30 de enero de 2012

El gol preferido del delantero

Frazier Campbell marcó el día de su regreso tras 18 meses lesionado
"Preguntad a un delantero cuál es su gol preferido. Todos responderán lo mismo: el próximo", Ian Rush.

29 de enero de 2012

Conflicto de talento en Old Trafford

El Manchester United se enfrenta a una compleja situación con los dos mayores talentos de su cantera. Los contratos de Ravel Morrison y Paul Pogba están siendo problemáticos ya que sus respectivas renovaciones no fructifican o se exigen cantidades salariales demasiado elevadas. En los últimos tiempos, los dos jóvenes son los protagonistas en las oficinas de Old Trafford y su futuro a corto plazo es una incógnita absoluta. Ellos dos son los líderes, los más conocidos, de la exitosa generación del club que en 2011 consiguió la FA Youth Cup y de la que hablaremos próximamente en el blog.


Ravel Morrison (2 de febrero de 1993)
Problemático fuera del campo y genial dentro de él. Un nuevo caso de talento por pulir. Cuenta quien lo conoce que una de las causas de su comportamiento conflictivo se encuentra en su lugar de nacimiento, Denton (Manchester), donde no es complicado juntarse con la gente equivocada. Sin duda que él no eligió bien, visto su historial con apenas dieciocho años. Con sólo quince fue el protagonista de una amenaza por teléfono por la que fue acusado. Después se convirtió en sospechoso de acoso a su novia, quien finalmente no declaró en el juicio y provocó que Morrison se saliese con una multa mínima. La última de sus fechorías, según los rumores, fue robar el reloj de Ferdinand en el vestuario del Manchester United. Una y otra vez, sus actos compulsivos han estado ligados a su carrera futbolística.

Lo complicado de medir su potencial es si importa más lo malo que lo bueno, porque esto último es fabuloso. La opinión general es unánime: Ravel Morrison es el jugador más talentoso de la Academia desde, como poco, Paul Scholes. El objetivo del Manchester United es que sepa canalizar su calidad innata para convertirlo en un gran jugador y no en un nuevo caso de futbolista perdido. Desde la mediapunta regatea, encuentra el pase y conduce con la cabeza levantada, además de su olfato goleador. La mejor frase que define su situación la escribió Daniel Taylor en The Guardian: "Sólo espero que nunca llegue el día en el que este chico, en un pub, le diga a alguien que quiera escuchar lo que debería haber sido como futbolista".

Paul Pogba (15 de marzo de 1993)
El caso de Pogba es diferente. Sus diferencias con el club residen en su renovación. El contrato del francés termina en junio de 2012, por lo que puede entablar conversaciones con otros equipos cuando lo desee. Su representante, el conocido Mino Raoila, es el que dirigió las ventas de Ibrahimovic y Robinho al Milan o la de Balotelli al City. Numerosos clubes de primer nivel babean por Pogba:  Manchester City, Chelsea o Juventus. Sir Alex Ferguson confía en él. De hecho, tras las numerosas lesiones de los 'red devils' en el periodo navideño, no quiso cederlo porque comentó que le daría oportunidades.

Sin embargo, esa oportunidad no ha llegado como el mediocentro esperaba. Tres ratos en Carling Cup y casi todo el partido contra el Otelul Galati en la Champions League. El espigado futbolista es un portento natural sobrado físicamente al que le acompaña un gran nivel técnico. No extraña que, por momentos, recuerde a Yayá Touré sobre un terreno de juego. A sus todavía 18 años y con todo su talento por explotar y florecer, el futuro de Pogba debe ser meditado y, más que nada, bien elegido.

25 de enero de 2012

Díselo a Frimpong

Explícale a un futbolista de veinte años que tiene que levantarse de una grave lesión por segunda vez en su carrera. Cuéntale que es joven, que tiene un amplio margen de mejora y que dispone del tiempo para conseguirlo. Luego apóyale, no te olvides de que sigue en una camilla mientras cada sábado juega su equipo. Por último dale una nueva oportunidad cuando regrese y sigue confiando en sus condiciones tras nueve meses sin tocar un balón. Esta situación la vivió el Arsenal con Emmanuel Frimpong el año pasado. El inglés iba a disputar la temporada con el primer equipo y se destrozó el ligamento cruzado anterior. No jugó ni un solo partido.


Le tocó volver a empezar. Se recuperó y empezó la campaña 2011-2012 a las órdenes de Wenger, un año después de lo previsto. Entró en la dinámica del equipo por segunda vez y, tras acumular minutos con el Arsenal, los gunners lo cedieron al Wolverhampton, conjunto encajonado en la zona baja de la tabla que le exigiría a Frimpong continuidad, intensidad y experiencia. Los Wolves no tienen plantilla para bajar de categoría, ni mucho menos, pero eso puede tratarse en otra ocasión. Sin embargo, no ganan desde el 4 de diciembre y solo acumulan cuatro victorias en la temporada. Entre unas cosas y otras -"Hemos jugado bien estas semanas y no puedo cuestionar nuestras actuaciones a pesar de las derrotas", dijo el técnico McCarthy el sábado- ven el descenso como una amenaza y a Frimpong como parte de la solución.

Vuelvo al primer párrafo: "(...) grave lesión por segunda vez en su carrera". Primero fue en el Arsenal. La segunda casi ocurre el sábado pasado contra el Aston Villa al recibir una patada en la cara que hizo temer una grave lesión en su ojo. Manny, como lo llama su entrenador, pasó dos días en el hospital. Quedó en un susto. Frimpong entrenará de nuevo el viernes, eliminando el rumor de unos tres meses de baja. Sus minutos con los Wolves están siendo esperanzadores, como los de la última jornada, donde tuvo una actuación sobresaliente.

Ahora recuérdale a Frimpong que esto es un paso para triunfar en el fútbol.

23 de enero de 2012

Movimiento ganador de Jol

A la sombra del Manchester City - Tottenham y el Arsenal - Manchester United, en la jornada veintidós de la Premier League se disputó un partido que, a la postre, deja un análisis de lo más interesante: Fulham - Newcastle. La victoria de los locales por 5-2 llegó tras una remontada en la segunda mitad, cuando su técnico, Martin Jol, introdujo una variación táctica en su equipo que permitió dar con los tres puntos. En ella destacó por encima de todos Andy Johnson, incluso por delante del hattrick de Dempsey, ya que personalizó la idea que Jol transmitió a los suyos en el descanso y que ejecutaron con maestría durante cuarenta y cinco brillantes minutos.

Martin Jol
El Newcastle llegó a Craven Cottage con las bajas de Demba Ba y Tioté pero dominó la primera parte. El buen papel de Guthrie en el centro del campo, que marcó el primer tanto del partido, es digno de elogio. El equipo de Pardew tenía más posesión, llegaba con más facilidad y apenas sufría en defensa. A pesar de que el Fulham tenía superioridad en el centro, no se tradujo en peligro ni en minutos con el balón en su poder. Brian Ruiz no conectaba con el ataque y Dempsey recibía de espaldas, sin posibilidad de continuación. Con 0-1 en el descanso Martin Jol entró en acción.


El entrenador del Fulham quitó a Sidwell y Bryan Ruiz y metió a Andy Johnson y Baird. Cambió de formación: pasó de un delantero a dos y de cinco centrocampistas a cuatro, teniendo a Dempsey en una banda, con recorrido frente a la portería rival y no en el centro y de espaldas. Pero sobre todo modificó la idea, tal y como comentó en la rueda de prensa post-partido. Eliminó la intención de llegar pasando y la sustituyó por el balón largo. Para eso, claro, había puesto dos delanteros. La función de Andy Johnson y Bobby Zamora era esencial y salió de maravilla. Perfecta.


El primer paso se dio desde la portería. Salta a la vista la diferencia de rentabilidad que le sacó Stockdale a sus saques en la segunda parte, comparándolo con la primera. No solo sacó más veces en largo sino que sacó mejor, algo de lo que tienen buena culpa los receptores. Zamora se encontró cómodo en su especialidad mientras que Andy Johnson jugó los mejores minutos como cottager desde el mes de octubre, cuando era indiscutible en ataque. Ahora incluso se plantean su venta. Entre los dos se turnaron para pelear el salto. Una vez Bobby, especialista en el juego de espaldas; otra vez Andy, implicándose al máximo. De este modo se convirtieron en los amortiguadores del Fulham: cuando el equipo era muy largo, ellos bajaban y aguantaban el balón para volver a juntarse y lanzar el ataque. Así llegaron los goles de la remontada, clarificadores todos ellos.

Andy Johnson
El primero es un penalti que anota Murphy. ¿Que cómo se produce? Después de un balón largo. El segundo, un contraataque lanzado por Johnson al de recibir de portería, tras zafarse de su rival en un impecable giro con el balón. Éste asistió a Zamora y Dempsey terminó marcando de rebote. El gol que mejor representa el cambio de dinámica de la segunda parte en el Fulham es el tercero. Andy toca un balón largo con la cabeza, le cae en segunda jugada a Zamora, quien vuelve a encontrar a Dempsey para sentenciar. El cuarto también es consecuencia de un penalti que provocó Andy Johnson, culminando un encuentro perfecto. La sentencia la puso el hattrick de Dempsey. Así fue el movimiento ganador de Martin Jol.

22 de enero de 2012

Los hermanos Gardner

Tres son las parejas de hermanos que juegan esta temporada en la Premier League: las formadas por Rio y Anton Ferdinand (Manchester United y QPR), Rafael y Fabio Da Silva (Manchester United) y Yaya y Kolo Touré (Manchester City). Tres, hasta el sábado. Porque durante la jornada se añadió una familia, la de los Gardner, gracias a que el menor, Gary, debutó como titular (había jugado unos minutos en diciembre) con el Aston Villa. Su hermano mayor, Craig, fue suplente con el Sunderland pero ya es un futbolista consagrado en la élite del país. Sin ir más lejos, el año pasado, el de su explosión definitiva, fue el mejor jugador del Birmingham que descendió, llegando a marcar hasta siete goles y siendo solicitado en algunos sectores de la afición para la selección inglesa, algo quizás exagerado. En verano cambió de equipo y ahora busca asentarse en su nuevo club. Craig Gardner y Gary Gardner, dos hermanos de Premier League.

Gary Gardner (1992) y Craig Gardner (1986)
La historia del pequeño Gardner la contamos hace unos meses, cuando deslumbró con el Aston Villa y en su posterior cesión al Coventry, donde solo estuvo un mes. Estaba claro que su debut llegaría pronto y así ha sido. El parecido con su hermano va más allá del físico y llega al juego, teniendo en cuenta que ambos son centrocampistas con mucha llegada. Si Craig Gardner tiene un portentoso disparo, Gary es algo más sutil, más preciso, pero igualmente efectivo. Representa esa estirpe cada vez menos común de box-to-box tan rápidamente descifrable. De momento no suma más que dos partidos en la Premier League, pero en ella está su futuro. Lo de la selección todavía le queda un poco más lejos.