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1 de diciembre de 2011

La dura vida sin Lucas

Durante el último año y medio, Lucas Leiva ha sido el mejor jugador del Liverpool. La progresión que ha protagonizado, a pesar de que sigue teniendo más críticos que seguidores, nos dirige hacia uno de los mejores volantes de contención de la Premier League. Aunque ahora los matices ya no importan, pues se ha lesionado para toda la temporada y en Anfield, además de llorar su ausencia, recogen propuestas e ideas para sacar el mejor once posible sin el brasileño. Hay numerosas variables que, aunque no alcancen el nivel de confianza que había demostrado Lucas, un jugador que estaba en el mejor momento de su carrera, invitan al optimismo para conocer el potencial real de la plantilla en cuanto a las figuras secundarias.

Opción 1: Sin caras nuevas
Esto pasa por no dar entrada a ninguno de los menos habituales, centrar la posición de Henderson y que Kuyt pase a ocupar la banda derecha. Con este esquema, Charlie Adam quedaría más atado y fijado en la posición de mediocentro, recordando a Xabi Alonso, Hendo conseguiría soltura ofensiva por delante del balón -no ha demostrado que pueda jugar detrás de él- y Kuyt retome el puesto que ha venido ocupando en los últimos años. Se pierde, como es lógico, el poder defensivo de Lucas y el testigo lo recogería un Adam que ya realizó esa labor en Blackpool. Un trabajo que, dicho sea de paso, realiza con claros y oscuros ya que su tendencia natural es la de lanzar y acompañar los ataques. Sería, sin duda, un once más ofensivo, perdiendo muchos puntos en el apartado de coberturas y correcciones a los compañeros.

Opción 2: Tiempo para Spearing
No se puede decir que Lucas tenga un relevo natural en el centro del campo para cumplir las mismas funciones. Sin embargo, el perfil más parecido que existe en la plantilla es el de Jay Spearing, quien apenas ha contado en la presente campaña para Dalglish. El curso pasado, el joven inglés fue una de las sensaciones de los últimos meses haciendo pareja con el propio Lucas. Muy intenso en sus funciones, tremendamente activo y correcto, incluso notable, con el balón. Recordar el partido contra el Arsenal en el Emirates sería lo más idóneo para enumerar sus cualidades. Con esta decisión se achicaría el centro del campo, Spearing cubriría las espaldas, Adam seguiría teniendo cierta libertad para sumarse al ataque y el apoyo de Henderson desde el volante no desaparecería. La más probable.

Opción 3: La vuelta de Shelvey
Horas después de conocer el alcance de la lesión de Lucas, el Liverpool acordó con el Blackpool (tenían pactado este punto) la vuelta temprana -terminaba en enero- de la cesión de Jonjo Shelvey del equipo de Ian Holloway. El internacional inglés ha tenido un gran rendimiento: nueve titularidades, seis goles y tres asistencias, además de que se convirtió en una pieza clave durante dos meses en el conjunto de Championship. Esta opción es similar a la anterior pero con las piezas inversas, pues Adam tomaría el control posicional, el estático y creador mientras que Shelvey se convertiría en el interior de recorrido para hacer gala de su notable llegada. Se ha criticado al joven jugador su poca concentración en labores defensivas y su dureza sobre el campo. Dicho de otra manera, no cumple los requisitos para contener a un equipo de piezas tan ofensivas como el actual Liverpool.

Opción 4: Esperar o confiar, improbable
Por último, existe una cuarta y remota posibilidad que se divide en dos. En primer lugar, esperar la vuelta de un Steven Gerrard que no tiene fecha de regreso de su lesión (habría que probar, igualmente, alineaciones hasta su vuelta) y cuyo estado físico, en la actualidad, deja que desear. Como segunda opción está la cantera. En los reservas juega Conor Coady (1993), que ya hizo la pretemporada con el primer equipo y que está considerado como una de los grandes activos del club. No pienso igual, pero ése no es el caso. Lo que está claro es que muy mal se tendrían que dar las cosas para que esta variante se llevase a cabo. Además de que pasaría por convertirse en una de las pocas líneas de dos box-to-box en toda la Premier League. Si ninguna de las anteriores rinde, lo más posible es que se acuda al mercado invernal.

20 de noviembre de 2011

Conclusiones del Chelsea - Liverpool


Novedades en el Liverpool
La entrada de Bellamy y Maxi en el once del Liverpool fue sorprendente. El argentino llevaba 15 minutos disputados en la presente Premier League y Bellamy únicamente había entrado en la alineación titular en una ocasión. Pero hay razones de peso para defender esta decisión. El rendimiento de Downing, a pesar de haber brillado con la selección inglesa en la última semana, ha sido decepcionante en una valoración global. Algo parecido al caso de Henderson, que ha sido utilizado como volante con muchísima presencia en el interior. Su precio (veinte millones) nos sigue recordando que puede dar mucho más en el Liverpool.

David Luiz, titular
Se ha venido pidiendo su titularidad desde que llegase al Chelsea el invierno pasado. Pero lo cierto es que su fútbol sigue dejando dudas en muchos aspectos. No ser un defensa al uso tiene muchos puntos en contra y, aunque sea capaz de aguantar un 1x1 ante cualquier delantero y consiga sacar el balón en carrera con toda la claridad del mundo, no deja de dar argumentos defensivos para que se desconfíe de él. Contra el Liverpool, una vez más, dejó destellos brillantes y numerosas dudas en cuanto a la rentabilidad de alinearlo de inicio.

Maniobra de Villas-Boas
Con el control mayoritario de la posesión pero sin peligro alguno, el técnico portugués tomó una decisión de peso en el descanso. Quitó a Mikel, borró el 4-3-3 y metió a Sturridge. Pero la modificación se produjo en el esquema. Lampard y Ramires formaron pareja en el centro del campo y, lo más importante, se le dio libertad a Mata en la mediapunta de un 4-2-3-1 con Sturridge y Malouda en los volantes. Mejoró notablemente el Chelsea y empató el encuentro. Su posesión pasó de intrascendente a peligrosa. Hasta que se dio cuenta Dalglish.

Respuesta de Dalglish
A pesar de que Kenny Dalglish no se caracteriza por decisiones brillantes durante los partidos, en Stamford Bridge fue decisivo. Vio que Mata estaba volviendo loco al Liverpool entre líneas y metió a Henderson por Bellamy. El joven inglés presionó la salida del Chelsea (Lampard), sumó un activo en el centro y permitió que Lucas, en un fabuloso partido (y ya van...), centrase su actividad sobre Mata. El español quedó anulado entre el brasileño y Adam: el peligro entre la defensa y el centro del campo había quedado resuelto; el partido, dormido.

Glen Johnson y el gol
Es curioso cómo una jugada decisiva puede cambiar tan notoriamente la opinión sobre el partido de un jugador. El gol que marcó, que decidió el encuentro y dio los tres puntos, ahogó todas las críticas posibles hacia su rendimiento durante los 85 minutos anteriores. No extraña que el Chelsea hubiese explotado la banda de Glen Johnson para utilizar sus ataques, pues el lateral inglés no deja de evidenciar notables carencias en ese aspecto. En pleno debate sobre el lateral derecho de la selección absoluta, Glen Johnson ha ganado adeptos en Stamford Bridge por marcar un gol. Pero ha perdido muchos por los visibles defectos que constantemente golpean al Liverpool por su carril.

13 de julio de 2010

Un talento sin mostrar, Lucas Leiva

Partimos de la base de que es imposible analizar un universo tan complejo y meticuloso como el del fútbol. Querer saber lo que ocurre en cada momento y en todos los rincones es físicamente imposible. Acercarse a la totalidad es el objetivo de los estudiosos del fútbol que no descansan en su deseo de conocer a cada uno de los practicantes de este deporte. El grueso de los seguidores, la mayoría de los aficionados, debemos crearnos nuestra propia opinión con respecto a lo que vemos, leemos y escuchamos. Si no tenemos ninguna de esas opciones, adoptamos el tópico de turno, desgraciadamente. Es realmente fácil acoplarse a una opinión ya creada. Tan sencillo como aprenderse las tres frases decisivas a soltar en el momento crítico. Nunca falla.

Llegamos entonces al concepto 'ojeador de Football Manager'. Dícese del aficionado de a pie que cree saber absolutamente todo de cada jugador conforme a unas características atribuídas de forma numérica sobre sus cualidades como futbolista. Si tiene 18 sobre 20 en velocidad, diremos que es un jugador muy rápido. Si su potencia en tiro es de 17 sobre 20, podremos esperar un certero lanzamiento lejano. El conocimiento falso que se adquiere es utilizado como verdad universal en cualquier tema a tratar. Analistas del fútbol y conocedores de este deporte como tal hay muchos, pero ojeadores relativos hay aún mas. La opinión personal siempre es bien recibida, siempre y cuando venga coherentemente apoyada por una experiencia anterior.

El porqué de esta reflexión radica en las posteriores injusticias. Criticar es muy fácil. Y todavía más cuando ni te influye y todos te van a creer. Para opinar, sobre cualquier asunto, hay que conocer el tema a tratar. Por tu bien, nada más. Porque luego llega el momento en el que tienes que exponer conocimientos sobre algo que no alcanzas, y te toca decir el tópico que has considerado mas apropiado. Pasa con los futbolistas. Pasa mucho. Y las injusticias (que pueden llegar a ser justas si de verdad se tiene la experiencia para opinar) son innumerables. Como, por ejemplo, el auténtico motivador del día de hoy: Lucas Leiva.


Ejemplo perfecto de jugador ojeable en videojuego. Ahora, seguimos dos vías opcionales a la hora de crear una opinión. Primera de ellas: Apariencia elegante, atributos medianamente elevados, brasileño y joven; además, juega en un equipo europeo en una liga de primer nivel. ¿Buena carta de presentación, no? Segunda vía: Su equipo ha realizado una temporada cuanto menos decepcionante, sin llegar a puestos de Champions League; el juego ha sido mediocre y los críticos lo han tenido fácil para subirse al carro. La carta de presentación pasa a ser ahora contradictoria. Llegamos al punto en el que el ojeador relativo ha de decidir con cuál de ellas quedarse. Si se piensa bien, ambas respuestas serían decepcionantes. ¿Por qué coger una opinión que es general o que viene de algo irreal? ¿Por qué no crear tu propia opinión y fundamentarla con hechos? ¿Quién te va a creer ahora si dices que Robert Green es un buen portero después de ver aquella jugada contra Estados Unidos? Apunte importante: La opinión no se fundamenta viendo un único partido.

La titularidad de Lucas Leiva durante la temporada pasada vino motivada, en un primer momento, por la venta de Xabi Alonso al Real Madrid y, en un segundo momento, por el mal estado del tobillo de Alberto Aquilani, hipotético titular del equipo tan pronto como se encontrara en forma. Su juego ha sido tan irregular como el de su equipo: cierto. La imagen que se da al exterior es la que propone el equipo: más cierto todavia. La opinión del exterior, por lo tanto, es contraria a Lucas Leiva. Espera, ¿pero Lucas no era un buen jugador en videojuegos?


A partir de ahora, todo sera opinión, quede claro. Yo también hubiera preferido a Alberto Aquilani en cada uno de los partidos de liga del Liverpool. Yo también pienso que, por lo general, no se ha jugado bien durante la temporada -con lúcidos momentos puntuales-. Sobre el pasado de Lucas Leiva en Gremio tengo información, pero no tengo opinión. Conozco detalles, pero no tengo hechos pasados que dejen constancia de ello. Mis comentarios se centran en su rendimiento con el Liverpool. Sus actuaciones, hasta ahora, son cuanto menos mejorables. Sin embargo, creo que él puede cambiar mi manera de pensar. Le defiendo porque se le critica injustamente en una gran mayoría de los casos. Su juego, sin llegar a ser el que todos esperaban, ha mejorado con el paso de la temporada. Quizás va a un ritmo lento y progresivo, pero va hacia delante. Un amigo me dijo a poco de terminar la temporada que el Liverpool podría pensar en Lucas como un recambio de Xabi Alonso a la larga, y salvando las distancias. No estoy de acuerdo en que le pueda igualar, pero defiendo el hecho de que cada jugador debe de ser criticado por sus hechos.

El Palermo italiano ha realizado una oferta por Lucas Leiva de cinco millones de libras. La llegada de Roy Hodgson puede cambiar su camino futbolístico. La opinión creada en torno a él es de un jugador inservible para la elaboración del juego, inepto en el toque de balón, siendo el compañero de fatigas de Javier Mascherano. En sus manos está que todo se torne a su favor. Lucas Leiva es objeto de la opinion pública. Normal. Lo único que pido es que la opinión sea fundamentada. Con él y con todos.