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6 de febrero de 2012

Todo lo que es Taarabt

"Eso es todo lo que necesito de un jugador", Mark Hughes
Adel Taarabt, 1989
Durante meses me he dedicado a esperar a Adel Taarabt. Concretamente desde el día que el QPR firmó el ascenso a la Premier League. Verás cuando monte una de las suyas contra los grandes, pensé. No pude garantizar su regularidad durante la competición pero era indudable que el gran día tenía que llegar antes o después. Qué es el fútbol sin la sorpresa, sin la espontaneidad del futbolista. Qué estamos esperando ver si no festejamos los minutos del siete marroquí contra el Wolverhampton, si no exclamamos con un pase de exterior. Esa carrera, ese arranque en seco dejando atrás a sus rivales, el cambio de dirección indefendible. Todo lo que es Taarabt se vio nuevamente en Loftus Road. Al margen de lo que rodea a su figura, más allá del rendimiento que ha dado hasta la fecha e incluso ignorando la pobre imagen de Marruecos en la última Copa África, Taarabt escogió el mes de febrero para volver a destacar. El QPR perdió a pesar de ponerse por delante. Algunos, sin embargo, pensarán que ganó porque recuperó a su jugador más fascinante o porque debutaron sus mejores fichajes -Zamora marcó al cuarto de hora-... y no les faltará razón. Los de Mark Hughes, en plena lucha por la salvación, han hecho un all in a la permanencia. Una de sus cartas es Adel Taarabt. Y ésta acaba de asomarse sobre la mesa.

11 de octubre de 2011

Pagar caro el desorden

Que el resultado terminase en un contundente 6-0 a favor del Fulham se puede explicar a raíz del primer gol del partido. Un error prolongado de un defensa del QPR, Luke Young, facilita tantos espacios a su rival que éste termina por aprovecharlos. No se había cumplido el minuto dos de encuentro y los de Craven Cottage ya iban por delante en el marcador. Mousa Dembélé fue el protagonista, el jugador que desequilibró la balanza de un rival y que a su vez desorientó toda la zaga enemiga.

Un movimiento sencillo: pared y desmarque. Luke Young peca de ambicioso y se traga el amago, lo deja en una situación embarazosa y queda por detrás del balón cuando tenía ganada la posición. Dembélé encuentra a Andy Johnson y éste le cede la pelota al primer toque. Rival eliminado, siguiente decisión.


La carrera es en dirección a la portería contraria. Dembélé conduce y lleva a su espalda a Young. Con su suspiro en la nuca, el belga opta por tirar otra pared, la segunda en veinte metros, que descoloca nuevamente al jugador del QPR y vuelve a dejar en una posición favorable al atacante del Fulham.


En el borde del área, Dembélé ha perdido a su defensor, encuentra un pasillo paralelo a la frontal y se perfila para el disparo con la izquierda. Entre líneas se encuentra Andy Johnson, que asistió la primera pared de la jugada, y se lanza endiablado hacia un posible rechace, que finalmente termina llegando, de Kenny. Mientras tanto, Luke Young, todavía sin encontrarse, eternamente perdido durante los segundos que dura la jugada, mira cómo llega el delantero del Fulham, se adelanta a él y hace el primer tanto del partido.


Muy sencillo, se llama concentración defensiva. Es el 1-0, lo que fue el desencadenante del 6-0, la primera victoria del Fulham en esta temporada.