31 de enero de 2010

Otro español en la Premier


Nos estamos acostumbrando a ver, cada día más, a futbolistas españoles en tierras británicas. Allí, tenemos una estrella. Cesc Fábregas es el camino a seguir. Pero no podemos descuidar a los demás. Entre otros, podemos nombrar a Almunia, Cuéllar, Fran Mérida, Reina, Riera, Mikel Arteta, Míchel Salgado... Todos ellos representan a nuestro país en la Premier. Hoy quiero darle la bienvenida al último que se ha subido al tren. Concretamente en el Birmingham de McLeish.

Míchel ha salido al campo en el minuto 64 sustituyendo a Lee Bowyer en el partido que enfrentaba al Birmingham con el Tottenham Hotspur. El resultado era de 0-1 en contra tras el gol de Jermaine Defoe con una asistencia (si podemos llamarla así) de Crouch. El debut ante su afición no le ha podido salir mejor. Desde el momento que ha pisado el césped de St. Andrews, Míchel ha perdido todo el nervio y ha dirigido a su equipo con total tranquilidad.

Junto a Barry Ferguson han movido a los Blues, siempre con internadas por las bandas. Los laterales doblaban y Wilson Palacios ya no daba más de sí. Pase a pase y metro a metro, el español se ha ido haciendo con el centro del campo. Y con la inercia del buen juego que imponía, en el minuto noventa de encuentro, Ridgewell hizo el empate. El fortín de St. Andrews sigue infranqueable para los grandes de la Premier. Sólamente siete goles han recibido en casa. Eso sí, llevan veintidós goles a favor en veintitrés jugados.

El Birmingham sigue con paso firme en el octavo puesto de la Premier. Recién ascendido y sin problemas por el descenso, se prevé una segunda vuelta muy tranquila. Lo mejor de todo, la incorporación de Míchel al equipo. Hoy ha demostrado que puede ser titular. El milagro de McLeish sigue siendo creíble. Y, mejor aún, demostrable.

30 de enero de 2010

Ceder, y así progresar

Entre ser niño y ser futbolista apenas hay un paso. Muchas veces, no hace falta ni ese paso para cumplir los requisitos. Por eso, también vemos niños jugando al fútbol. Al momento nos vendrán los nombres a la cabeza, pero os ayudo un poco. Muniain, Canales o Juanmi en esta temporada. Pero os voy a contar los casos idénticos de la Premier League.

El Arsenal es una máquina de sacar chavales. Chicos que, desde una edad muy temprana, empiezan a contar para Wenger sin importar sus años. Cesc Fábregas es el ejemplo más claro. Actualmente, Ramsey, de 19 años, es un asiduo en el 11 titular. Y así hasta un sinfín de nombres que Arsene Wenger sabe sacar y aprovechar año tras año.


Pero el que de verdad lleva sonando desde hace unos años en la cantera gunner es Jack Wilshere. Ha participado hasta en 7 partidos esta temporada y, como el equipo les quiere formados muy jóvenes, se marchará cedido al Bolton hasta final de temporada. En el Reebok Stadium tendrá seis meses por delante para coger toda la experiencia que necesita. El año que viene, incluso éste, tenemos que seguirle el paso.

Danny Welbeck es otro niño prodigio de Inglaterra. Su club es el Manchester United y, hasta ahora, ha jugado en la Liga de Reservas. Con 18 años debutó en el primer equipo. Ferguson también es un experto a la hora de echar el ojo. Seguro que os sonarán los nombres de Ryan Giggs, Paul Scholes o Gary Neville. Welbeck se va a ir cedido al Preston, de la Segunda División inglesa, para curtirse como futbolista en los campos más duros de Inglaterra.


¿Os acordáis de Giovani Dos Santos? Le fichó el Tottenham Hotspur y, dada la dificultad de acoplarse a la Premier, fue cedido 6 meses en 2009 al Ipswich Town, del Championship. Allí anota cuatro goles en ocho partidos. Esta temporada sigue sin contar para los entrenadores que han pasado y se marcha con Rijkaard (su entrenador en el Barcelona) al Galatasaray turco. Se dice que hay una opción de compra por 7 millones.


Para terminar, vamos a centrarnos en el Manchester City. Si hablamos en cesiones, rápidamente sacaréis el nombre de Robinho. Bien, pero no hablaré de él. Vladimir Weiss, también ha sido cedido. El eslovaco, una de las promesas más firmes de su país, compartirá vestuario hasta final de temporada con el ya mencionado Jack Wilshere. Así pues, en Inglaterra tenemos muchas promesas. Hay más, cierto, pero me he querido centrar en estos equipos y en el nombre de sus jugadores.

29 de enero de 2010

El renacer del Everton

El Everton se encuentra en plena racha ascendente. Desde hace ocho partidos (Premier League), los toffees no conocen la derrota. Durante esos ocho encuentros, se ha jugado contra Tottenham, Chelsea, Manchester City o Arsenal. Ahora están instalados en la novena posición y apuntando hacia la revelación de esta temporada, el Birmingham de Alex McLeish. El equipo se ha entonado, se ha reforzado y ahora son un conjunto sólido muy difícil de batir. Lejos queda el 1-6 de la primera jornada contra el Arsenal.


Al margen de este gran momento, el club ha recibido una mejor noticia. Tras casi un año en el dique seco, Mikel Arteta volvió a los campos en el partido de FA Cup contra el Birmingham. En las islas, y allí en Liverpool, le tienen mucho cariño. Y él siempre responde con su mejor versión. Puede ofrecer la calidad que falta en el fútbol inglés y el orden que un equipo necesita para construirse. Desde sus botas se juega; desde su cabeza se elabora.

David Moyes ha engranado este equipo. Todo está saliendo bien. Con los refuerzos de invierno parece que se ha acertado. Landon Donovan le da un tono distinto, una marcha más y un cable con una conexión de alta velocidad. Ya lo demostró en su debut ante el Arsenal, y hace dos días hizo su primer gol contra el Sunderland. Además, se ha cerrado la cesión del ex-gunner Senderos. El central viene a buscar los minutos que le faltaban en el Arsenal.


Lo mejor de todo es que el equipo en general carbura. Todas las líneas están unidas. Del primero al último están entonados. Heitinga cumple, Neville es incombustible, Fellaini es clave, Leon Osman va de bien a mejor, Pienaar sigue confirmándose, Tim Cahill es oportunista, Bilyaletdinov es la novedad, y Saha el gol. Si a todo esto se le añade un Arteta recuperado, estamos seguros de que el Everton va a seguir en esta línea.

Cuando la carretera pica hacia arriba es donde se la juegan los mejores corredores. Nos queda el final de la etapa y termina en un puerto de categoría especial. El Everton tiene muy buenos escaladores y queda tiempo para remontar. Llevan tiempo perdido en la general, pero todo se decide en esta ascensión. Pueden ser, y tiene mucha pinta, el equipo de esta segunda mitad de Premier League.

28 de enero de 2010

El contraste de un buen partido


A pesar de ver el mismo resultado que en Le Molineux, ayer disfrutamos de un gran partido de Premier entre Aston Villa y Arsenal. Aunque en el fútbol solo prime el resultado y los goles, al aficionado le gusta ver partidos donde hay alternativas, ocasiones y jugadas que le dan el toque artístico a este deporte. Por estas circunstancias, ayer el espectador pudo quedar satisfecho.

Cuando un equipo da todo por la victoria no se le puede pedir nada más. Y aunque el resultado sea sin goles, tampoco. Las alternativas eran constantes y no había centro del campo. Se pasaba de un área a otra en escasos segundos y todo era tensión. Se respiraba ambiente. Ver a la grada del Villa Park levantándose cada vez que Ashley Young entraba por banda te emocionaba a ti también. Un robo de Petrov se asemejaba con el lanzamiento de un córner de Stewart Downing o una carrera de Agbonlahor.

Cesc Fábregas llevaba el timón del Arsenal. Todas las jugadas pasaban por él. A partir de ahí, se decidía si buscar a Arshavin, tocar con Rosicky o Ramsey, o intentarlo con un Eduardo un tanto desafortunado. El incombustible Campbell (algún día hablaremos de su vuelta) saltó al campo tras la lesión de Vermaelen y se salió. La jugada de Cesc Fábregas en el último minuto de la primera parte merece mención. No se si lo habréis visto o no, pero regatear sin tocar el balón es cosa de magos.

Los villanos y los gunners se midieron en uno de los partidos de la jornada. Los de Wenger en la lucha por el título, mientras que el equipo de Martin O'Neill intenta asaltar la última posición que da acceso a la Champions League. El empate deja el vaso medio vacío. Lo que nadie va a dudar es que ambos conjuntos se dejaron todo en el intento. Al Arsenal le viene un mes de traca. El domingo Manchester United, la semana siguiente el Chelsea y, después, tendrán al Liverpool junto con el partido de Champions en Oporto.

27 de enero de 2010

Ni vence ni convence

Nada por aquí. Nada por allí. En ningún lado, en ninguna esquina. Las ideas y la imaginación no son amigas. Sin embargo, la imprecisión y la mediocridad se han hecho corrientes. Ya no extraña caerse una vez, y menos aún tropezar varias veces en el mismo escalón. Ahora se vive en una constate irregularidad. Te levantas con moral y te acuestas hundido. Se buscan motivos para enderezarse, pero sólo te encuentras con constantes curvas.

Las cosas se intentan arreglar con resultados. Puede valer mientras éstos sean positivos, pero se vuelven en tu contra cuando la cuenta se hace de uno en uno, en el mejor de los casos. La guerra se gana venciendo muchas batallas. Si ganas una y pierdes las demás, no has conseguido nada. Ya no preocupa la medianía sino la falta de recursos. La falta de combinación, la pérdida de una seña de identidad, es un hecho evidente. En el horizonte se ve un futuro nublado. Hay días soleados, pero vivimos con constantes tormentas.


Cuando se decepciona y se falla en un objetivo se lucha por conseguir otro. Si vuelves a fallar, te agarras a otro posible. Así se llega hasta el último y único objetivo de la Premier League. Error tras error y decepción tras decepción. No corren buenos tiempos en Liverpool. El empate contra los Wolves sin goles deja un lastre muy pesado. Los puestos europeos vuelven a ponerse dos puntos más caros. Falta de todo y no falta de nada.

Faltan demasiadas cosas. Todas han sido analizadas pero se sigue cayendo en los mismos errores. Errores que han sido traducidos a defectos. Lo casual se ha vuelto corriente. El equipo titular no queda claro. No hay once jugadores que se tengan que jugar los momentos importantes. También es cierto que no se ha podido por el tema de lesiones. Demasiadas lagunas y pocos recambios de nivel.

Paradojas de la vida, no falta de nada. El Liverpool tiene un once titular temible. Tiene todo lo que cualquier equipo grande necesita. Pero si quitas a uno, se evidencian las carencias. Reina, Mascherano, Aquilani, Gerrard, Kuyt y Torres. Jugadores de primer nivel mundial. Los recambios, algunos ni los conozco. No faltan nombres pero se echa de menos el juego. No falta historia pero se echa de menos el presente.