha, pero la Premier en el Everton continúa. El calendario es relativamente sencillo, pero quizás lleguen tarde a la lucha por las plazas europeas. Plazas, sin duda, que merecerían si la temporada durara sólo de enero a mayo. Con la sombra de Landon aún presente en Goodison, el sábado se recibe a un Bolton en alza. La vida sigue y los grandes recuerdos se quedan en la memoria de los aficionados. Diez semanas dan para ganarse a una afición, y Landon Donovan nos lo ha demostrado. Diez semanas han servido para levantar al Everton y, en diez semanas, se marcha con un equipo completamente renovado. El fútbol querría tu vuelta a la Premier. Gracias Landon.

15 de marzo de 2010

Hermano pequeño, AFC Liverpool

El mundo del fútbol se mueve por los grandes beneficios económicos. Gastar dinero en este campo significa invertir en ganancias casi aseguradas. Quedan pocos románticos que se muevan por algo más que las cantidades escandalosas de este deporte. Los presidentes buenos y míticos han pasado a la historia del fútbol; ahora reinan los ricos. En la actualidad, los adinerados se regalan caprichos en forma de equipos de fútbol. Los aficionados siempre están a la espera de lo que pueda suceder. Ellos siempre son los que van a comprobar, para bien o para mal, las actuaciones de sus mandatarios. Pero se llega a límites donde el seguidor ya no aguanta más y busca volver a lo tradicional. La atmósfera es deportiva, los aficionados fieles y el sentimiento más puro que ninguno.


Creado en 2008, el AFC Liverpool es un equipo sin ánimo de lucro que busca recuperar el sentimiento perdido. Fue fundado por los fans descontentos con la directiva del club. Exigían una bajada de precios para ser abonados en la mítica grada The Kop. En poco más de veinte años, los precios han pasado de 45£ a 650£ por temporada. Ahora, sólo los que tienen poder adquisitivo son capaces de disfrutar de ese privilegio. Pero lejos de perder toda esperanza, Alun Parry, Mark Woods y Chris Stirrup hicieron un ejemplo de lo que debería ser el Liverpool FC. Este nuevo club, hecho a imagen y semejanza del de Mersey, entró en la novena categoría del fútbol inglés oficialmente el 17 de junio de 2008.


A ocho millas de Liverpool, el AFC Liverpool disputa sus partidos en Prescot, una pequeña localidad de poco más de diez mil habitantes. Este hermano pequeño de los reds, tiene las mismas características que el Liverpool. Misma equipación roja de pies a cabeza y mismos cánticos con el You'll Never Walk Alone como himno indiscutible. El nombre de su “Anfield” es el Valerie Park, compartiendo campo con el equipo de la ciudad, el Prescot Cables. Siguiendo con los símiles, una de sus gradas ya ha sido bautizada como The Kop. Su récord de asistencia fueron 604 espectadores, una barbaridad para la categoría de la que hablamos. La media esta temporada está en unos 150 aficionados. En la actualidad, buscan un estadio propio con las aportaciones de los socios.


En la temporada de su debut, los reds consiguieron un meritorio cuarto puesto en la liga, la Northen Premier League Division One North. Por encima, aún tienen tres categorías para entrar en Conference. En este esquema entenderéis todo mucho mejor (Décima categoría). Pero el gran éxito del año pasado vino con la consecución de la Vodkat League Cup (Copa de la Liga) tras vencer 1-0 al Padiham. Aquel día se estrenó la vitrina del AFC Liverpool. A pesar de todo, no consiguieron el ascenso que era el el objetivo primordial. Este año se encuentran en séptima posición pero con claras opciones en la lucha por el tercer puesto, que da ascenso a la Premier League del Norte.

En la corta historia del AFC Liverpool, ya se ha visto progresar a varios jugadores. Dos de ellos han conseguido firmar contratos profesionales. Philip Ojapah, de 20 años, con el Oldham Athletic (League One) y que ha sido cedido al Ryhl FC, y Ryan Wignall que se marchó a la cuarta división belga de la mano del Royal Racing de Montegnee. El resto de la plantilla está formada por futbolistas semi-profesionales pero que ponen toda su buena fe y orgullo por el equipo. Las pruebas están ahí, un trabajo bien hecho te catapulta a un contrato con un equipo de mayor nivel. Es el sueño de todos ellos. Los hermanos pequeños que un día quieren llegar a ser mayores.


Desde el AFC Liverpool quería hacer hoy un homenaje al fútbol modesto, un homenaje al fútbol por una buena causa. Este mismo camino ya lo tomaron antes equipos como el AFC Wimbledon o el FC United of Manchester. A veces el dinero no lo es todo y lo único que consigue es estropear el equipo, la unidad y la historia de una institución. Hoy, en Desde Anfield, escribimos sobre la otra historia del club, el AFC Liverpool. Desde hoy, cuentan con un seguidor más. Y no seré el último.

14 de marzo de 2010

El Chelsea toma el mando

La Premier League está al rojo vivo. Tres equipos en un punto. Chelsea, Manchester United y Arsenal se van a jugar sus opciones al título en los últimos ocho partidos. Dejar de ganar un partido significa un punto de moral para tus máximos rivales. El Chelsea se enfrentó ayer al West Ham con el objetivo de sumar los tres puntos en The Bridge y recuperar el liderato para meterle presión al Manchester United. Los blues no fallaron y Malouda se encargó de dirigir la victoria y la vuelta a la primera posición. El Arsenal también venció al Hull City en el último minuto. Ahora, la pelota está en Old Trafford donde hoy se verán las caras con el Fulham.


El resultado de 4-1 parece más claro y contundente de lo que realmente fue el partido. A pesar de todo, el Chelsea tuvo más ocasiones y las supieron transformar en goles. La pegada de los londinenses fue tremenda, y el partido de Florent Malouda aún mejor. El francés participó en tres de los cuatro goles metiendo uno de ellos. La cuenta la abrió Alex con un remate de cabeza impecable tras zafarse de la marca de Kovac. Pocos minutos después, un golazo fabuloso de Scott Parker ponía las tablas en el marcador. El 8 hammer fue, una vez más, el mejor de los suyos a lo largo del partido.

El planteamiento de Gianfranco Zola fue sorprendente. Dos de sus mejores jugadores, Diamanti y Carlton Cole, salieron desde el banquillo mientras que Mido e Ilan ocuparon sus posiciones en el once titular. La velocidad en ataque brilló por su ausencia. Se echó de menos a Jack Collison y al italiano Alessandro Diamanti en sus internadas por banda. Eso lo supo aprovechar el Chelsea, y Malouda no dejaba de llegar a la línea de fondo a pesar de los intentos de Jonathan Spector por detenerle. En una de esas llegadas, Drogba adelantó al Chelsea en el marcador rematando de cabeza otro centro perfecto del francés.


A partir del segundo gol Blue, el partido se decantó completamente hacia un lado. El equipo de Carlo Ancelotti amenazaba mucho en ataque y sus jugadas eran de gran velocidad. A base de intentos, y tras varias paradas interesantes de Robert Green, Florent Malouda metió el gol que llevaba mereciendo toda la tarde. Un recorte a Gabiddon y disparo raso en dirección contraria. Fantástico. La culminación a un partido perfecto. El West Ham había recibido más de lo que mostraba el juego en The Bridge.

El resultado lo cerró Drogba tras un rechace de Green a un disparo potente de Frank Lampard, que se enfrentaba al club que le vio nacer, al igual que Joe Cole. De este modo, el Chelsea recupera la primera posición y le mete la presión al United. Por su parte, el West Ham sufre una derrota, que bien podría ser esperada, aunque sigue tres puntos por encima del descenso ya que ninguno de los de abajo han ganado, sólo faltando el partido del Portsmouth contra el Liverpool del lunes. El Chelsea toma el mando de la Premier, aunque pueda ser sólo por unas horas.

13 de marzo de 2010

A la inglesa, Stoke City

Cuando un equipo consigue el ascenso a la máxima categoría, la temporada siguiente tiene como primer objetivo no volver a descender. Hay que adaptarse a la competición y conseguir mantenerse aprovechando tus recursos. La temporada pasada, el Stoke City debutó en Premier League gracias al ascenso conseguido con el empate ante el Leicester. Año y medio después, siguen sin sufrir ya que se encuentran en la undécima posición y once puntos por encima de los puestos de descenso. El trabajo de Tony Pulis en los potters está teniendo sus resultados. Se ha formado un equipo compacto, duro y muy difícil de vencer.


El Stoke City es la viva imagen del fútbol inglés tradicional. Sus jugadores se emplean con mucha dureza en todas sus acciones, y a veces llegan a rozar lo exagerado. Pasión, sacrificio y entrega. El antiguo Victoria Ground queda ya lejos, ahora es el Britannia Stadium la casa del Stoke City. De su casa han construído un castillo infranqueable. Allí, sólo los tres primeros de la Premier han conseguido vencer además del Birmingham de McLeish. Cuando la gente grita, los jugadores responden. Se ha creado un clima de fútbol total y los rivales salen al campo conscientes de la dificultad del partido. Hay que hacer algo más que meter goles para ganar un partido en el Britannia.

Quizás no sean un equipo goleador. Veintiocho goles en veintiocho partidos es una media bastante deficiente para un equipo situado a mitad de tabla. ¿El motivo? Una defensa sólida y el Britannia Stadium. Ryan Shawcross y Robert Huth forman una fantástica pareja de centrales. Ambos altos y fuertes al corte. El juego aéreo es su fuerte. Han recibido treinta y dos tantos en liga, pero han sabido optimizar a la perfección sus recursos. Tuncay Sanli es el máximo goleador con tan sólo cuatro goles. Con tres están Etherington, James Beattie y un central, el ya mencionado Robert Huth. Esto explica la unión del equipo. Aquí nadie sobresale.


Si hablamos de los jugadores del Stoke City, no podemos olvidarnos de Rory Delap. El lateral inglés nacido en Irlanda es famoso por su potente saque de banda. Si en el fútbol se celebran los goles, los penaltis, y se anima en los córners, en el Britannia Stadium se emocionan con los saques de banda. Una fuerza descomunal hace que sus saques se conviertan en los centros del mejor extremo pensable. Los defensas suben al ataque y los porteros temen. Un simple toque mete el balón en tu portería. La pelota planea el cielo y llega al área sin que te lo esperes. Y así han sido muchos de los goles de los potters.

Después de no haber renovado su plantilla este verano, muchos temían que el Stoke City sufriera para mantener la permanencia por segundo año consecutivo. Pero nada más lejos de la realidad. Tony Pulis ha domado a los suyos, les ha hecho sentir especiales. Y ahora de verdad lo son. Con una posición tranquila, y eliminado de la FA Cup a manos del Chelsea en cuartos, sólo les queda terminar el año sin demasiadas dificultades. Hoy se enfrentan contra el Aston Villa en el Britannia Stadium. Martin O'Neill buscará la victoria de los suyos a domicilio, algo que muy pocos han conseguido hasta ahora ante el Stoke. Los Potters se han hecho fuertes en la Premier. Nunca mejor dicho.

12 de marzo de 2010

Muchos defectos y pocas soluciones

Que el Liverpool pierda partidos ha dejado de ser noticia para convertirse en rutina. Que sus partidos son aburridos y el juego mostrado es pésimo no es más que una realidad. Estamos acostumbrados a ver esto en la Premier League, pero la dinámica también se muestra por los campos de Europa. El Lille ha sido el último equipo en abusar del Liverpool, futbolísticamente hablando. No así por el juego mostrado, que fue igual de regular en ambos lados, sino por el resultado final obtenido. El gol de Eden Hazard marca las diferencias en una eliminatoria que se decidirá en Anfield.


Con toda la pólvora en ataque, el conjunto red no supo aprovechar todas las ocasiones que fabricó. Ya sea por fallo en el remate, o por el buen partido del meta local, Mickael Landreau. Ni Fernando Torres, ni Kuyt, ni Ryan Babel, ni Steven Gerrard, ni Lucas. Todos amarraron las opciones de hacer el primer gol. Y cuando perdonas tanto corres el riesgo de ser traicionado. El buen medio del campo del Lille, con Mavuba a la cabeza, tampoco pasó excesivos sobresaltos. Eden Hazard culminó su partidazo con un lanzamiento de falta que nadie consiguió rematar y que supuso el único gol de los franceses.

Ahora la eliminatoria llega a Anfield con las mismas incógnitas de siempre. Cuando la falta de fútbol es evidente en el centro del campo, lo lógico es hacer jugar a tu jugador con más técnica y visión de juego. Pues en el Liverpool se hace del revés. Aquilani no jugó un sólo minuto contra el Lille. Lo evidente para el público se hace invisible para los entrenadores. Ha quedado sobradamente demostrado que, cuando el italiano entra en el campo, la movilidad del equipo mejora ostensiblemente y la creación de (buen) fútbol es constante. Hay mucha diferencia entre Lucas y Aquilani, pero cada uno tiene su sitio bien marcado.


Otros interrogantes del equipo inglés residen en el rol que cumple Babel, el rendimiento que ofrece Gerrard o la posición de Carragher. El primero demuestra que es desequilibrante y aprovechable. A mi juicio, sería uno de los primeros suplentes del equipo. Gerrard no es Gerrard. No sabemos qué le ocurre a Steven, pero éste no es el capitán de los reds. Sobre Carragher está la cercanía del adiós. Se encomienda a una renovación a corto plazo o a dejar el equipo con el que ha conseguido las mejores cosas de su carrera. Sus carencias cada vez son más visibles y se ha convertido en un jugador del montón. La vuelta de Glen Johnson y una recuperación plena de Skrtel y Agger pueden ser el estocazo definitivo para el ex-internacional inglés.

El Liverpool no está pasando una de sus mejores temporadas, ni mucho menos. Todavía quedan varios meses de competición y un puesto por el que luchar. La cuarta posición está a la vista pero no se pueden permitir fallos como los del otro día contra el Wigan Athletic. Si se quiere aspirar a disputar la Champions hay que ser un equipo rocoso, serio y efectivo. Mientras tanto, la Europa League es un objetivo secundario pero que atrae. Hay que remontar un uno a cero en contra en Anfield ante el Lille. Es posible simepre que el Liverpool de una mejor versión.

11 de marzo de 2010

Conclusiones sobre fútbol (3)


- Con un 5-0, el Arsenal supera solventemente a cuartos y está vivito y coleando en Premier. Que salgan todos aquellos que le dieron por muerto al perder en el Emirates contra el Manchester, por favor.

- Nasri, ese crack que está por salir a la luz. El día que se ilumine durante una temporada entera puede ser espectacular. Quizás con la salida de Cesc, o mejor aún, quizás con Cesc.

- El Manchester sigue con paso firme. Rooney sigue haciendo goles. Ésta vez un doblete. La mejor noticia para los red devils es que no hay noticias.

- Hago un copia pega de lo mismo que escribimos a día 18 de febrero: ¿Por qué el Real Madrid saca de la crisis a sus rivales en Europa? Juventus, Bayern, Milan... y Lyon. A ver si los que de verdad tienen la crisis son ellos...

- Italia: Dos de dos en equipos eliminados. Queda el Inter que se la juega contra el Chelsea. El Calcio sigue perdiendo nivel y puede quedarse huérfano en cuartos de final de la Champions League. Bastante triste.

- La Europa League puede servir de medicina a un Liverpool que lleva enfermo desde principio de temporada. El sexto de la Ligue 1, el Lille, a pescar en río revuelto. La vuelta en Anfield, no se que es mejor.

- Dempsey se rompe, posiblemente, para lo que resta de temporada. El Fulham, vivo en Europa League, pierde a otra de sus piezas clave. Ya son baja Pantsil y Bobby Zamora. Y encima es la Juventus.

- Dos partidos en escasos días entre Pompy y Birmingham. En la Premier sin novedad, y en copa... Casi tampoco. Piquionne no va a conseguir salvar al equipo de Avram Grant.

- Llamamiento de Steve Bruce a Capello: Fabio, llévate a Darren Bent. Me da que llegan un poco tarde y que las plazas están cubiertas. Méritos no le faltan. 19 goles con el decimotecer equipo de la Premier.

- Hace poco comentamos que el Liverpool había fichado a un joven del QPR. Pues bien, Raheem Sterling, de 15 años, ha debutado con gol en las categorías inferiores. Un delantero nuevo se avecina en Anfield. Seguiremos su desarrollo.

10 de marzo de 2010

A cuartos por la vía rápida

Y vivieron felices y comieron perdices. El cuento de Champions empezó del revés pero ha terminado por enderezarse. Ninguna de las piedras que había en el camino han hecho caer al equipo. Se han levantado, han mirado hacia el frente, y han superado los obstáculos. Ahora, han llegado a la primera meta. El fútbol se ha impuesto y la justicia ha vencido. Las ausencias no se han notado. El Arsenal ha superado al Oporto en el Emirates dándole la vuelta al marcador adverso que se trajeron de Portugal. Con un 5-0 contundente, los de Wenger ya esperan rival en cuartos de final.


La segunda parte de la eliminatoria comenzaba con un lastre pesado para el Arsenal. Resultado en contra y la baja de su capitán, Cesc Fábregas. Con su sombra presente en el terreno, ésta vez no ha habido errores. El día estaba señalado para recuperar las esperanzas en este equipo y en sus jugadores. Bendtner, gafado hace varios días ante el Burnley, metió las mismas que echó fuera el sábado. El resultado, un Hat Trick. Ni ahora es tan bueno, ni antes tan horroroso. Los goles no son bonitos, pero suman igual. Un delantero está para rematar, y ayer lo hizo con total efectividad.

Arshavin descansó en Premier con vistas puestas al partido de ayer. Y ayer campó a sus anchas por el Emirates. Demostró, una vez más, lo explosivo y determinante que es en espacios reducidos. Donde hay muchas piernas, un par de toques sirven para sortearlos a todos. El segundo gol lo demuestra. Y en el cuarto se refleja su velocidad, inteligencia y precisión en el pase. Le faltó culminar con un gol, pero con dos asistencias ya era suficiente. El Zar ruso ejerció de dominador del juego en ausencia del referente por costumbre.


Las demás piezas engranaron un equipo compacto. Nasri se marcó una jugada sabrosa para la vista. Tan dulce como el juego de Rosicky. Sagna y Clichy forman una pareja de laterales de las más potentes del mundo. A cada cual, mejor. Vermaelen y Campbell no tuvieron los errores que la zaga de los gunners tuvieron en Oporto. Por último, pero no lo peor, la pareja Diaby y Song. Se les suele llamar toscos por su corpulencia y defensivos por su posición. Pero nada más lejos de la realidad. Son los guardianes de los bajitos pero que no rechazan subir al ataque con la misma técnica que los demás.

El Arsenal en conjunto no falló. Terminó de escribir este capítulo de su cuento. El siguiente capítulo cuenta sus andaduras por la Premier, de la que ha revivido mal que le pese a muchos. Pero el libro continuará con más historias en Champions. Como mínimo, habrá una nueva eliminatoria que hará las delicias de sus aficionados. Y se espera que para ese momento ya hayan vuelto algunos. El nivel sube y ya no se pueden permitir los errores de Portugal. Si quieres ser el Campeón de los Campeones los fallos no deben existir y la efectividad tiene que ser máxima.

9 de marzo de 2010

Una de entrevistas

Tras el horroroso partido de ayer del Liverpool (nada novedoso) contra el Wigan de Roberto Martínez, hoy decido cambiar un poco de rumbo y me tomo el día libre. Eso sí, os dejo con un par de enlaces en los que este blog ha sido protagonista.


En primer lugar, el programa Play Fútbol de la Cadena Ser nos aceptó para su sección MundoBlog, de lo cual estamos muy agradecidos. Os dejo el audio de casi dos minutos, aunque os recomiendo el programa entero.



En segundo lugar, os dejo una entrevista que nos ha hecho El Blog de Alexandre. Aquí tenéis el enlace.


Hoy vuelve la Champions, y al Arsenal le toca darle la vuelta al marcador en el Emirates sin Cesc Fábregas, aún resentido de su lesión ante el Burnley. También hay Premier, y juegan el Portsmouth y Birmingham (Sí, otra vez) y el Sunderland frente al Bolton.

8 de marzo de 2010

Un puñal en The Lane, Aaron Lennon

Si hablamos de las cualidades de un buen extremo, rápidamente se nos viene a la cabeza la velocidad, la habilidad y el desborde. Si a todo ello le añades un buen golpeo de balón, tenemos al prototipo perfecto. A la hora de buscar extremos puros, Holanda es uno de los países por excelencia. Allí, la posición del extremo es una constante en las alineaciones. Pero Inglaterra avanza a pasos agigantados. Los últimos en destacar en este puesto han sido, y son, Ashley Young, Adam Jonshon, Theo Walcott, y nuestro protagonista de hoy: Aaron Lennon.


De la cantera del Leeds, el pequeño Aaron debutó en la Premier con dieciséis años y cuatro meses. Casualidades de la vida, lo hizo contra su actual equipo, el Tottenham Hotspur. Tardó dos temporadas en acoplarse al once titular pero la crisis económica provocó una venta prematura. Los Spurs, confiados en que ahí tenían un diamante, gastaron un millón de libras esterlinas. Seguramente, mucho menos de lo que habrían querido en Leeds. Con el tiempo, se ha demostrado que esa cantidad será inapreciable debido al rendimiento que siempre ha dado Lennon.

A los diecinueve años debutó como internacional por Inglaterra. Sven-Göran Eriksson se lo llevó al Mundial de Alemania. Y esa temporada ya era indiscutible en la banda derecha del Tottenham. Desde su llegada en 2005, siempre ha sido una pieza clave de los Spurs y ha contado para todos sus entrenadores. Su participación asegura asistencias; y las asistencias aseguran goles. Hace cuatro años que no baja de las diez asistencias. Este año ya lleva once, habiéndose perdido bastantes partidos. Por poner una pega, de cara a portería no es muy fructífero.


Su lesión trae en vilo al Tottenham desde hace bastantes semanas. Lleva en el dique seco desde principios de año y todavía se especula con su fecha de vuelta. Posiblemente, los Spurs tengan que esperar varias semanas más para verle correr por la banda derecha de White Hart Lane. El Mundial de Sudáfrica espera en el horizonte, y Aaron Lennon tiene su puesto reservado si se recupera. La banda derecha lleva puesto su nombre, por delante de cualquier otro jugador. Simplemente, porque él es el que más méritos ha hecho para ser titular. O porque, de los que han hecho méritos, él es el mejor.

Habilidoso como pocos y rápido como ninguno. El regate en carrera es su mayor virtud. Tiene todas las características de un buen extremo. Y si falta, el Tottenham le echa de menos. Así está pasando desde hace un tiempo. El listón lo deja muy alto para cualquier suplente. En la lucha por la FA Cup y por el cuarto puesto de la Premier, que da acceso a la Champions League, los Spurs desean, más que nunca, la vuelta de su estrella a The Lane.

7 de marzo de 2010

Soñando en FA Cup, Portsmouth

Hace una semana escribíamos sobre la situación crítica que atraviesa el Portsmouth. En el último puesto de la Premier League y sin dinero, su descenso a la Chamionship está asumido y la pérdida de puntos para la temporada que viene es más que probable. Pero la historia es bien distinta en la FA Cup. El Portsmouth no entiende de crisis en la madre de las competiciones. Se han metido en semifinales por méritos propios. Y sueñan con llegar a Wembley. En una temporada llena de malas noticias, aún hay un hueco abierto para la luz.


Coventry City, Sunderland, Southampton y ahora el Birmingham. Éstos han sido los que han sucumbido ante el Pompy en la FA Cup. Ayer, Fratton Park asistió a la victoria de los blues frente al equipo de Alex McLeish. A pesar de los más de veinte puntos en la liga de diferencia entre ambos, a partido único nunca hay favoritos. El dominio fue de los locales, y los dos goles de Piquionne confirmaron el buen hacer de su equipo. El Birmingham no dio sensación de peligro, salvo un gol fantasma que no subió al marcador. Buen partido de James y mejor aún de Joe Hart.

Siempre con el control del partido, el primer gol llegó ya en la segunda parte. Piquionne estuvo atento a un rechace en al área blue. Belhadj fue un extremo durante todo el encuentro y Weber estuvo incisivo por la banda derecha. Atrás, James no tuvo errores. En la otra portería, Joe Hart solventó todos los problemas que le venían, salvo los dos goles. McFadden, esta vez en punta, fue el compañero de Cameron Jerome. Pero, cuando el Birmingham aún tenía esperanzas, Piquionne sentenció con otro gol fantástico.


El Pompy se cuela en semifinales. Cuatro partidos y sólo necesitando un Reply. Precisamente, contra uno de los rivales de menor nivel, el Coventry City. De este modo, se encuentran a un único partido de llegar al mítico Wembley. No queda tan lejos su última final. En 2008 vencieron al Cardiff City de Aaron Ramsey y se proclamaron vencedores. El gol de Kanu les dio la victoria por uno a cero. Dos años después, se encuentran en una situación futbolística muy parecida. Pero en un conflicto interno nada similar.

El Portsmouth sufre en la Premier League y disfruta en la Fa Cup. El calendario no acompaña a los blues. A pesar de su victoria contra el Burnley, la permanencia queda a años luz. Lejos de hundirse por su situación económica, el Portsmouth cambia de color cuando juega la FA Cup. Será porque es la FA Cup la que cambia de color al fútbol. Será porque la FA Cup no es sólo fútbol. Sea lo que fuere, los equipos cambian sus versiones en la Copa.

6 de marzo de 2010

Por y para el fútbol, Matthew Le Tissier

El dinero maneja y mueve el deporte. En el mundo del fútbol, lo hace con cantidades astronómicas. Ser mejor significa cobrar más. La diferencia entre los buenos y los malos la marca una cifra en tu cuenta corriente. Tu futuro puede arreglarse con un gran contrato. Quedan pocos románticos a día de hoy. Jugadores que nacen, pelean y se retiran en un mismo equipo, siempre lejos de cualquier tentación económica. Por suerte, tenemos excepciones. Cuando el dinero es el signo más claro de poder y de caché, rechazarlo es una decisión de valentía. Un ejemplo de deporte por amor al arte. Matthew Le Tissier era un artista.


Ni ha jugado en un equipo grande, ni ha cobrado millonadas, ni ha sido un referente de su selección. El triunfo de la humildad vive su máxima expresión en Matt. Dieciséis años de carrera deportiva siendo fiel a su equipo, a los colores que le dieron la oportunidad de jugar. El Southampton tuvo la suerte de disfrutar de un jugador diferente. Otro genio en cuestión. The Dell le consideraba un ángel bajado del cielo, el mismo Mesías, “Le God”. Le Tissier se lo ponía fácil a todos aquellos que quisieran admirarle.

Carrera limpia, con el balón siempre controlado. Cabeza arriba e inteligencia. Un disparo maravilloso con ambas piernas. Y siempre algo de imaginación. Muchos de sus goles fueron con toques distintivos de su calidad. Perfecto lanzador de penaltis, sólo falló uno de cincuenta en su carrera deportiva, y temible en las faltas directas. También remataba de cabeza. Su toque era estético y siempre buscaba la innovación. Porque para los artistas, hacer las cosas fácil es lo más vistoso. Verle jugar, era una delicia. Tenerle en tu equipo, un placer futbolístico.


Sus vitrinas jamás tendrán trofeos importantes. Ni podrá presumir de haber jugado en el mejor equipo del mundo. Pero en la memoria de los aficionados queda su paso por los Saints. El mejor jugador que ha pisado The Dell y St. Mary's. Rechazó ofertas millonarias por ser fiel a sus colores. En lugar de pelear por ganar la liga, prefería hacerlo con los suyos por el descenso. Salvar a su equipo y mantenerlo en la Premier era el máximo trofeo que podía llevarse. Hacer vibrar a sus aficionados y deleitarles con su juego era su objetivo. Jugaba para el fútbol.

Años después de su retirada, sigue siendo recordado como uno de los mejores jugadores que ha dado Inglaterra en los últimos años. Entre Matthew Le Tissier y el Southampton hay y habrá un matrimonio perfecto. Fieles el uno con el otro, confianza en la pareja y cariño, mucho cariño. Por suerte para el fútbol, todavía quedan jugadores que no se mueven por el dinero, sino por la respuesta a los colores que te vieron nacer. Todavía queda algo de sentimiento en este deporte, aunque cada vez sea menos. Jugadores que dedican su vida por y para el fútbol. Matthew Le Tissier.

5 de marzo de 2010

Sí, es joven pero... Theo Walcott

... Cesc y Rooney también son jóvenes y ya han aprendido. Estas declaraciones pertenecen a Chris Waddle, ex-internacional por Inglaterra, tras el partido del miércoles contra Egipto. La marea de críticas sobre el extremo del Arsenal no ha hecho más reafirmar lo que pensaba desde hace algún tiempo. Theo Walcott no es ni la sombra de todo lo que prometía y, camino de los 22 años, queda muy lejos de un gran jugador de fútbol. Su participación en el Arsenal es escasa y, se dice que su titularidad en Inglaterra inmerecida.


Cuando un jugador comienza a destacar en plena edad adolescente hay que ser muy precavido. Pocos son los que triunfan desde un principio. Hay muy pocos veteranos con edades de joven. Theo parece que se queda por el camino. Antes de la mayoría de edad ya rondaba por la Premier como parte del futuro de los Pross. Cinco o seis años después, sigue sin ser titular indiscutible para su equipo. Ya no se le permiten tantos errores y tan poca energía. Conforme pasa el tiempo hay que demostrar una evolución y una experiencia, pero Walcott no cambia.

“No he visto diferencia entre el jugador que debutó en el Southampton y el de ahora. No he visto progresión”. Chris Waddle podrá decir que expresó absolutamente todo lo que sentía. “A pesar de jugar en un equipo que propone un fútbol fantástico, no le veo desarrollo. Me llama más la atención Adam Johnson que Theo Walcott”. Y así, un sinfín de comentarios para darle un toque de atención al pequeño extremo londinense. Porque, como se suele decir en estos casos, lo importante no es llegar a la élite sino mantenerse con el nivel adecuado.


De una manera u otra, hay un punto en común en todos los aficionados. Theo Walcott debería jugar mucho mejor de lo que lo hace. Sabemos que es rápido, que en un contraataque puede ser mortal, que tiene desborde. Pero todas esas cualidades desaparecen cuando el jugador pierde el entusiasmo. Así veo a Theo Walcott. Cada acción suya es previsible, se le nota perdido dentro del terreno de juego. No sabe qué hacer ni adonde ir. “Puede jugar delante, ¿pero sabría hacia dónde correr?”

Está claro que necesita un punto de inflexión que le vuelva a catapultar. Su participación en el Mundial parece asegurada, aunque la opinión de muchos es que no sería ni merecida. En su misma posición tiene demasiados jugadores a un grandísimo nivel. Y sólo puede jugar uno. Como mucho dos. En los días que corren, o eres distinto a los demás o corres el riesgo en quedarte en el montón. En el grupo de los jugadores normales. En Walcott hay esperanzas puestas de que sea un jugador dinstinto. Y, aunque le criticamos, sabemos que todavía puede conseguirlo.

4 de marzo de 2010

En manos de Fabio Capello

El Mundial de Sudáfrica está muy cerca. Las selecciones participantes van confeccionando sus equipos con los mejores jugadores posibles. Estos últimos meses son claves para ir o quedarte en casa. Un buen momento de forma te mete en la lista de tu país. Inglaterra jugó ayer uno de sus últimos compromisos. En Wembley, con su gente, y contra Egipto. Y todavía se mostraron muchas carencias en los pross. El resultado terminó con tres a uno sabiendo remontar tras el descanso el primer gol egipcio.


Si hay algo que Fabio Capello sabe hacer, eso es ganar títulos. Le das un equipo, unos jugadores. Él te forma el equipo y te gana la competición. Su capacidad de liderar a un equipo y hacerlo ganador es su mejor virtud. Así hizo con el Real Madrid dos veces, en la Juve otro par, el Milán y en la Roma, por ejemplo. El juego que propone no es necesariamente vistoso, pero es efectivo total. Lo que importa es ganar, y el cómo pasa a un segundo plano. En un Mundial no se pueden tener días malos. Capello conoce el desarrollo del fútbol y lo quiere plasmar como seleccionador de Inglaterra.

La primera parte del equipo inglés fue un tanto regular. Más bien mala. Egipto tenía el balón por momentos y sus ataques siempre eran de peligro. Zidan adelantó a los faraones mediada la primera mitad. La incapacidad de entrar por banda del equipo inglés fue un motivo del poco peligro. Con Gerrard tirado a la izquierda y Walcott a la derecha, la profundidad fue nula. Habría que preguntarse si no sería mejor meter a Downing, Ashley Young o, incluso, David Beckham por delante del jovencito inglés. En su equipo no es titular, y aquí tampoco demuestra nada para serlo.


A la vuelta del descanso, Inglaterra, o mejor dicho Gareth Barry, se puso las pilas. El mediocentro del City lideró de una manera sublime a su equipo. De un lado al otro, criterio y recuperación atrás. Ahora entiendo por qué Rafa Benítez no sabe qué hacer en su equipo. Peter Crouch, tras sustituír a su compañero Jermaine Defoe, puso las tablas. Más tarde, Shaun Wright – Phillips, que entró por Walcott, adelantó a los ingleses. Ahora sí, el ataque y dominio era constante y el peligro era real. También entro Milner, que se mostró como una alternativa real a la titularidad.

Para maquillar el marcador, Crouch volvió a hacer el tercero. Inglaterra tiene delanteros suficientes y de enorme calidad. Tanto Rooney, como Defoe, como Crouch podrían ser titulares. Y confío en que el cuarto sea Carlton Cole y no Heskey. La defensa no se movió en todo el partido y no entraron ni Lescott, Ni Warnock, ni Ryan Shawcross. Baines estuvo correcto por la izquierda; no así como Brown por la derecha. Terry y Matthew Upson forman una pareja de lo más fiable. La segunda parte de ayer es un ejemplo de ello. El dilema de la portería se resolvió a favor de Robert Green, del West Ham, dejando en el banquillo a Joe Hart y David James.


Las dudas del equipo inglés se van resolviendo. Aunque hay puestos que necesitan una mejor solución. Las vueltas de Ashley Cole o Aaron Lennon deberían ser claves para este equipo. Al igual que darle utilidad a otros que, ayer, se quedaron en el banquillo. Fabio Capello va confeccionando su once y el Mundial de Sudáfrica empieza a llamar a la puerta. Este año puede ser el de Inglaterra. Se junta un buen entrenador y una mejor plantilla. Se tiene de todo, pero falta convencer en una gran cita. Los ingleses están en manos de Fabio Capello.

3 de marzo de 2010

Todo sea por mejorar

El Liverpool está viviendo una temporada muy irregular. Sus espectativas eran mucho más altas de las que han mostrado. El pésimo juego alterna con victorias que no terminan de acercarle a la lucha por el cuarto puesto. La mediocridad reina en Anfield y el equipo no genera ilusión. Las lesiones han mermado a una plantilla demasiado corta. Ya se sabe que cuando las cosas van mal y pueden ir peor, empeorarán. Se tocó el suelo; ahora hay que seguir remando. A día de hoy, sólo la Europa League puede salvar un año con muchas penas y pocas alegrías.

Cuando tienes un equipo corto, la falta de un jugador se nota demasiado. Si el jugador es determinante, todavía más. Eso mismo es lo que le ha pasado a los reds. Lesión tras lesión, el Liverpool no ha sabido levantarse de cada estocada. Todos los jugadores importantes han estado de baja. Quizá, la falta de Fernando Torres ha sido la más llamativa, pero tanto como Gerrard, Benayoun, Riera, Agger o Glen Johnson han pasado en algún momento por la enfermería. De hecho, algunos siguen en el dique seco.


La última mala noticia ha llegado con la lesión del eslovaco Martin Skrtel. El mejor central del Liverpool va a estar de baja durante ocho semanas. Una fractura en el metatarso tiene la culpa. Este problema dará lugar a una reorganización de la defensa red. Asunto, por cierto, que debía haberse planteado y resuelto muchas semanas atrás. Agger está tocado en el tobillo y Kyrgiakos ya termina sus partidos de sanción. El problema reside en una posición. El problema está en dónde colocar a Jamie Carragher.

El ex-internacional inglés está en su cuesta a abajo particular. Su rendimiento como lateral es para tener muy poco en cuenta, y como central empieza a dejar muchas carencias. Demasiadas faltas, demasiados errores. La veteranía es un grado, pero se convierte en desventaja cuando no se sabe utilizar. Carragher no ha funcionado en el experimento de lateral y, con la baja de Skrtel, se espera que vuelva al centro de la zaga. Aunque nunca se sabe. Rafa Benítez nos está sorprendiendo con todo tipo de cosas.


Mientras todos esperamos la vuelta de Aquilani (digo vuelta aunque bien podría decir comienzo), la venta de Mascherano en el verano próximo vuelve a salir a la luz. El Liverpool mueve ficha en el mercado juvenil llevándose a Melwood a Raheem Sterling, de tan sólo 15 años. Proviene del QPR de Championship y juega de extremo. Seguramente le podamos ver con los reservas. ¿Movimiento para el futuro? Muy pronto todavía, pero esperemos que la política de fichajes del Liverpool cambie drásticamente. Por su propio bien.