Mostrando entradas con la etiqueta Champions League. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Champions League. Mostrar todas las entradas

6 de abril de 2011

Ferguson se reinventa para tomar ventaja


El once inicial del Manchester United sorprendió por la inclusión de dos delanteros. Sorprende porque Ferguson eligió a Chicharito y Rooney para formar pareja de ataque en lugar de colocar cinco centrocampistas, como venía siendo lo usual. En ninguno de los cuatro partidos de Champions League anteriores como visitante los 'red devils' habían salido con un esquema similar. El equipo se reinventó para presionar a un Chelsea inoperante durante todo el encuentro bajo la presión de la que es su única opción para arreglar la temporada y en torno a la que se han motivado en este final de curso.

Tan sólo diez minutos de posesión blue (objetivados en un 61% de posesión durante ese tiempo) en la primera mitad camuflaron unas carencias evidentes. Fueron dos pases frontales que rompieron la línea entre Carrick y Giggs y que encontraron a Fernando Torres lo único que se puede rescatar. No se lo creyeron y se empequeñecieron ante un escenario en el que hay que saber mantenerse erguido. Desaparecido Valencia en el extremo diestro, que fue titular en detrimento de Nani, Rooney hizo acto de presencia con una primera parte muy completa. El gol llegó como consecuencia lógica del cúmulo de ataques que completaba el Man Utd. Un brillante pase de Carrick, un detalle fabuloso de Giggs y una definición exacta de Rooney.

La lesión de Rafael en la segunda mitad obligó a trastocar todos los planes de Ferguson, que ya de entrada eran novedosos. Su decisión fue, nuevamente, sorprendente, situando a Valencia como lateral y a Nani como extremo. El Man Utd elegía golpear al Chelsea justo en el momento en el que necesitaban cubrirse del gol a favor. Drogba, ansioso de cobrar un protagonismo que no le concedían los defensores rivales, quiso ganar, erróneamente, el partido por su cuenta. Ancelotti lo vio rápido y lo sustituyó por Anelka al mismo tiempo que Zhirkov, extraño titular, era reemplazado por Malouda. Pero ni con la situación a su favor y la posesión dominada conseguían crear peligro.


Uno se pregunta, con el partido ya concluido, si fue correcta la decisión de dejar a Malouda en el banquillo, si Anelka debe retrasar tanto su posición en el campo -a la altura de Lampard en varios momentos del encuentro- o si Ramires terminará de mostrar su mejor versión. Son dudas que quedan y que ahora se plantean, al igual que se examinan las acciones de Torres, que hoy pudo marcar hasta dos goles pero que la crítica feroz que recibe y que mina su moral semanalmente parece detener y desviar cada uno de sus balones. Los interrogantes enfocan ahora a Ancelotti, que debe remontar una eliminatoria cuesta arriba a domicilio mostrando una imagen que ni mucho menos desprende confianza.

El Man Utd no sufrió en la segunda mitad, a pesar del dominio intrascendente del Chelsea, más allá de una gran parada de Van der Sar y un penalty no pitado a Ramires. Los defectos están en el centro del campo y han vuelto a salir a la luz: sólo Carrick como mediocentro (Giggs no seríai evaluado como tal) no hace funcionar a los de Ferguson, a pesar del notable partido del internacional inglés. El técnico escocés dinamitó su once, lo reestructuró en el descanso y se terminó llevando una victoria merecida. El Manchester United sólo lleva diez goles en esta Champions League y sólo ha recibido dos. Igual por ahí explicamos su competitividad durante todo el año y su situación actual.

24 de febrero de 2011

Un 0-0 para ver a Smalling


En el momento en el que te dispones a ver un partido cuyo resultado conoces pierdes uno de los factores más decisivos del fútbol: la imprevisibilidad. Todavía es peor cuando el marcador ha sido un empate sin goles y no te queda otra solución que agarrarte a las actuaciones individuales como balanza de un encuentro con nula punteria y escasas oportunidades. Noventa minutos más tarde, te invade una extraña sensación de haber aprovechado el tiempo ante el jugador más llamativo en el escaparate del Velodrome: Chris Smalling.

En apenas veinte minutos de partido, el central del Manchester United ya se había anticipado hasta en tres ocasiones a Brandao. Llegado el descanso, Smalling únicamente había errado un pase en largo desde su campo. Y cuando el árbitro señala el final del encuentro, el joven inglés culminaba segunda parte impecable, rica en despejes de cabeza, brillante en salida de balón y fabulosa en cuanto a solvencia. Era el segundo examen de alto nivel en las últimas dos semanas: en el derbi contra el City sería injusto calificarlo por debajo del notable y en Francia hizo méritos para obtener un sobresaliente.

"Él hizo un trabajo excelente de nuevo, le gusta defender y dio una muestra de cómo está evolucionando", sentenciaba Ferguson, el cual había planteado el encuentro de un modo un tanto conservador. Se podría hablar del nivel que ofrece Gibson de titular, de por qué Rooney se pierde en el campo con tanta facilidad o de los pocos detalles que deja Nani cuando se le espera, pero ése era otro tema. Esta vez le tocaba a Smalling. Y se lo mereció.

23 de febrero de 2011

Tres por dos más uno


Ayer en Dinamarca, Carlo Ancelotti sentó a Drogba en el banquillo para alinear a Torres y Anelka (doblete del francés) como pareja de ataque. No sólo sorprendió que el marfileño fuera el sacrificado sino que el 4-4-2 que propuso el Chelsea era impensable en los pronósticos previos. Malouda quedó posicionado en la banda izquierda, como volante, y donde mejor rendimiento ha dado en estos dos últimos años -recordar su maravillosa primavera de la temporada pasada-, y Ramires se perfiló tímidamente por el carril derecho dejando toda la amplitud del campo a las subidas de Bosingwa. La victoria (0-2) frente al Copenhague no desvela ninguna pregunta a la hora de entender cómo se construirá un once donde puedan jugar Drogba y Torres.

A pesar del 55% de posesión de los daneses, el Chelsea no sufrió el peligro del gol. Al buen hacer de los centrales se sumó un partido notable de Essien y Ramires compaginando la recuperación del balón -que llegaba mánsamente a sus pies cuando Kvist y Claudemir eran presionados con un orden lógico-, además de la participación de Lampard entre la defensa y el ataque. La posición del internacional inglés, la decisión entre Ramires y Mikel, así como la organización del fútbol de Malouda, son las incógnitas secundarias tras el interrogante clave, que Ancelotti justificó como una administración de minutos: ¿Drogba-Torres, Anelka-Torres o únicamente Torres? Con el 4-3-3 con el que se nos había acostumbrado, todo hacía indicar que el trío atacante formaría con dos puntas y un enganche. Inteligentemente, Ancelotti parece haber descartado la opción ya que ni Malouda ni Anelka se adaptan a un lugar en el que Benayoun, todavía lesionado, quizás sea el que mejor se adapte.

¿Pero sería efectivo eliminar a Malouda del once del Chelsea? Barajando las alternativas que se manejan, y asimilando la necesaria titularidad de Malouda, Torres y Drogba, apostaría a una reconversión de piezas del 4-4-2 donde Essien sería indiscutible en un casi rombo formado por Lampard en compañía del ghanés y por Malouda y Ramires en los laterales dejando al fichaje de invierno, Torres, que haga pareja con Drogba. Vía libre para dos laterales ofensivos, Cole y Bosingwa, y un centro del campo físico. Tres delanteros en busca de dos puestos en torno a la adaptación de un sistema todavía sin asentar pero con la importante suma de Malouda en un lugar eficaz para sus cualidades. Tres por dos más uno.

21 de febrero de 2011

Dos contras perfectas

El contraataque como respuesta, como recurso ante una situación adversa. Una acción ofensiva fugaz, movida, combinada y sin ningún error que decide el resultado de dos partidos. La jornada de Champions League nos dejó dos brillantes muestras de cómo ejecutar una contra y decantar el resultado a tu favor. A pesar de obviar los detalles que difieren entre una y otra, la situación es prácticamente igual. Los encuentros en cuestión fueron el Milan - Tottenham y el Arsenal - Barcelona.


La contextualización en San Siro se resumiría a uno de los ataques locales (minuto 79), insistentes durante la segunda mitad, y a una defensa muy bien trabajada de los Spurs. Ibrahimovic intenta filtrar un pase que rompa la primera línea de presión del Tottenham pero se encuentra con el robo de Sandro (0'2"). El brasileño asiste a su referente, Modric, el cual gira su cuerpo en dirección al campo rival al mismo tiempo en el que Lennon acelera en su desmarque por la espalda de Ibrahimovic. El croata sortea con un leve toque la presión milanista y Lennon recibe el balón (0'4") en campo propio con espacio por delante: situación perfecta para explotar sus cualidades. En apenas seis segundos se ha pasado de un ataque rossonero a una contra favorable para los Spurs.

El movimiento de Nesta deja solo a Crouch

Escasos cinco segundos después, Lennon se encuentra frente a Thiago Silva al borde del área rival. Es un dos para dos: Lennon & Crouch y Thiago Silva & Nesta. El extremo inglés esquiva con un toque de balón a Thiago Silva (0'10") y Nesta intenta tapar el disparo en el área. Crouch queda automáticamente desmarcado en el punto de penalti, recibe el pase de Lennon y anota cruzando el balón (0'13"). Apenas pasan quince segundos desde el robo de Sandro y la definición de Crouch. Un espacio cortísimo de tiempo que bien puede haber definido una eliminatoria. La intercepción de Sandro, la recepción de Modric, el desmarque y la carrera de Lennon, su regate y la definición de Crouch. Maravilloso.


Situación muy similar la que se dio un día más tarde en el Emirates. En momento del encuentro parecido (minuto 82) al de San Siro, con un empate en el marcador y los cambios que se antojaban decisivos todos hechos, el Barcelona atacaba por banda derecha. El vídeo con el que se ilustra esta entrada muestra el momento exacto donde Koscielny se adelanta para interceptar un pase en área propia y asiste a Bendtner (0'2"), punto en el que comienza toda una sucesión de movimientos que se convierten en decisivos a la hora de programar el contraataque perfecto.

Cesc se libera y tres del Barcelona van al balón

En primer lugar, error clamoroso de los jugadores del Barcelona (hasta tres) que se van a tapar el pase de Bendtner (0'4") dejando a Wilshere una línea de pase limpia. Destacar el movimiento de Busquets, que abandona a Cesc, lo cual ya es peligro en esencia, y que será clave en la aceleración de la jugada. En segundo lugar, Wilshere recibe el balón y asiste al primer toque a un Cesc ya libre de marca (0'5"), el cual perfila su cuerpo en una media vuelta -visión fabulosa de la situación- para realizar un control orientado y enviar un pase en profundidad. Por último, Nasri, que ya había empezado su carrera cuando Bentdner recibe el balón (0'4"), recoge la asistencia de Cesc (0'10") al borde del área del Barcelona y se detiene para esperar la llegada de sus compañeros. Con un recorte se abre una línea de pase (0'14") y Arshavin define una contra de manual de fútbol (0'16").

3x1 del Barcelona y dos jugadores del Arsenal libres

El mismo tiempo tardaron el Arsenal y el Tottenham en fabricar una jugada de ataque en función de diversos movimientos perfectos. Ambas jugadas nos recuerdan a la famosísima carrera de Theo Walcott en Anfield en el año 2009 en unos cuartos de final de la Champions League, si bien, en esta ocasión, habría que enfatizar el mérito de desborde del veloz jugador del Arsenal.

24 de noviembre de 2010

El desahogo de Rooney

Tuvo que ser de penalti y a cinco minutos para el final. Tuvo que ser en el último suspiro tras chocarse una y otra vez frente a una defensa con nueve jugadores. Tuvo que ser después de varios partidos dubitativos en todas las competiciones. Tuvo que ser Wayne Rooney. Su celebración, eufórica y llena de felicidad, de sentimientos encontrados, expulsa toda la rabia que ha acumulado en estos últimos meses. Con ese gol ha descargado una renovación complicada y un supuesto fichaje por el City, asuntos personales turbios, una lesión de tobillo y muchas críticas sobre su mal juego.


Rooney celebra el gol de la victoria frente al Rangers

La mejor noticia que podía recibir el Manchester United es que el delantero inglés vuelva a su mejor estado de forma. Pocos titulares se podrían dar de los últimos partidos de los 'red devils', ni buen juego, ni vistosidad; muy poca cosa. Ni siquiera el regreso de Rooney significa que esto vaya a cambiar. Pero, mirando resultados, todo se mira desde otra perspectiva. Empatados en la primera posición de la Premier League con el Chelsea y clasificados para los octavos de final de la Champions League –a falta de saber la posición, que se decidirá frente al Valencia en Old Trafford, donde los de Mestalla deben vencer para ocupar el primer puesto.

A la vista se presenta un calendario asequible, perfecto para volver a coger el rumbo correcto, apropiado para entusiasmarse con los objetivos y necesario para que Rooney se adapte nuevamente. Sólamente ha sido un gol, un sencillo disparo de once metros, una simple señal, pero su celebración refleja la impotencia acumulada durante todo este tiempo. Y Rooney, precisamente, ha sido y será siempre un jugador de temperamento caliente. Así ha llegado hasta donde está. Y así parece que ha vuelto.

7 de abril de 2010

No son tan malos

No son tan malos. El Arsenal ha caído en Europa con un resultado global de seis a tres en la eliminatoria. Tanto en la ida como en la vuelta han sido inferiores a un Barcelona que les ha controlado de principio a fín. Pocas veces se ha visto a un equipo tan confeccionado y dominador de la totalidad del encuentro. Los Gunners sólo han ganado veinticinco de los ciento ochenta minutos de enfrentamiento. Pero no son tan malos como parece. Si el Barcelona juega bien, cualquier equipo queda reducido a la nada. Tienen la capacidad de convertir a los buenos en malos y en mediocres a las estrellas. Todo lo que haces bien contra el Barcelona, ellos lo hacen tres veces mejor que tú. Mientras sufres por abrir un hueco en su defensa, necesitan dos pases para romper la tuya.


No son tan malos. Jugar con Messi es tener la balanza del partido desnivelada. Roza la 'injusticia' deportiva. Nadie va a descubrir a estas alturas al pequeño argentino. Leo ha sido capaz de ganar unos cuartos de final él solo con la colaboración y aportación de sus compañeros. Su recital ha ido a más, y los cuatro goles en el Nou Camp así lo ratifican. Pero el Arsenal no es tan malo. Messi juega así contra los ingleses, los italianos y los españoles. No es novedad ver partidos magistrales en el argentino. Cada fín de semana es una nueva oportunidad para el disfrute. El equipo de Arsene Wenger ha hecho lo que bien ha podido - o lo que le han dejado - mientras ha tenido opción a ello. Cuando hay alguien completamente superior a los tuyos, no hay más que aplaudir y disfrutar. Y le pasa al Arsenal y a todos los rivales.

No son tan malos. Quizás ahora se utilice como excusa – no es el caso – pero el Arsenal ha jugado sin cuatro de sus titulares habituales. Cesc Fábregas, Arshavin, Van Persie y Gallas se perdieron la vuelta en Barcelona por distintos motivos. ¿Excusa? En absoluto. Eso sí, pensad en el Real Madrid y quitarle a Cristiano Ronaldo, Xabi Alonso, Higuaín y Albiol. Pensad en el Inter y quitarle a Maicon, Sneijder, Eto'o y Milito. Pensad en el Chelsea y quitarle a Terry, Essien, Lampard y Drogba. O pensad en el Manchester United y quitarle a Rooney, Vidic, Carrick y Valencia. Algo similar le ocurre al Arsenal en la actualidad. Y jugar una eliminatoria sin tus mejores jugadores es como una obra de teatro sin protagonistas, se puede llevar a cabo pero echas en falta algo.


Pero es que no son tan malos. El juego que ha venido desplegando el Arsenal durante toda la temporada ha sido justamente comparado con el Barcelona. Por algo será, ¿no? Precisamente, el Barcelona es el que ha jugado con un equipo que se ha visto impotente en manos de los dominadores del fútbol actual. Dirigidos por Guardiola, el Barcelona ha bailado al Arsenal a su antojo. Volvemos a repetir, no son tan malos. El fútbol resulta un arte cuando el equipo superior hace disfrutar a todos los espectadores.. Todo el trabajo de una temporada puede quedar borrado por dos encuentros ante los mejores. Pero nada más lejos de la realidad, el Arsenal no es tan malo. Y los seguidores al fútbol lo saben.

17 de marzo de 2010

El orden de Mou deja fuera al Chelsea

De nuevo José Mourinho le volvió a ganar la batalla a su ex equipo. El Chelsea lo intentó, pero se estrelló contra un Inter que desde la llegada del portugués lo que mejor sabe hacer es defender. Ayer demostró a toda Europa cual es su juego, muchas veces criticado, pero tan efectivo que coloca al los 'neroazzurro' en cuartos final eliminando a uno de los equipos más en forma del Viejo Continente. Ya adelantaba Mourinho que él nunca pierde en Stamford Bridge y así ocurrió, el Inter se llevó la victoria con un gol de Eto’o en los últimos minutos. El respeto entre ambos equipos estuvo presente durante todo el partido.


Aplaudido por la afición Blue, Mou llegó a The Bridge de la misma forma que se marchó, siendo un ídolo, eso sí, esta vez se sentaba en el banquillo visitante. El encuentro comenzó con el Chelsea buscando la portería de Julio César tratando de remontar el 2-1 de la ida. Un disparo desviado de Ballack mostró las intenciones de los londinenses, quienes continuamente se topaban con el muro italiano, infranqueable y con doble nacionalidad, la pareja brasileña Maicon - Lucio y la argentina Samuel – Zanetti (cualquiera les querría de guardaespaldas).

El Inter también tuvo alguna que otra oportunidad en el primer acto. Posiblemente la más clara fue un remate de cabeza de Eto’o que se marchó por encima del travesaño ante la desesperación de Mourinho, quien seguramente esperaba que su equipo marcara la ocasión que tuviera para sentenciar la eliminatoria. Se llegó al descanso sin goles, algo que beneficiaba a los de San Siro y dejaba una segunda mitad bastante apasionante por la necesidad de los de Ancelotti de marcar el gol que les diera el pase a cuartos.

Tras el descanso no ocurrió lo previsto y fue el Inter el que tuvo las mejores ocasiones. Primero Pandev se encontró con Yuri Zhirkov. El ruso está muy por debajo del nivel que mostraba en el CSKA de Moscú. Después fue Milito el que erró su ocasión, lo mismo que hizo Eto'o, quien falló la primera, pero no falló a falta de 11 minutos para el final. El camerunés se coló entre la defensa gracias a un pase de Sneijder, posiblemente el mejor del partido y una de las apuestas por el Mundial 2010 de Holanda.


Las cosas empeoraron para Ancelotti cuando poco después Drogba fue expulsado por un pisotón sobre Thiago Motta, quien había provocado al marfileño. Drogba deberá aprender a controlarse cuando las cosas no son favorables. Con diez y la necesidad de dos goles, la Champions League había acabado para los Blues, quienes se tendrán que conformar con luchar por la FA Cup y la Premier.

10 de marzo de 2010

A cuartos por la vía rápida

Y vivieron felices y comieron perdices. El cuento de Champions empezó del revés pero ha terminado por enderezarse. Ninguna de las piedras que había en el camino han hecho caer al equipo. Se han levantado, han mirado hacia el frente, y han superado los obstáculos. Ahora, han llegado a la primera meta. El fútbol se ha impuesto y la justicia ha vencido. Las ausencias no se han notado. El Arsenal ha superado al Oporto en el Emirates dándole la vuelta al marcador adverso que se trajeron de Portugal. Con un 5-0 contundente, los de Wenger ya esperan rival en cuartos de final.


La segunda parte de la eliminatoria comenzaba con un lastre pesado para el Arsenal. Resultado en contra y la baja de su capitán, Cesc Fábregas. Con su sombra presente en el terreno, ésta vez no ha habido errores. El día estaba señalado para recuperar las esperanzas en este equipo y en sus jugadores. Bendtner, gafado hace varios días ante el Burnley, metió las mismas que echó fuera el sábado. El resultado, un Hat Trick. Ni ahora es tan bueno, ni antes tan horroroso. Los goles no son bonitos, pero suman igual. Un delantero está para rematar, y ayer lo hizo con total efectividad.

Arshavin descansó en Premier con vistas puestas al partido de ayer. Y ayer campó a sus anchas por el Emirates. Demostró, una vez más, lo explosivo y determinante que es en espacios reducidos. Donde hay muchas piernas, un par de toques sirven para sortearlos a todos. El segundo gol lo demuestra. Y en el cuarto se refleja su velocidad, inteligencia y precisión en el pase. Le faltó culminar con un gol, pero con dos asistencias ya era suficiente. El Zar ruso ejerció de dominador del juego en ausencia del referente por costumbre.


Las demás piezas engranaron un equipo compacto. Nasri se marcó una jugada sabrosa para la vista. Tan dulce como el juego de Rosicky. Sagna y Clichy forman una pareja de laterales de las más potentes del mundo. A cada cual, mejor. Vermaelen y Campbell no tuvieron los errores que la zaga de los gunners tuvieron en Oporto. Por último, pero no lo peor, la pareja Diaby y Song. Se les suele llamar toscos por su corpulencia y defensivos por su posición. Pero nada más lejos de la realidad. Son los guardianes de los bajitos pero que no rechazan subir al ataque con la misma técnica que los demás.

El Arsenal en conjunto no falló. Terminó de escribir este capítulo de su cuento. El siguiente capítulo cuenta sus andaduras por la Premier, de la que ha revivido mal que le pese a muchos. Pero el libro continuará con más historias en Champions. Como mínimo, habrá una nueva eliminatoria que hará las delicias de sus aficionados. Y se espera que para ese momento ya hayan vuelto algunos. El nivel sube y ya no se pueden permitir los errores de Portugal. Si quieres ser el Campeón de los Campeones los fallos no deben existir y la efectividad tiene que ser máxima.

25 de febrero de 2010

Mourinho gana el primer asalto

El Inter de Milán consiguió una importante victoria frente al Chelsea en los octavos de final de la Champions League. La máxima competición europea sigue sin defraudarnos, aunque sí que me gustaría hacer un llamamiento a la labor de los árbitros. Mejuto González fue el encargado de impartir justicia y podríamos decir que influyó en el resultado al no pitar un claro penalti sobre Salomon Kalou, quien acompañará a Costa de Marfil en la apuesta por el Mundial de Sudáfrica. Con un marcador de 2-1 al final del partido el Inter viajará a Londres con algo de ventaja, aunque hay que recordar que todavía estamos en el descanso de la eliminatoria.

Partidazo en San Siro que no pudo comenzar de otra manera que con un gol de Diego Milito en el minuto 3. Cuando todavía muchos aficionados estaban buscando sus butacas, Milito recibió un balón de Eto’o y el argentino engañó a Terry para después batir a Petr Cech. ‘Mou’ no lo celebró mucho y es que reciente estaba la remontada del United en ese mismo escenario frente al Milán. Desde ese momento el Chelsea se puso el mono de trabajo y se hizo con el mando del partido, pero ni Drogba tuvo su noche ni la defensa del Inter, formada por dos tipos duros como Samuel y Lucio, iban a dejar que los Blues empataran.

La jugada polémica llegó justo antes del final del primer periodo. Kalou le cogió la espalda a Samuel y dentro del área, cuando el marfileño se disponía a disparar, el argentino le derribó claramente. Poco antes Eto’o tuvo una gran ocasión para poner tierra de por medio, pero el camerunés sigue demostrando que ha perdido olfato goleador en tierras italianas.

A la vuelta de vestuarios el Chelsea de Ancelotti siguió confiando en la remontada y el gol del empate llegó gracias a un disparo de Kalou ante el que mucho más pudo hacer Julio César. El partido estaba de nuevo abierto, pero Cambiasso se encargó de poner a los italianos otra vez arriba en el marcador tras un rechace a un disparo suyo. Con este resultado se llegó al final del encuentro y, aunque la renta de los de Mourinho es mínima para la visita a Londres, el Chelsea tendrá que hacer un buen papel en Stamford Bridge.

La mala noticia para los Blues, a parte de la derrota, es que Petr Cech se lesionó en la segunda mitad y podría perderse lo que resta de temporada, mientras que los nerazurri pueden estar contentos porque llevan invictos como locales en la competición desde 2006.

17 de febrero de 2010

Y Rooney sacó su fusil

En la previa de ayer ya nos hacíamos una idea. El Manchester United visitaba San Siro para asaltarlo por primera vez en su historia. Era un claro enfrentamiento entre una liga decadente y otra en la cúspide del fútbol. Al final, ganó la lógica, el fútbol y los goles. El buen juego primó sobre el conservador. Los red devils no perdonaron a un Milán que, de este modo, tiene muy complicado el pase a los cuartos de final.


El conjunto milanista sacó un once ofensivo. Ronaldinho, Beckham, Pato y Huntelaar, resguardados por Pirlo y Ambrosini. Dinho estuvo muy inspirado a lo largo de la noche y poco tardó en marcar el primer gol. Como en sus mejores tiempos, encara en el área, coge ángulo y dispara. Aunque, todo hay que decirlo, rebotó en un defensa. Lejos de venirse abajo, el Manchester tomó el control del partido y no lo soltó hasta el pitido final.

Una linea de cinco con Fletcher en el carril izquierdo era la alineación que presentaba Ferguson. Park fue el elegido junto con Nani en las bandas y Wayne en punta. Valencia, fichaje estrella de este verano, está perdiendo su puesto con Nani. Posiciones aparte, el juego estuvo controlado por el centro del campo red devil. De tal modo, llegó el gol de Scholes en una llegada por banda que igualaba el partido.


Comenzada la segunda parte, el United se convirtió en lo que realmente es. Una apisonadora calmó y desvaneció los ánimos en San Siro. El señor Wayne Rooney demostró por qué es el delantero más en forma del mundo. Dos goles del inglés pusieron un 1-3 muy claro en la eliminatoria. Cuando el United le llamaba, él acudió dos veces en menos de diez minutos. Y no sólo era eso, sino que las ocasiones no cesaban y el resultado podía ser más abultado.

Finalmente, en los últimos suspiros del partido, una genialidad de Clarence Seedorf, que ya había deslumbrado en su visita al Bernabéu, acortó diferencias. El resultado final de 2-3 deja una vuelta tranquila para el Manchester United ya que el Milan necesita ganar de dos o meter tres goles en el partido. Se antoja complicado en Old Trafford. De momento, Inglaterra le gana su duelo particular a Italia. El Manchester conquistó San Siro de la mano de Wayne Rooney.

16 de febrero de 2010

A la conquista de San Siro

Esta noche vuelve la competición europea más importante. Los mejores equipos de Europa se enfrentan en un cara a cara con el mismo objetivo: Llegar al Santiago Bernabéu. Todos los duelos de estos octavos de final tienen puntos a destacar que los hacen interesantes. El triple enfrentamiento Inglaterra – Italia es uno de los temas morbosos de las eliminatorias. Hoy, y siguiendo la temática de este blog, nos centraremos en el primer equipo inglés en jugar, el Manchester United.


San Siro acogerá esta noche uno de los duelos más morbosos de la eliminatoria. Al margen de la vuelta de Mourinho al Chelsea, Benzema al Lyon o Hleb al Barcelona, esto es un duelo histórico y que, como los anteriores, también tiene su punto de morbo. Beckham se enfrentará al rival que le vio nacer y que le hijo jugador. Se enfrentará al entrenador con el que tuvo todo tipo de problemas pero que le cuidó desde que era un joven adolescente.

El Manchester United confía en el buenhacer de Wayne Rooney en la delantera para derrotar a los italianos y marcar el primer gol de los Red Devils en San Siro. El delantero inglés, uno de los tres mejores del mundo, pasa por una racha espectacular. Su equipo, bien formado atrás, contundente y organizado en el medio, y con mucha chispa arriba, busca conseguir un resultado apto para conseguir el pase a los cuartos de final en el Teatro de los Sueños. ¿Entrará Ferguson con Nani y Valencia para explotar al Milán por las bandas? ¿O mejor utilizará a Park? ¿Berbatov será la pareja de baile de Wayne Rooney?


Por su parte, el Milán ofrece un equipo sin ritmo. Funcionan a base de destellos de Ronaldinho o Pato. Terceros, y a diez puntos del Inter en el Calcio, el Milán confía en la competición europea para arreglar una temporada mediocre. Sus bazas son el contragolpe veloz y una defensa amurallada. Como buen equipo italiano, disfrutan defendiendo. Leonardo tiene muchas alternativas para su ataque. ¿Pondrá a Beckham de inicio? ¿Mejor Pato en banda y Borrielo titular? ¿O mejor la racha de Huntelaar? ¿Confiará en la experiencia de Inzaghi?

Cuatro eliminatorias anteriores, y cuatro victorias para el Milán le dan al Manchester United una mayor motivación para superar a un equipo en horas bajas. El fútbol es una ciencia imperfecta. Dejémonos de suposiciones y esperemos unas horas para que vuelva a dar comienzo la mejor competición europea. Vuelve la Champions League.