Mostrando entradas con la etiqueta Manchester City. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manchester City. Mostrar todas las entradas

13 de agosto de 2012

El fichaje... ¿esperado?

Se ha hecho esperar y no responde a la altura mediática-futbolística que se le presume al Manchester City, pero ya tiene su primer fichaje 2012-2013: Jack Rodwell. El joven futbolista del Everton, internacional absoluto con Inglaterra, se pasa al campeón de la Premier League a cambio de 15 millones de libras. A sus 21 años es un jugador contrastado a nivel nacional, pero su precio ha sido criticado. Entre las lesiones y un leve receso en su progresión... ¿Es Jack Rodwell un buen fichaje?

Jack Rodwell, con la selección de Inglaterra

El Everton ha tenido un complicado papel a la hora de cuidar la evolución de Jack Rodwell. Como entrenador, David Moyes se ha visto en la obligación de organizar el rumbo de su crecimiento. Pero el futbolista no ha encontrado regularidad y, salvo contadas excepciones, no ha recuperado el alto nivel que mostró en la primavera de 2010, donde emergió como promesa inglesa en el panorama futbolístico.

Varias lesiones (una larga en el comienzo del curso 2010-2011 y otra a mediados de 2012) y las dudas sobre su posición en el campo son los factores que pesan en contra de Jack Rodwell. Ha jugado de mediocentro, de interior con más libertad, de mediapunta y hasta de volante derecho. Cuando aún no era conocido lo veían como un gran central de futuro. Pero no ha gozado de continuidad en ninguna posición. Es más, incluso su papel se ha visto relegado a un segundo plano hasta el nivel de haber sido utilizado en función del rival, como el marcaje al hombre que le hizo a David Silva la temporada pasada, cuando la teoría decía que Rodwell debería convertirse en el eje de cualquier esquema del Everton. Con gran llegada, potencia aérea y un buen disparo, en Inglaterra lo daban como futurible fijo en la selección hace poco.

Jack Rodwell, 1991
Roberto Mancini ya ha avisado: "Rodwell es un futbolista que necesita mejorar para entrar en nuestro once titular, pero es joven y un gran jugador para nuestro futuro". Todo hace indicar que Yaya Touré partirá desde la mediapunta del Manchester City y que Barry y De Jong serán titulares en la línea del centro del campo. Son los tres huecos que tiene el ex del Everton para hacerse con un hueco en los citizens. En agosto de 2012, el fichaje Rodwell por 15 millones de libras parece caro. Pero si retoma su evolución, alcanza el potencial que se le atribuye y se consagra en la élite, puede que en unos años resulte barato. Tiene tiempo, a ver si también goza de oportunidades.

10 de mayo de 2012

Los mejores partidos del año


1. Manchester United 1-6 Manchester City

El 23 de octubre de 2011 ya es una fecha histórica en la Premier League. La victoria de los de Mancini en Old Trafford supuso la primera prueba de que los citizens tenían intenciones de arrasar con todo lo que venía a su paso. Su espectacular inicio de campaña reventó a un United que vio entrar goles en la portería de De Gea uno tras otro, con la camiseta de Balotelli como celebración más recordada. Apareció el mejor Silva y Dzeko cerró un resultado demasiado abultado. De nada sirvió el precioso tanto de Fletcher desde fuera del área. Un punto y aparte en la trayectoria histórica de la competición.

2. Chelsea 3-5 Arsenal 

En pleno proceso de recuperación tras su estrepitoso inicio de año, el Arsenal pasó por encima del Chelsea en una segunda parte frenética y apoteósica, liderados, cómo no, por un soberbio Van Persie (3 goles) que sumaba 11 tantos en apenas 10 jornadas. Además, Song dejó uno de sus primeros pases decisivos de la temporada. El Chelsea, todavía con Villas-Boas y en la zona alta de la tabla, no supo administrar las dos ventajas que tuvo durante un encuentro que jugaron, entre otros, Sturridge y Torres de titulares, y Lukaku desde el banquillo. Mucho han cambiado las cosas en los últimos meses.

3. Manchester United 8-2 Arsenal

Un punto en tres jornadas y 10 goles en contra. El inicio de curso del Arsenal fue para olvidarlo y buena parte de la culpa la tuvo la goleada que encajó ante el equipo de Sir Alex Ferguson. Con un once repleto de lesionados, Van Persie desaprovechó un penalti ante De Gea y comenzó la sangría de goles en contra, que no tuvo freno en la segunda mitad hasta que Young, en el descuento, hizo el octavo del partido. Un United que ya en agosto había comenzado su particular duelo contra el City, con tres victorias en tres encuentros.

4. Manchester United 4-4 Everton

El partido que ha costado una Premier League. El punto de inflexión que ha decidido todo. Con un favorable 4-2 en el marcador en el minuto 81, después de haber recuperado una desventaja de un gol, los heróicos goles de Fellaini, Jelavic y Pienaar empataron el partido y dejaron que el Manchester City volviese a tomar la cabeza de la competición. Ni un buen Rooney contra su ex equipo fue suficiente, ya que los de Moyes demostraron la competitividad que tanto les ha caracterizado en los últimos minutos del encuentro. Vibrante.

5. Arsenal 5-2 Tottenham

El derbi de Londres lo remontó la velocidad de Walcott. El Arsenal dominó el encuentro pero el Tottenham se puso con 0-2, gracias a Saha y Adebayor. Pero la segunda mitad fue el escenario ideal para que el veloz extremo inglés explotase la defensa Spur al contraataque y, con 4 goles gunners en 45 minutos, diera la vuelta al resultado. Los de Redknapp se despedían poco a poco de sus opciones de título y el Arsenal continuaba con su racha ascendente.

---

Completan el Top 10:
6. Tottenham 4-0 Liverpool: Modric ejerce de rey, ilusiona a los Spurs y Adebayor destroza a un débil Liverpool.
7. Arsenal 7-1 Blackburn: Se confirman las sospechas, Oxlade hace un partidazo y presenta credenciales para ser titular.
8. Tottenham 5-0 Newcastle: Contrastes de toda la temporada y protagonismos para los secundarios, con Saha de líder y Papiss Cissé recién llegado sin marcar.
9. Chelsea 3-3 Manchester United: Una prueba de fuego para los blues, que se duermen y desperdician un 3-0 a favor.
10. Norwich 4-2 Newcastle: Un simple ejemplo del equipo que con menos ha hecho más; Holt, Hoolahan y casi salvados moralmente en enero.


15 de octubre de 2011

Manchester divide el fútbol

En los próximos días, Desde Anfield y Óptica Wenger trataremos de presentar un conjunto de artículos sobre la dicotomía Manchester City - Manchester United en los que se analizarán de forma compleja y minuciosa los aspectos individuales y colectivos más interesantes de su fútbol.

Las nuevas fórmulas exploradas por Ferguson y Mancini, las debilidades de los proyectos y los posibles problemas de gestión sumados al impacto en el terreno de juego de las recientes e importantes incorporaciones centrarán un análisis que será plasmado en ocho entregas: 4 + 4.



Contenidos ROJOS en Desde Anfield:

1. La madurez de una idea
2. El futuro y un adiós
3. Ashley Young es de goma
4. El talento llegó con Phil Jones

Contenidos AZULES en Óptica Wenger:

1. Un giro necesario
2. Nubes en el Etihad
3. Nasri redescubre la asistencia
4. El ecosistema de Agüero


Comenzamos.

26 de septiembre de 2011

La sombra de David Silva

Nadie que haya visto el comienzo de temporada del Manchester City duda en afirmarlo: David Silva es uno de los tres hombres más en forma del comienzo de la Premier League. El puesto que ocupa varía según la opinión. He aquí el motivo por el que el Everton, en el encuentro del pasado sábado, eligió la opción de parar al español con un marcaje al hombre. El seguimiento de Jack Rodwell a Silva ya es uno de los movimientos defensivos del presente curso inglés. El centrocampista 'toffee' persiguió de esquina a esquina a su oponente, en un ejercicio mental de un esfuerzo brutal, olvidándose de la pelota y del juego de su equipo con el único objetivo que se le había encomendado: que David Silva no se luciese. Puede decirse que aprobó el examen en su duelo particular durante casi todo el encuentro. Y digo casi porque fue el '21' del Manchester City quien, finalmente, en dos movimientos, directa e indirectamente, decidió el partido.


La estrategia de David Moyes funcionó a la perfección durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Silva se vio desplazado del volante derecho y se movió hacia el carril central. Limitado a jugar al primer toque, el español no estuvo a gusto y lo obligaron a cambios bruscos de dirección en su carrera para zafarse de Jack Rodwell. No lo consiguió. El Everton había planeado una defensa por acumulación en la que no había espacios para la sorpresa, para la genialidad de un equipo rival que posee una fuente inagotable de imaginación. Esto explica que en muchas fases del encuentro, los visitantes acumulasen a sus once jugadores por detrás de la pelota, todos en un tercio del campo, agolpados en su propio área. Así las cosas, la lentitud del juego del Manchester City, unido a la poca participación de Silva y a la congestión de intereses entre Kun Agüero y Dzeko en la punta del ataque, hicieron que el partido se fuese con empate al descanso.


El cambio de planes de Mancini llegó con la entrada de Balotelli, que sustituyó a un gris Dzeko. El delantero italiano cayó a banda derecha, lugar desocupado por Silva debido al exhaustivo marcaje de Rodwell y aprovechado en algún momento por las internadas de Micah Richards. Por ese carril consiguió el Manchester City la superioridad y, posteriormente, las ocasiones. Y aquí, en una situación favorable, entró en acción el español de los citizens. En el primer gol ejecuta un movimiento desde la frontal hasta la portería rival, facilita el pasillo para el Kun, que se asocia con Balotelli -sale a aprovechar el espacio generado por Silva- y define desde la frontal. En el segundo tanto, Silva se encuentra con un mal pase de Drenthe, ataca el campo rival, espera, se detiene, observa el desmarque de Milner y lo asiste al espacio de una forma en la que pocos saben hacerlo. Dos acciones que terminaron decidiendo, dos detalles que dieron la victoria.


Tema al margen es el papel de Jack Rodwell. La experiencia que le tocó vivir bien explica su situación actual. Hablamos de un futbolista llamado a dominar su equipo que tuvo que hipotecar su encuentro en función del rival. Su evolución como jugador está siendo compleja ya que no encuentra -o no le encuentran, o quizás no le dan continuidad- su posición adecuada. En los últimos dos años, Rodwell ha jugado de mediocentro, de mediapunta por detrás de un único delantero, de interior, de volante en un 4-4-2 y, como pudimos ver, de actor secundario para detener al rival. Demasiadas imprecisiones, no en su fútbol sino en sus intereses. ¿Debería fijársele un objetivo? ¿Es un mediocentro o un mediapunta? ¿Llegará a ser un jugador para liderar a un equipo? Deberían empezar por contestar esas preguntas. El potencial que tiene dentro pide que se encuentre una respuesta.

20 de diciembre de 2010

Si Cahill, Howard y Moyes, Everton


No era el mejor contexto para enfrentarse al Manchester City. Los de Mancini acumulaban siete partidos sin perder mientras que el Everton llevaba la misma serie a la inversa. Tampoco eran lógicas las previsiones del partido puesto que David Moyes se atrevía a alinear a Anichebe por delante de otros delanteros como Yakubu o Saha, incluso Beckford. Una vez más, el Manchester City mostró su imagen de equipo inoperante, carente de sentido y de juego colectivo. No apareció Yaya Touré, nada se supo de Milner y Silva participó poco y lejos. Barry, por su parte, empieza a ser más plano que peligroso, más posicional y menos organizador. Sus pases no aportan, sólo encauzan la dirección. Acompaña el sentido del balón sin cambiarle la intensidad, sin cambiarle el sentido, sin hacer daño.

La confianza en Anichebe estaba en duda, no así la de Tim Cahill, que volvió a aparecer para anotar de cabeza. Nueve de los veinte goles de su equipo han sido del australiano, imprescindible para unos ‘toffees’ que se mueven en función a su efectividad. Leighton Baines, que cuajó un más que aceptable partido, culminó otra jugada colectiva para hacer el segundo. También fue decisivo Tim Howard, algo irregular por lo general, pero que te da más puntos de los que te quita. Y esta vez tocó sumar. Con la desventaja de dos goles en el marcador, llegó el punto desequilibrante y definitorio del encuentro. Apareció la aportación del entrenador, del técnico que lee, entiende y actúa en consecuencia.

Con Adam Johnson amenazando la banda izquierda del Everton, David Moyes pasó a la acción, a pesar de la expulsión de Anichebe. Metió a Bilyaletdinov y a Saha, frescos de piernas y motivados para la causa. Ideó un plan para tapar huecos, para eliminar las constantes subidas de Zabaleta y para frenar la ofensiva del City en el costado izquierdo de los visitantes, que tuvo que desplazarse con continuos e imprecisos ataques por el centro, así como disparos lejanos. Mancini, lento y pasivo, no tenía un jugador para cambiar el discurso del partido, para dañar y atravesar la defensa ‘toffee’. Además, Tim Howard mostró su buena cara y endulzó los goles de su compañero, también Tim, Cahill. Venció merecidamente el Everton, brillaron los Tim y comandó David Moyes. Triunfó el grupo.

7 de mayo de 2010

La ciudad no es para mí

La ciudad no es para mí. Esa es la conclusión a la que llega Agustín Valverde (Paco Martínez Soria) en su viaje a Madrid para visitar a su hijo. Defensor a ultranza de que los valores más puros residen en lo tradicional, en lo natural, en lo rural, mientras que todo lo urbano, moderno o sofisticado es, de alguna manera, perjudicial. Los problemas que tenía en el pueblo que le vió nacer no son comparables a los que ahora observa como espectador en la familia de su hijo. Definitivamente, Calacierva es el mejor lugar para pasar el resto de sus días. Nada relacionado con lo urbano, moderno y sofisticado. El olor a rústico con sabor tradicional es la mejor elección posible.


Extrapolado al ámbito del fútbol, la ciudad pasa a ser Manchester y los Citizens el club. El equipo que tiene los millones como forma de gobierno y el talonario como recurso para mejorar. A lo largo del verano pasado, comprobamos que el dinero todo lo puede. Una oferta de magnitudes impensables y un número seguido de infinitos ceros en tu cuenta corriente se convierten en un motivo más que suficiente para hacer las maletas y cambiar de rumbo. Uno tras otro, han ido aceptando el dinero y dejando sus anteriores equipos. Muchos se excusan alegando un paso hacia delante. Para bien o para mal, el dinero ha ganado la primera batalla.

Llegados al día de hoy, comprobamos como el equipo en cuestión quedará en quinta posición de la Premier League. En este asalto, los millones no se proclamarán vencedores. No servirán las inversiones ni los jugadores nuevos. Éstos se han hecho con posiciones obligadas en el once titular relegando a los tradicionales, si es que quedan, a un segundo plano. Nuestro Agustín Valverde particular se personifica en Stephen Ireland, con la única diferencia de su procedencia. Al contrario que el protagonista de la película, Stephen lleva más de diez años en el club. Polémico como muchos, pero realmente útil como pocos. Quizás, una utilidad desaprovechada. ¿Motivos? Lesiones en un primer lugar, fichajes y, altamente relacionado, el poder del dinero.


En la presente temporada han sido dieciséis los partidos que el irlandés ha jugado con los Sky Blues. Su posición como mediocentro se complicó con la llegada de Gareth Barry, de la misma manera que le afectó tener dos entrenadores que apostaban por la consistencia. Por eso, Ireland siempre se encontró en un lugar inferior a De Jong, Vieira o, incluso, Vincent Kompany. Adam Johnson y Craig Bellamy le cerraban cualquier opción a reconvertirse con el único objetivo de participar. Sus oportunidades se vieron reducidas proporcionalmente con el grado de confianza. Así ha llegado al final de temporada y ayer salían sus declaraciones sobre una posible salida del club.

El Manchester City seguirá caminando por su senda del dinero. Muy probablemente, los jeques y las ofertas sigan fructificando y atrayendo a los mejores jugadores. Y más seguramente, algún día ganarán la batalla de la Premier. A la larga o a la corta, para lo bueno o para lo malo, el poder económico vencerá en la batalla con lo tradicional. Stephen Ireland proclamó sus intenciones de abandonar la ciudad que evoluciona a un ritmo más alto que el de sus aspiraciones. No sabemos el destino que le espera, ni tampoco el camino que desea seguir. Al fin y al cabo, y tirando de poética, la ciudad más grande es la que sus pasos crearán al caminar.

22 de febrero de 2010

Carencias de buen juego

Decepción. Es la mejor palabra que puedo usar para definir el partido entre citizens y reds. Faltó todo lo que nos atrae de la Premier League. Ni tensión, ni fuerza, ni rapidez de juego. En el partido reinó la previsibilidad y la escasez de buen juego, o mejor dicho, la inexistencia del mismo. Durante la gran mayoría del encuentro pudimos comprobar el mal fútbol que mostraron los dos equipos. Peor para ellos, que ven como el Villa y los Spurs se meten de lleno en la lucha por la cuarta plaza.


El Liverpool planteó un partido para el empate, y la cosa le salió bien. Eso sí, siempre que consideremos como bien acabar en empate contra tu máximo rival. Doble pivote con Lucas y Mascherano completamente carente de toque y de imaginación. Todo seguidor red se pregunta, todavía, por qué Aquilani no tiene protagonismo en este equipo. La buena nota del partido es, una vez más, el partidazo de Skrtel que supo tener controlado a Adebayor, cosa que a Dani Agger le costó algo más. Sin embargo, Carragher cada día desentona más.

En el otro campo, el City no tuvo su mejor partido. Sólo las carreras de Adam Johnson (qué rápido se ha ganado a la afición) provocaban los aplausos. De vez en cuando entraba en juego Ireland y, por eso, de vez en cuando tocaba con fluidez el Manchester City. La ausencia de Tévez se notó en el ataque, y es que los trece goles que lleva el Apache en la Premier son su motivo más grande para echarle de menos. Mancini cosecha su segundo empate desde que es entrenador de los citizens y el equipo se coloca en quinta posición y con un partido menos (Everton, 2ª jornada).


La mejor cara del partido la dieron las vueltas al terreno de juego de dos jugadores del Liverpool. Benayoun primero y Fernando Torres después, entraron al campo para intentar arreglar el nefasto encuentro de su equipo. Pero es muy difícil que dos jugadores arreglen un partido en veinte minutos. Aquilani, incomprensiblemente, salió al terreno de juego para jugar los últimos cinco. Cosas de entrenadores. A veces piensan diferente a cualquier aficionado.

En definitiva, la lucha por el cuarto puesto de la Premier, que da acceso a la Champions League, queda ahora en una batalla a cuatro bandas. Salimos decepcionados por el partido de ayer en The City of Manchester, pero el sábado disfrutamos todos en Goodison. Una por otra. De lo que no hay duda es que, semana tras semana, seguimos siendo aficionados de la mejor liga del mundo.

9 de febrero de 2010

Overbooking en el centro del City

La posición de medio centro es clave en cualquier equipo de fútbol. Es un enlace que transporta el balón desde la defensa al ataque. Sirve de motor de creación, de elaboración de las jugadas. Al mismo tiempo, son los destructores del equipo rival. Un buen centro del campo es la base de un buen equipo. Y un buen partido de los centrocampistas conlleva un mejor juego colectivo. El Manchester City se ha obsesionado con mejorar esos puestos, y parece que siguen sin estar conformes con lo que tienen.


Las últimas noticias que apuntaban al fichaje de Fernando Gago por más de quince millones de euros fueron confirmadas por los mismos mandatarios del equipo inglés. El objetivo de los citizens era una nueva incorporación de un centrocampista, semanas después de haber fichado a Patrick Vieira. Desde ese momento, surge un debate sobre la necesidad de traer más jugadores en la misma posición. Si analizas la plantilla, salen varias parejas/tríos de lo más interesantes.

Uno de los fichajes estrella de este verano, Gareth Barry, es titular indiscutible. Sus mejores escuderos son Nigel De Jong y Stephen Ireland, el líder invisible de este Manchester City. Ese debería ser el conjunto de medios que tienen que jugar como titulares. Por delante, ya vendría otra línea de tres con Tévez, Adebayor y otro a decisión del técnico. Bellamy, Adam Johnson, Wright-Phillips, Petrov... Dos jugadores como Barry y Ireland que sepan nutrir de balones y de juego a los delanteros.

Por si fuera poco, se tiene suplentes como el ya mencionado Vieira, Kompany o la posibilidad de jugar con dos centrocampistas y dos interiores. En definitiva, al Manchester City le sobran jugadores y jugadorazos. No tiene carencias como para contratar un mediocentro, pero a veces el dinero crea necesidades inexistentes a vista de todos.

20 de enero de 2010

La venganza de Carlitos

El Ciudad de Manchester presenció, en la noche de ayer, el partido de ida de la primera semifinal de la Carling Cup. Mucho fútbol, tensión y un morbo añadido por la presencia de Carlos Tévez en el City contra su ex equipo. Ninguneado en el United y sin el protagonismo que buscaba, El Apache buscó su marcha. Los petrodólares le llevaron al City donde se estaba preparando un equipo a golpe de talonario. Los más de doscientos cincuenta millones gastados en jugadores no dejan indiferente a nadie.


Allí es el rey. Es el jugador más importante de su equipo. Posiblemente, el futbolista más en forma de Europa a día de hoy. Sus dos goles ayer así lo afirman. El United no supo parar a un antiguo compañero y éste no perdonó en ningún momento. Por arriba y por abajo, Tévez volvió loca a la defensa de los red devils. Queda una vuelta muy complicada en Old Trafford, pero El Apache ha enderezado las cosas desde el primer momento. En El Teatro de los Sueños quiere firmar su mejor obra y quiere llevar a su equipo a lo más alto en la Copa de la Liga de Inglaterra.

A pesar de todo, el City no jugó su mejor partido. Con las ausencias de Adebayor, Ireland, Touré y Lescott entre otros, tuvo que formar una defensa de circustancias. El chaval Dedryck Boyata y Kompany fueron la pareja de centrales mientras que Micah Richards y Javier Garrido ocuparon las bandas. Mención especial para éste último, que realizó un muy buen partido en defensa y se sumó al ataque cuando debía. En el centro del campo, Barry se quedó sin su pareja de baile y era la referencia en todas las jugadas. La dirección, el volante del equipo. Zabaleta y De Jong fueron sus escuderos. En las bandas se aprovecharon de la velocidad y desborde de Wright-Phillips y el oportunismo de Craig Bellamy. En la delantera, el motor, el rematador, el goleador.


El United controló la primera parte pero tampoco hacía ocasiones claras. Rafael, Brown, Evans (muy buena primera parte con Tévez) y Evra formaban la línea defensiva. Fletcher fue un mero acompañante de Carrick, organizador principal del juego y objetivo de pase de los centrales. A partir de ahí, Valencia y Ryan Giggs disfrutaron del ancho del campo. Anderson por delante y Wayne Rooney en punta. Otro que tal baila. De un remate suyo rechazado en Given salió el primer gol de Giggs. Y de él también suelen salir la mayoría de los goles del United. Es el líder y el mejor.


Con un gol abajo en el marcador, Tévez sacó su furia. Empató el partido al filo del descanso al transformar un penalty un tanto dudoso de Rafael a Bellamy. Que aprendan todos los lanzadores, así no fallarán jamás. Más tarde, en la segunda parte, Tévez culminó su venganza con el segundo de su cuenta al rematar de cabeza un balón muerto en el área. Siempre está ahí, y siempre participa en las ocasiones. Si no las remata, las crea. El United tuvo ocasiones de empatar el partido en los últimos minutos, pero la eliminatoria se decidirá en Old Trafford. En el Teatro, se pueden cumplir los Sueños de Carlos Tévez: Ganar, conseguir la venganza y demostrar que fue un error grave dejarle marchar.

18 de diciembre de 2009

Stephen Ireland, la imaginación del City



Stephen Ireland (23 años) es el jugador que destaca en un equipo formado a golpe de talonario. Formado en la cantera y con tres años de experiencia en la primera plantilla, la temporada pasada fue la de su consagración. Terminó con 9 goles y otras tantas asistencias en la Premier League. O lo que es lo mismo, un jugador que vive por y para el equipo. Un ejemplo y un motor para que el Manchester City funcione. Este año está en 2 goles y una asistencia, por ahora y de momento.

Su entrada en el equipo titular fue lenta y progresiva. El primer año alternó partidos y rotaciones. Sólo se adaptaba al juego, era muy joven. Al verano siguiente se puso en manos de los árabes. El refuerzo más sonado fue Robinho. Pero Stephen Ireland fue la sensación. Se acopló en el esquema desde principio de curso y terminó con 35 partidos jugados, es decir, el segundo de su equipo tras Say Given (portero titular, 37 partidos). En la campaña actual han llegado estrellas para todos los puestos. Hablamos de Tévez, Adebayor, Barry, Touré, Lescott, De Jong... Pero Ireland sigue siendo el más regular y el que destaca día tras día. A las duras y a las maduras.

Su actitud es clara: hacer mejor a los suyos y, con eso, mejorar él mismo. Pases fáciles y dificiles, visión espectacular del juego, gran fortaleza física y una importante labor defensiva. Lo hace todo bien. Y lo que aún es mejor, lo hace todo fácil. Roba y hace jugar. Sale rápido con el balón y encuentra a los delanteros. Sus pases son precisos. Si falla, recupera. Tiene gran llegada y una buena capacidad goleadora. Se ha convertido en la pieza que engrana al equipo. Mark Huges lo sabe, Ireland es clave.

Se que las comparaciones son odiosas, pero me veo obligado a hacerla para los que no le conozcan. Stephen Ireland sería una especie de Iniesta a la inglesa. Salvando las diferencias siempre. Quizá con una mayor capacidad robadora y física. Su objetivo es hacer fácil lo difícil y ser tan preciso como vistoso. Tratan el balón como si se tratara de un objeto frágil. Lo miman, lo acarician. Y así llegan los resultados. Aquí hay una estrella en un equipo que intenta no estrellarse. Por el momento, están más retrasados de lo que deberían, pero Stephen no deja de progresar.


En el siguiente vídeo, veréis un magnífico resumen de todas sus características. Recomendado a cualquier aficionado al fútbol.
http://www.youtube.com/watch?v=1HRph2r9wqI&feature=fvw