El sentimiento de asfixia que provoca el borde del descenso es incomparable a ninguna otra resolución de una tabla clasificatoria. Si bien los puestos europeos estarán más competidos que nunca -cinco equipos optan a cuatro plazas y no hay siquiera favoritos para llevarse la Premier League-, el descenso abarca ocho puntos en apenas diez posiciones. Duelos directos, tensión en cada partido y no siempre dependencia propia. Sorprende ver a equipos como el Everton o el Aston Villa en las últimas posiciones pero es de suponer que con más o menos sufrimiento terminarán por solventar sus problemas.
En primer lugar, tendríamos un grupo formado por los equipos que terminarán la temporada sin pena ni gloria; unos por encima de sus posibilidades (Stoke City) y otros lamentando no haber empezado mejor (Everton, Aston Villa). Los de Tony Pulis son un ejemplo de cómo aprovechar una ideología de juego y exprimirla hasta el último punto. Tanto Everton como Aston Villa comenzaron siendo las sorpresas negativas pero la inercia les ha permitido coger ritmo. Los 'toffees' combinan su progreso en Premier con un impulso en FA Cup mientras que el Aston Villa sigue valiéndose del fichaje de Bent y de su propia cantera. También está el Blackburn, que ha explotado perfectamente sus recursos y, si todo continúa como parece, no tendrán problemas en mantenerse.
Existe otro grupo compuesto por Newcastle, Fulham y Birmingham, que la teoría dice que se terminarán salvando. El Newcastle debería vivir, no sin problemas, de la renta que consiguió con Carroll como delantero. Ahora, huérfanos de un referente, cada punto será un mundo para ellos. El Fulham se agarra a la inminente vuelta de Bobby Zamora y a la buena racha que han conseguido (8 puntos de los últimos 15) además del último empate frente al Chelsea, que bien pudo ser una victoria de no haber errado Dempsey el penalty. Por último, destacaría en el Birmingham el buen trabajo en el mercado invernal al hacerse con Bentley, el cual ya ha sido decisivo en dos partidos desde que juega en St Andrews. El jugador de banda está dirigido a entenderse a las mil maravillas con Zigic, que parece haberse hecho -por fin- con un hueco en el once.
![]() |
| La vuelta de Zamora se antoja primordial |
Se presume inevitable que Blackpool, West Brom, Wigan, West Ham y Wolves se jueguen los puestos de descenso. Cinco equipos para tres posiciones. Tanto Blackpool como WBA, recién ascendidos, comenzaron el año de una forma inmejorable pero se han visto inmersos en una desastrosa racha de resultados a pesar del buen juego (no siempre bueno, pero sí atractivo, divertido) que los han relegado a la cola de la clasificación. El Wigan de Roberto Martínez lleva toda la temporada al límite de la permanencia, ocupando semanalmente los puestos que te llevan a Championship. Mucho tendrá que cambiar su dinámica, sobre todo en defensa. El West Ham es el caso de un equipo muy por debajo de sus posibilidades, sometido a un tira y afloja pero que no termina de arrancar; cada vez con menos margen. Parece que los fichajes el fichaje de Demba Ba, O'Neil, Bridge, además del buen rendimiento de Piquionne, Mark Noble o Scott Parker servirán como impulso hacia la permanencia. Quizás los que menos opciones tengan de permanencia sean los Wolves, colistas desde hace muchas jornadas, que sólo pueden imaginar la permanencia si los de arriba se entonan a final de año. Jarvis, O'Hara, Doyle o Milijas son la esperanza.
Apuesta de descenso: 18º Wigan, 19º WBA, 20ª Wolves.






