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12 de agosto de 2012

Nick Powell se presenta

"¡Es uno de los mejores goles que Wembley ha visto!", gritó sorprendido el narrador cuando el disparo entró por toda la escuadra. Nick Powell lo había conseguido.

 

Ir hasta el partido de Wembley supone comenzar por el final, el día decisivo donde el Crewe selló el ascenso a League One. A los 15 minutos, la obra de arte de Nick Powell encabezó un triunfo que terminó en 2-0. Fue el último encuentro que jugó en el anonimato. Aunque esto no es del todo exacto, ya que desde hacía meses se especulaba con su salida a la Premier League. La trayectoria de Powell cogió una velocidad de infarto en 2012 y finalizó con su fichaje por el Manchester United.

Doce meses antes...

La selección inglesa Sub 17 no destacó en el Mundial 2011 de la categoría después de haber hecho semifinales en el Europeo apenas un mes antes. Los jugadores no brillaron como conjunto en ninguno de los dos torneos, pero al final se están haciendo un hueco individualmente en la élite del fútbol. Redmond es titular en el Birmingham, Sterling y Caskey ya han debutado con el Liverpool y el Brighton, mientras que Chalobah sigue estando muy bien cuidado en el Chelsea. Otros futbolistas como Magri, Cousins, Pickford, Morgan, Smith y Turgott han hecho las pretemporadas con sus respectivos equipos.
En la plantilla inglesa también estaba Nick Powell, que no era fijo en el once titular. Alternó la mediapunta con el centro del campo y no marcó ningún gol. Raro en él. A su lado, otro joven del Crewe, Max Clayton. Ninguno de los dos se podían imaginar la temporada que se les venía encima tan solo unos meses más tarde.

2012, el año del Crewe

Un equipo de niños. Van a encarar la temporada 2012-2013 con sólo dos jugadores mayores de 25 años y en la 2011-2012 tenían la segunda media de edad más baja de toda la League Two. El Crewe Alexandra confía en los futbolistas de la casa, da oportunidad a los jóvenes y no duda en ponerlos de inicio si están capacitados. Nick Powell había debutado el curso anterior. Pero esta vez se hizo con un hueco en el once titular desde el primer día. Con diecisiete años nadie lo movió de ahí.


El Crewe se pasó toda la temporada en la zona media-alta de la tabla. A falta de dos jornadas necesitaban un empate para depender de ellos mismos el último día. Para entender lo que supuso Nick Powell en su equipo hay que aterrizar hasta esta fecha.

El partido se jugaba en Torquay y el Crewe perdía 1-0. Las opciones de playoff se alejaban hasta que en el cuarto minuto de añadido de la segunda parte, un balón dividido cayó a las botas del joven Powell. Al ver venir la pelota soltó un seco disparo que empató el partido. La celebración llenó de euforia la grada de sus aficionados. El héroe, en el último suspiro, el disparo más decisivo de toda la temporada. Fue la tarde que explica todo el significado de Nick Powell en su antiguo club. 

Hizo 14 goles en liga. Pero se reservó el que dio la vuelta al país para el día de Wembley. Cuando todos lo miraban. Numerosos rumores habían unido su nombre al Manchester United pero no fue hasta la final del playoff contra el Cheltenham cuando el público inglés vio en directo por televisión al jovencísimo Nick Powell. Su carta de presentación, el golazo que abre esta entrada. Sir Alex Ferguson no dudó en poner definitivamente los más de 7 millones de euros que costó el joven futbolista del Crewe para incorporarlo, sin más tardar, a la primera plantilla del Manchester United. Powell dio el salto. Ya no había marcha atrás.

Su posición, la incógnita

Nick Powell ha jugado de mediapunta con el Crewe. Aunque numerosas veces baja a combinar, necesita estar cerca del área y es una pieza segura para rematar cada jugada, por eso siempre está presente en tres cuartos de campo rival. Es diestro pero usa las dos piernas... y dispara muy bien con ambas, uno de sus mayores fuertes. Dario Gradi, jefe de la Academia del Crewe, opina que su posición, sin embargo, es la de mediocentro: "Nick también cree que es su sitio", argumenta. Este debate fue el primero en salir a la luz cuando se confirmó su llegada al Manchester United debido a los numerosos jugadores que juegan de mediapunta (Rooney y Kagawa) y la escasez de efectivos que tienen los red devils en el centro del campo.


Pero Sir Alex Ferguson lo tiene claro desde el primer día: "Aunque el Crewe lo utilizaba como delantero o detrás de un punta, nosotros vemos en él un buen mediocentro. Espero que lo podamos ver progresar en esa posición". En pretemporada ha jugador ahí todos sus minutos y ya se ha echado en falta su presencia en el área rival. Powell, de todas formas, tiene dos cosas a favor: su edad (no cumple 19 años hasta marzo) y las posibilidades que tendrá en un futuro en el mediocentro, ante las cercanas despedidas de jugadores como Giggs y Scholes.

La vida en Manchester

"Cuando jugaba en el Crewe, si teníamos suerte, nos grababa una sola cámara, una única persona. En el Manchester United, en cambio, nos mira el mundo entero"

Dos anécdotas resumen de forma breve los primeros meses de Nick Powell como futbolista del Manchester United. El salto de jugar en el Crewe a hacerlo para los de Old Trafford es inmenso y el joven ya lo nota. La primera fue el día de su presentación, ya que compartió gala con Shinji Kagawa y quedó absolutamente en un segundo plano, algo que sin duda le vino bien. La segunda, un comentario irónico que hizo el propio Powell sobre un apunte que hizo una revista sobre su coche, en el que se insinuaba que, como jugador del United, debería tener un automóvil mucho más lujoso. Temas secundarios.

7 de mayo de 2012

La juventud de Mason Bennett


Ha llegado un momento en el que parece no haber un límite para la precocidad de un futbolista. Con Mason Bennett he roto cualquier teoría sobre el crecimiento de un jugador. La he destrozado. Quince años. Quince. Los suficientes como para haber acumulado casi una decena de apariciones con el Derby County y varias titularidades. La noticia no es exactamente el hecho de que haya disputado partidos al máximo nivel, que sin duda alguna ya es destacable, sino que ha sido capaz de dar muchas pistas sobre su potencial como futbolista. A pesar de todo no sería de extrañar que Bennett, que ha sido un habitual en las convocatorias de Clough durante toda la temporada, siga jugando encuentros con el equipo de reservas y, por qué no, con el U18. ¡Porque sigue siendo muy joven, demasiado joven, hasta para jugar en esa categoría!

Mason Bennett, 1996
Como era de esperar, Mason Bennett no sólo ha ido varios escalones por delante a nivel de clubes sino también dentro de la selección. Fue una pieza importante en el combinado U17 (siendo de 1996, un año más joven que el resto) que, finalmente, no se llegó a clasificarse para el Europeo de la categoría. Por ejemplo, ninguno de sus compañeros eliminados ha debutado todavía con el primer equipo, ni mucho menos, y sólo unos pocos de ellos pueden presumir de haberlo hecho con el reservas. Bennett, en cambio, ya es un aventajado. No se sabe qué repercusión puede tener esta rapidez en quemar etapas, pero la apuesta está hecha.

De sus aspectos futbolísticos se puede decir que retiene el balón de maravilla y que utiliza su cuerpo con muchísimo sentido para protegerse ante rivales. Su zurda es técnicamente buena, utiliza la derecha y no reniega del juego físico. Además, destaca su atrevimiento y se burla de los límites de la edad. Será interesante ver su progresión y si en la próxima temporada sigue teniendo oportunidades. Un ejemplo de sus cualidades las hemos resumido en la menos de media hora, a un gran nivel, que disputó contra el Crystal Palace.

19 de abril de 2012

La explosión de Harry Kane

Harry Kane, con la camiseta del Tottenham Hotspur
Cuando faltan escasas fechas para que finalice la temporada, podemos aventurarnos a afirmar que Harry Kane ha sido el futbolista inglés de su generación que mejor 2012 está realizando. Si hacemos un repaso a los candidatos, Oxlade sigue avanzando firme y lentamente en el Arsenal, ya que Wenger declaró que no quiere excederse con el talentoso centrocampista; McEachran, que tenía una oportunidad preciosa de brillar en el Swansea, no está teniendo oportunidades; Wickham continúa con su mejorable primer año en la Premier League y Ross Barkley sigue siendo una incógnita. Únicamente Joe Newell y Sean Murray se acercarían a un nivel parecido en la misma categoría que Kane, y podríamos añadir a Nathan Redmond o Nick Powell si contamos los que son un año menor, pero no llegan a competir con el rendimiento que ha dado el punta cedido en el Millwall, donde ya suma seis goles. El Tottenham, su club de origen, puede plantearse ahora si el curso que viene se queda en la primera plantilla, como estuvo hasta enero, cuando tuvo muchos minutos en los encuentros de la ignorada Europa League por parte de los Spurs, o vuelve a salir en una cesión, esta vez a un club mayor. Asegura goles, eso seguro.

Harry Kane, 1993
De su forma de correr no parece emanar un técnico jugador, pero todo lo contrario. Su fantástico manejo del balón le permite entrar en múltiples jugadas de equipo o conducir en carrera y, además, ser el punta de cualquier esquema. Controla bien, se coloca y fija su objetivo en la portería. Es físicamente potente, tanto como su disparo y ve puerta con muchísima facilidad. El año pasado ya salió cedido y marcó goles. Sus primeros pasos en el fútbol han sido para otros equipos que no son el Tottenham. Por lo pronto, ha demostrado que al menos merece una oportunidad para marcar goles en el club de White Hart Lane.

Otro artículo sobre Harry Kane, por David Dorado: "Una oportunidad irrepetible"

29 de enero de 2012

Conflicto de talento en Old Trafford

El Manchester United se enfrenta a una compleja situación con los dos mayores talentos de su cantera. Los contratos de Ravel Morrison y Paul Pogba están siendo problemáticos ya que sus respectivas renovaciones no fructifican o se exigen cantidades salariales demasiado elevadas. En los últimos tiempos, los dos jóvenes son los protagonistas en las oficinas de Old Trafford y su futuro a corto plazo es una incógnita absoluta. Ellos dos son los líderes, los más conocidos, de la exitosa generación del club que en 2011 consiguió la FA Youth Cup y de la que hablaremos próximamente en el blog.


Ravel Morrison (2 de febrero de 1993)
Problemático fuera del campo y genial dentro de él. Un nuevo caso de talento por pulir. Cuenta quien lo conoce que una de las causas de su comportamiento conflictivo se encuentra en su lugar de nacimiento, Denton (Manchester), donde no es complicado juntarse con la gente equivocada. Sin duda que él no eligió bien, visto su historial con apenas dieciocho años. Con sólo quince fue el protagonista de una amenaza por teléfono por la que fue acusado. Después se convirtió en sospechoso de acoso a su novia, quien finalmente no declaró en el juicio y provocó que Morrison se saliese con una multa mínima. La última de sus fechorías, según los rumores, fue robar el reloj de Ferdinand en el vestuario del Manchester United. Una y otra vez, sus actos compulsivos han estado ligados a su carrera futbolística.

Lo complicado de medir su potencial es si importa más lo malo que lo bueno, porque esto último es fabuloso. La opinión general es unánime: Ravel Morrison es el jugador más talentoso de la Academia desde, como poco, Paul Scholes. El objetivo del Manchester United es que sepa canalizar su calidad innata para convertirlo en un gran jugador y no en un nuevo caso de futbolista perdido. Desde la mediapunta regatea, encuentra el pase y conduce con la cabeza levantada, además de su olfato goleador. La mejor frase que define su situación la escribió Daniel Taylor en The Guardian: "Sólo espero que nunca llegue el día en el que este chico, en un pub, le diga a alguien que quiera escuchar lo que debería haber sido como futbolista".

Paul Pogba (15 de marzo de 1993)
El caso de Pogba es diferente. Sus diferencias con el club residen en su renovación. El contrato del francés termina en junio de 2012, por lo que puede entablar conversaciones con otros equipos cuando lo desee. Su representante, el conocido Mino Raoila, es el que dirigió las ventas de Ibrahimovic y Robinho al Milan o la de Balotelli al City. Numerosos clubes de primer nivel babean por Pogba:  Manchester City, Chelsea o Juventus. Sir Alex Ferguson confía en él. De hecho, tras las numerosas lesiones de los 'red devils' en el periodo navideño, no quiso cederlo porque comentó que le daría oportunidades.

Sin embargo, esa oportunidad no ha llegado como el mediocentro esperaba. Tres ratos en Carling Cup y casi todo el partido contra el Otelul Galati en la Champions League. El espigado futbolista es un portento natural sobrado físicamente al que le acompaña un gran nivel técnico. No extraña que, por momentos, recuerde a Yayá Touré sobre un terreno de juego. A sus todavía 18 años y con todo su talento por explotar y florecer, el futuro de Pogba debe ser meditado y, más que nada, bien elegido.

6 de enero de 2012

Jordan Rhodes y su relación con el gol

Los delanteros son amigos íntimos de las rachas goleadoras. La relación de amor y odio que les une condiciona sus trayectorias y, en gran medida, ayuda a potenciarlas. El último ejemplo de una secuencia anotadora certera es un joven escocés de nombre Jordan Rhodes. El punta del Huddersfield (1990) ha anotado la friolera de 25 goles en 21 partidos de liga, dos en Carling Cup y 6 más con la selección sub 21 de Escocia. Y todo esto a mes de enero. No es de extrañar, pues, que ya hayan preguntado muchos equipos por el talento escocés. El último fue el West Ham, pero su oferta de tres millones fue rechazada. Por si fuera poco, en el caso de que en Inglaterra no se le diese la oportunidad, Celtic y Rangers lo tienen entre sus objetivos. Incluso ya ha realizado su debut con la absoluta de Escocia.


Durante la tarde del viernes, Sky Sports emitió para toda Inglaterra un aparentemente insufrible Wycombe - Huddersfield. El resultado final de 0-6 endulzó la noche de Rhodes, quien con cinco tantos demostró su valía. Era el quinto hattrick (en este caso, más de tres) de la temporada. Su actuación, para el recuerdo. El punta rubio se adelantó a los defensas en sus acciones, ejemplificó las funciones de un nueve rematador y llevó a su equipo a la victoria. En los últimos cinco partidos lleva doce goles, tiene 21 años e ignorarlo no era lo adecuado. En las redes sociales, los seguidores enloquecieron durante la noche. Futbolistas, medios de comunicación y fans resaltaron la noche del cinco veces goleador. Ahí van unos cuantos ejemplos. Se llama Jordan Rhodes y vive en el área.

11 de diciembre de 2011

Kerim Frei ha llegado

Su cara de adolescente desvela la fecha de su nacimiento. Hace escasos días alcanzó los dieciocho y desde el mes de julio ha intervenido progresivamente con el primer equipo del Fulham. Kerim Frei ya ha escrito su carta de presentación. Primero en la fase de clasificación para la Europa League, en campos como el del NSI Runavik, donde el propio Frei comentó que “casi no había gente”. Después, en septiembre, le llegó la oportunidad de la Carling Cup, como titular, en Stamford Bridge. Esa noche contra el Chelsea es el punto clave para entender y descubrir al joven talento suizo de padre turco y de madre marroquí. Por último, este fin de semana en Swansea, donde Martin Jol decidió que jugase sus primeros minutos en la Premier League.


Describir a un jugador que te deslumbra desde sus primeros toques de balón siempre se convierte en una misión de complejo proceso digestivo. El hecho de no querer ponerle límites a veces condena las valoraciones. Lo cierto es que Kerim Frei, en apenas un puñado de partidos, ha dado motivos de sobra como para creer en él como una pieza pesada del Fulham a medio plazo. Saberse poseedor de un futbolista con potencial debería responsabilizar al equipo londinense para medir sus actuaciones. Y así parece que ha sido: después de varias convocatorias sin que llegase el debut, Kerim Frei hizo acto de presencia en la competición local. Tenía que llegar este momento.

Con no muchos minutos como profesional, lo que verdaderamente cuenta para un jugador son las sensaciones que deja una vez se ha visto el encuentro. Las de Frei han sido emocionantes, de un futbolista con un poder de desborde sobresaliente, una velocidad temible y un trato cuidadoso del balón. Ya se ha hecho habitual verlo con el balón en sus pies tirando diagonales, alternando el interior o el exterior, regateando a su lateral o ganando en velocidad a su par. Para muestra, un vídeo con los mejores detalles en sus primeras carreras como jugador del Fulham. Dieciocho años nada más. Es Kerim Frei.

28 de noviembre de 2011

El noviembre de Gary Gardner

El mes de noviembre de 2011, ahora que se despide un año más, lo va a recordar el resto de su carrera. Ha sido inevitable no cruzarse con alguna noticia o un pie de página que hablase de sus actuaciones en los últimos días. Gary Gardner, de 1992, debutó en partido oficial con Inglaterra Sub 21 a primeros de mes, se exhibió poco después en la Next Gen Series, lo que propició su cesión al Coventry, y, en su debut en el fútbol profesional, marcó el único gol de su equipo. Todo ello en apenas tres semanas. Como para no dedicarle unas líneas al jovencísimo canterano del Aston Villa, hermano menor de Craig Gardner, jugador del Sunderland, con quien ya ha reconocido que sería un placer jugar en la selección absoluta.


La carrera del mediocentro inglés no puede ir mejor encaminada. Sus primeros coletazos en el centro del campo apuntan hacia un nuevo intento por revitalizar la definición de futbolista 'bot-to-box', cada vez más costosa de producir. El primero de los dos goles que marcó con Inglaterra fue un bellísimo lanzamiento de falta pocos minutos después de ingresar en el campo. Luego hizo el segundo de disparo lejano. Una semana más tarde marcó un hattrick en la llamada Champions League para menores. Detalles para todos los gustos: gol desde segunda línea, remate portentoso de cabeza después de provocar el fallo del rival, anticipación, definición ante el portero... Ello propició no sólo los elogios sino el atrevimiento del Coventry para conseguir su cesión. También hizo gol. El caso es que Gary Gardner ha irrumpido en el fútbol profesional y da la sensación, visto lo visto, que su debut con el primer equipo del Aston Villa no está muy lejano en el tiempo.

8 de noviembre de 2011

Hay que conocer a Jacob Butterfield

Quise comentarlo en los ciento cuarenta caracteres que permite twitter cuando me enteré de la noticia pero me pareció un dato demasiado intrascendente. Según quien la lea, porque el que escribe gesticuló una pequeña sonrisa al conocerlo y no dudó en reafirmar esa apuesta mental con la que se debate cada semana: él jugará en Premier League más pronto que tarde. Raro sería que no lo hiciese desde agosto de 2012 aunque los más optimistas pensamos que este mismo enero podría dar el salto. Es muy posible. Un punto a favor de ello es que el próximo verano termina contrato y su futuro es incierto. Ya llegará su tiempo. El caso es que Jacob Butterfield ha sido llamado con Inglaterra Sub 21 y había que destacarlo de algún modo. Aunque fuese de manera breve y secundaria era necesario hacerlo.


Así las cosas, una convocatoria con una categoría inferior es argumento suficiente para sacar un par de párrafos y dar a conocer a este joven talento del Barnsley. Su irrupción en Championship, al margen de que su equipo sea incapaz de encadenar dos triunfos seguidos, ha sido apabullante. Empezó a despuntar escorado a una banda pero su trascendencia en el equipo lo han resituado en la mediapunta. Como no puede ser de otro modo, este talentoso diestro posee una técnica individual maravillosa acompañada de un golpeo de balón que ya ha exhibido en sus cuatro goles de la presente temporada. El caso de Butterfield, de 1990, no es nuevo para los aficionados del Barnsley, que vieron cómo hace aproximadamente un año tenían que despedirse de Adam Hammill, que partía hacia Wolverhampton en las mismas circunstancias: después de culminar una primera vuelta sensacional. Parece que el camino se conoce y únicamente queda esperar acontecimientos.

29 de septiembre de 2011

Mr. Jones

Me sorprende la capacidad con la que se pueden encontrar relaciones entre temas diferentes que no están unidos por nada y que en ningún caso se pretenden poner en comparación. Una canción que hable sobre creer, tanto en algo como en alguien, de pasar de creer en algo a que ese algo seas tú. Darle la vuelta a las explicaciones, explicar los motivos, entender. Una unión con el fútbol que te encuentras en lo más cotidiano del día a día y a la que quieres darle una salida. Una historia sobre el futuro. Sobre creer en alguien. Sobre que crean en ti. Sobre Phil Jones, por ejemplo.


Believe in me
Es cierto que se me ocurren pocos equipos peores en los que crecer que el Blackburn, a pesar de que estén dando salida a muchos jóvenes en las últimas fechas. Desde la distancia no se aprecia la identidad, la dirección es compleja y la base del proyecto dudosa. Con las dificultades de codearse con el descenso Phil Jones es titular en una defensa alarmantemente vulnerable, en una plantilla que desprende cero optimismo. Pero su actuación destaca tanto que el Manchester United lo ficha. Sir Alex Ferguson cree en él, confía en sus posibilidades. En sus cualidades, en su progresión, en lo que había mostrado ante las carencias de su club. Yo no creía en él, lo reconozco.

Help me believe in anything
Que crean en ti, que te confíen un puesto en defensa. Que alguien piense en darte la responsabilidad de una posición. Motivar. Ayudar a Phil Jones para que crea en él dentro de su rareza y su especialidad. Evitar, como me pasó durante el verano, desconfiar de sus cualidades, no anteponer el precio al rendimiento y dejarle tiempo y espacio para crecer. Para creer en él. "Phil Jones combina las cualidades de un defensa con las de un mediocentro destinado a dominar con elegantes carreras". Tiene 19 años y falla. De hecho, todavía falla mucho. Es tan superior a su edad que no conoce su límite, lo sobrepasa. Es un soñador, supera la línea que debería ponerle freno a un defensa para correr a la aventura. El fútbol es la excusa para que Phil Jones crea en él. Cree que puede triunfar. Cada zancada segura es un paso hacia su éxito.

I want to be someone to believe
El éxito no se mide por las personas que te siguen sino por la dedicación con la que lo hacen. La cantidad, en el fondo, es secundario. El triunfo no por menos conocido pierde su significado. La pasión lo alimenta. Lo cierto es que el Manchester United señala hacia Phil Jones. Es el futuro. Quizás también de Inglaterra pero eso es cuestión de que el tiempo decida. Ya creen en él; el paso está dado. La progresión ha cambiado su panorama: de facilitarle las opciones para creer en él mismo a que sea el entorno quien se entregue a su juego. Ilusión, al fin y al cabo. De eso habla el fútbol a todos los niveles. Y de eso habla 'Mr. Jones', una canción que trata los mismos principios y que un día me dio por relacionarla con el central del Manchester United.

11 de abril de 2011

Adel Taarabt: el fútbol ornamentado

Los focos que iluminan a Adel Taarabt desde mediados de temporada brillan más en los últimos días. El creciente interés de los mejores clubs de Europa por el jugador del QPR es la consecuencia lógica del rendimiento del marroquí a lo largo de esta temporada. La llamada de un equipo altera al resto de interesados y se produce una exponencial crecida en el valor del futbolista. El ansia por conseguir a Taarabt es el fruto de lo que su semilla ha llevado escondiendo este tiempo hasta que, tras varios años dubitativos, ha aflorado.


El objetivo del que escribe es puntualizar los mayores defectos de Adel Taarabt y exaltar merecidamente todas y cada una de sus virtudes, que parecen haberse llevado situaciones de juego que no ha conocido. Porque, ciertamente, Taarabt no es ni un mediocentro ni un jugador que aporte músculo al centro del campo. Es erróneo pensar que el jugador marroquí pueda jugar como generador de fútbol desde el centro del campo de un equipo. Sí es cierto que desprende juego, que activa multitud de peligro desde que le llega el balón, pero nunca ha destacado por comenzar la jugada.

Desplazar a Taarabt de su posición más temible sería desvirtuar sus cualidades. Desde el interior izquierdo, abriendo el campo hasta la línea de banda en un 4-2-3-1, ha liderado al QPR hasta la primera posición de Championship y a tener casi asegurado el ascenso. Siempre desde su carril, con un perfil tanto interno como externo, con la facilidad de buscar su diestra y realizar un medido cambio de juego o afrontar una diagonal hacia el área rival, camino que ha utilizado repetidamente para anotar gran parte de sus goles; o, por el contrario, desequilibrar hacia fuera para golpear y centrar con la zurda.


Su fútbol ornamentado y efectivo puede llegar a sobrevalorar las capacidades que atesora, si bien es cierto que su superioridad en un terreno de juego se evidencia en cada jugada de peligro. Con esto no hay intenciones de subestimar su potencial sino de evaluarlo en su justa medida acorde con lo que ha mostrado. Al fin y al cabo, su rendimiento máximo sólo se ha visto durante un año (lleva desde 2007 en Inglaterra) y lo ha hecho en una categoría inferior. Además, sus problemas pasados de actitud o su cuestionable regularidad ponen de manifiesto que las carencias existen. Y no deben ser ignoradas. Hay que apuntar que Neil Warnock, su entrenador en el QPR, no lo responsabiliza en ninguna acción defensiva y es costumbre ver a Taarabt caminar por el campo hasta que el balón llega a sus pies. No hay que olvidar que Warnock siempre ha sido el mayor apoyo del talentoso marroquí.

No extraña ver a los aficionados de Loftus Road sorprenderse con las manos en la cabeza como signo de incredulidad ante muchas de las acciones, señal inequívoca de la brillantez de las mismas. El gol frente al Swansea resumiría su capacidad goleadora, el tanto que definió el partido ante el Cardiff es una muestra de su valor diferencial, la asistencia a Routledge no es más que una maravilla en forma de precisión y el partido frente al Coventry es sólo un recuerdo semanal de su justamente reconocida temporada. Quizás una de las actuaciones individuales más superioriores que he presenciado este año.


Lo espectacular de su juego lo convierte en un atractivo seguro en cualquier partido de fútbol. Sería ocioso asegurar que no se ha disfrutado con alguna de las acciones que Taarabt ha regalado a lo largo del año. Magníficas combinaciones, regates propios del jugador más habilidoso imaginado, goles de altísimo nivel y hasta asistencias de una exquisitez técnica fabulosa. Me atrevería a asegurar que si me preguntan a final del curso 2010-2011 por diez momentos de fútbol, en ellos incluiría los highlights de Adel Taarabt. Y lo haría sin titubear, totalmente confiado de que lo que afirmo podría ser cierto.

La duda reside en saber qué nivel puede dar en una categoría superior. El QPR jugará, casi con total seguridad, en Premier League el curso de viene y será un examen de nivel para Taarabt, siempre que no sea contratado por otro club. Seguro que ya ha aprendido de todas las vueltas de más que tuvo que dar a un campo de entrenamiento cuando Juande lo abroncaba en el Tottenham por jugarse balones en lugares peligrosos. Potencial y cualidades le sobran, el aficionado disfruta cuando él las expone, pero no por ello deberíamos superficializar el debate sin tener en cuenta otros factores que también existen. Su edad (21 años, 1989) es el mejor motivo para soñar con su éxito.

16 de febrero de 2011

17 de noviembre de 2010

Dale Jennings, de pura casualidad

Con lo que nos gustan las historias de equipos pequeños y lo poco que nos acordamos de ellas. Hay que ver lo rápido que nos sentimos atraídos cuando un equipo de barrio consigue vencer contra pronóstico. Sin embargo, ellos sólamente son noticia cuando superan sus propias aspiraciones, cuando mejoran lo que se habían propuesto o cuando derrotan a los que nunca hubieran imaginado. No obstante, hoy no han ganado nada más allá de los tres puntos de liga, ningún equipo de primer nivel ha caído frente a ellos y ni siquiera ocupan una pequeña parte en los medios de comunicación.

Un equipo mediocre en el noroeste de Inglaterra, en Merseyside, siempre a la sombra del Liverpool y Everton, se debate en sus luchas internas y en la fidelidad de sus seguidores. Prenton Park es un estadio amplio que desprende una sensación fría acorde con el puesto de descenso que ocupa el equipo. Los ‘Super Whites’ lloran en las catacumbas del barro inglés mientras su pasado es incapaz de rascar algo más que una sorprendente final en la Copa de la Liga en 1990. La perdieron. Su historia apenas tiene más secretos.

Dale Jennings celebra con sus compañeros el gol de la victoria.
Es curioso saber cómo me he topado con ellos. De rebote, sin quererlo y sin haberme interesado nunca por sus detalles. En medio de una recopilación de resúmenes te sorprende una simple jugada. Después de un rato viendo goles, regates, disparos y paradas lo único que me llama la atención es una jugada personal que termina en gol (vídeo inferior). Retrocedo en el vídeo y me vuelvo a fijar. Menudo golazo. Miro el marcador y compruebo que esa acción individual supone el tanto de la victoria. Jamás me había importado el resultado de un partido del Tranmere Rovers hasta ese momento. Supongo que es normal. Sí, claro que lo es.

El chico se llama Dale Jennings. Podría decir que es un niño si miro su fecha de nacimiento (1992). Con 17 años ha logrado que, por primera vez, pueda prestarle atención a su equipo. Y esto me hace recapacitar. Vamos a una velocidad tan alta que, en muchas ocasiones, nos olvidamos que los más pequeños también evolucionan. A su manera; en sus límites. Más de una vez he leído que el triunfo no va unido a la victoria. Es más, triunfar no es sólamente ganar títulos. Seguramente, Dale Jennings sea la grandiosa promesa del Tranmere Rovers en la actualidad. Quizás no llegue a ser nadie. Pero el éxito de cada uno se encuentra en superar lo que considera inalcanzable, en alzarse por encima de sus limitaciones y en tener la cualidad de ver la situación desde la perspectiva que se quiera.


24 de septiembre de 2010

Una estrella en The Bridge

Su altura no le permite mirar de frente a los rivales. Su constitución física es de un chico delgado, muy delgado y atlético. Contempla a su alrededor con una mirada seria, responsable y con signos de concentración máxima. Apenas sonríe mientras está en la línea de banda de Stamford Bridge a punto de entrar al campo. Dentro de sí mismo esconde una pillería innata que saca a relucir cuando conduce el balón y esquiva rivales como si regatear fuera el movimiento más sencillo del fútbol. Talento, lo llaman algunos: Joshua McEachran.

Hace ya varios meses desde que el joven de Oxford decidió entrar –como un elefante en una cacharrería- en una lista de grandísimos jugadores en potencia. El Europeo U17 fue un muestrario de su personalidad y de su manera de moldear un equipo. Él decide, él participa, él juega y los demás rinden. Escorado a la banda izquierda en un 4-3-3, él era una bombilla encendida en caso de emergencia. Los balones que le llegaban los recogía con brazos abiertos dispuesto a iniciar una nueva combinación. No hay mejor ejemplo para describir a McEachran que el primer partido en la fase de grupos contra la República Checa.


Siendo un niño, sus profesores describían sus aptitudes de la siguiente manera: “awesome”. Lamentaban no poder incluirle en más de un deporte, pues era válido para una gran cantidad de ellos. Siempre un paso por delante, un erudito de su generación. A la edad de dieciséis años jugaba en el Chelsea Sub 18; con 17 ya es titular en el Reservas, y su debut con el primer equipo no se ha hecho esperar. Empezó en pretemporada, se mostró en Champions League contra el Zilina y deslumbró el miércoles contra el Newcastle en la Carling Cup. La derrota duele menos cuando una actuación individual te asombra tanto hasta un punto en que lo colectivo se desplaza a un segundo plano.

Pasan diez minutos de la segunda parte cuando Kalou cae al suelo lesionado. Carlo Ancelotti se da la vuelta y señala al número 46 como sustituto. El resultado en The Bridge es de 1-3 a favor de las urracas. Durante más de media hora, Joshua McEachran es una amplísima gama de recursos técnicos, capacidad inventiva y asociativa; una emanación constante de juego desde la posición de playmaker. Controla y conduce con el exterior de su pie izquierdo mientras recorta jugadores con bruscos giros de cintura. Transmite sensación de superioridad frente a cualquier rival que se le acerque. Sus compañeros le buscan y él se ofrece en la base de toda jugada; el primer pase siempre es suyo. Enseña el balón, lo desplaza suavemente para atrás con su planta del pie izquierdo para girarse y volver a buscar un compañero. Es su movimiento preferido (48" del primer vídeo), dentro del manual de actuación que presentó el miércoles.

El partido termina 3-4 en un emocionantísimo final. Ameobi lidera al Newcastle pero el espectador londinense ha notado una sensación especial. “Fue magnífico desde que entró; como si una estrella hubiera nacido en Stamford Bridge”, afirmaba el comentarista de televisión. Estupefactos, incrédulos, maravillados, los blues asumen una derrota con la alegría de tener un prodigio en casa. Una exhibición de talento diferencial a esa edad no es corriente. La ventaja –y factor determinante para afirmar su potencial- es que Joshua está convirtiendo lo espléndido en rutina. Es sorprendente en lo predecible. Inglaterra puede ahora fantasear a corto plazo con un trío en la selección formado por Wilshere, Adam Johnson y Joshua McEachran. Nunca un sueño fue tan ilusionante y posible a la vez. Awesome, ya lo decían algunos.