8 de marzo de 2012

Muy difícil no ser de Holt

Va a resultar complicado que algo o alguien elimine el vínculo sentimental que Grant Holt ha creado con mi gusto por el fútbol. Representa tantas cosas que valoro que los detalles más pequeños que va dejando cada semana consiguen que aumente mi aprecio sobre su figura con el paso de la temporada. Él es el Norwich y como tal recordaré su año en la Premier League. Y cuando me pregunten los motivos por los que defiendo eso remitiré al vídeo que cierra esta entrada. Porque no podría explicarlo de mejor manera.

El primero de sus goles, su complicado remate contra el Chelsea. Aquel vuelo magistral que empataba el partido en Anfield. Un penalti decisivo sobre la bocina contra el Blackburn. Los memorables veinte minutos contra el QPR y su tanto de la victoria a pase, cómo no, de su amigo Hoolahan. El baile del área que se marcó contra el Everton o los cabezazos contra el Newcastle. O sus siempre pasionales celebraciones, como la de súper héroe en Swansea, que lo definen como lo que ya representa en su equipo, una leyenda del Norwich City.

7 de marzo de 2012

Tres meses de dudas

Roberto Di Matteo, 1970
Roberto Di Matteo hipotecó su año como técnico por unirse al proyecto de Villas-Boas. De haber continuado en solitario podría haber tenido una plantilla a su cargo, bien en la Premier o bien en Championship. Pero no quiso, prefirió adjuntarse a lo que se intuía como una apuesta ganadora. Di Matteo, hace ya casi dos años, logró el ascenso con el West Brom y, casualidades caprichosas de la vida, han sido estos quienes lo han llevado a dirigir al Chelsea. Ahora vienen tres meses con un entrenador parche, el segundo de abordo, que por otro lado resulta curioso que no partiera de la mano de Villas-Boas tal y como llegó.

Con Villas-Boas no llegué a descifrar, tras siete largos meses de competición, si es que no supo hacer la transición generacional correctamente, si la hizo demasiado lenta, si no le dieron tiempo suficiente, si directamente no la hizo o si no quería hacerla. Pero triunfará. Di Matteo es el puente que enlazará con el nuevo proyecto, un simple párrafo entre dos capítulos, pero que firmará el final de temporada con el Chelsea. Que no es poco: eliminatoria contra el Nápoles con un resultado en contra, la lucha semanal por los puestos europeos en la Premier League y, desde el martes por la noche, con vida en la FA Cup.


En el replay contra el Birmingham (0-2, Mata y Meireles), Di Matteo se estrenaba. Y sorprendió el once titular porque abre (o reabre, en algunos casos) preguntas que parecían respondidas. ¿Alternativas para la FA Cup o cambio de rumbo en las piezas habituales? ¿Continuación de Villas-Boas o ruptura con el pasado reciente? A estas alturas me cuesta creer que los Drogba, Lampard, Terry o Sturridge (todos en el banquillo en St. Andrews) vayan a perderse los partidos decisivos que restan -se supone que éste lo era, porque de haber perdido estarían eliminados del título más factible al que optan, a pesar de que el Birmingham sea un (potente) equipo de segunda-, pero el Chelsea sigue empeñado en que yo no consiga comprender qué pretenden.

5 de marzo de 2012

Las claves del Fulham

Un mes y medio y siete partidos es lo que tardó el Fulham en sumar tres puntos por primera vez en la Premier League esta temporada. Ha sido interesante seguir la evolución del equipo de Martin Jol y contemplar cómo el holandés ha ido moldeando sus piezas para dar con el once definitivo, mucho más dinámico y ofensivo, que finalmente le está otorgando resultados: seis victorias en los últimos diez partidos. Eliminado en el encuentro decisivo de la Europa League en el tercer minuto de descuento, el Fulham tampoco participa en las competiciones coperas, por lo que las probaturas con las alineaciones se han reducido. La columna vertebral de los cottagers está más que definida y a estas alturas de curso hay tres cambios fundamentalmente importantes.

1) Centro del campo. Al contrario de lo que ocurría en los primeros meses de la temporada, ahora solo Murphy o Diarra tienen un perfil defensivo, a lo que hay que sumar su llegada en segunda jugada y su gran capacidad de pase. El resto de futbolistas están pensados para tener el balón o para combinar en ataque, algo que no ocurría con los anteriores entrenadores, Hughes o Hodgson, pero sí con Jol. Puede que esta sea la razón de que el último clean-sheet date del 17 de diciembre de 2011, pero el poderío ofensivo se ha convertido en un arma muy peligrosa. La cantidad de opciones de pase se ha incrementado y los delanteros han entendido la misión encomendada.


2. Dembélé y Dempsey. La opinión general dicta que son los mejores jugadores de la plantilla y si nos agarramos a los datos objetivos de esta campaña así se reafirma. El mediapunta belga ha conocido multitud de posiciones durante su etapa en el Fulham. La más reciente, interior junto a Murphy, clara señal del cambio de mentalidad del equipo londinense. En otros momentos ha sido delantero o volante, aprovechando su buena conducción para entrar en tres cuartos, sacando a relucir su buena visión de juego y último pase.

Clint Dempsey, 1983
El caso de Dempsey es la confirmación, again, del éxito del futbolista tapado que se ha ido haciendo un nombre con el paso del tiempo pero que goza con un público fiel. Titular en los 27 partidos de Premier League que se llevan disputados, absolutamente indiscutible. Su posición inicial parte del volante izquierdo, pero la tendencia combinativa de sus compañeros lo lleva al centro, llegando mucho y siendo un puntal ofensivo cottager: 12 goles y 5 asistencias. El americano, en plena madurez (28 años), es el estandarte de un equipo goleador, ofensivo y que ha cambiado su libro de estilo con éxito instantáneo.

3. Pogrebnyak. El ruso se había perdido un tiempo en el Stuttgart y, como consecuencia de la eminente venta de Zamora, el Fulham acudió a él. La respuesta del delantero ha sido inmediata: 5 goles en 3 partidos. Si juega con pareja, los desmarques a las bandas se los cede a Andy Johnson, quedándose él solo en la órbita del área. Eso es lo que ocurrió, por ejemplo, contra el Wolverhampton el domingo, cuando hizo tres goles. Cierto es que su inclusión únicamente se tiene en cuenta en los últimos tres encuentros, pero su impacto ha sido tal que merecía un punto exclusivo para sí mismo.

4 de marzo de 2012

Van Persie lo tenía claro

Van Persie mira hacia la portería mientras hace el desmarque del gol decisivo

"Al fútbol se juega con el cerebro", Johan Cruyff.

2 de marzo de 2012

Las dos caras de los Wolves

El presidente bajó al vestuario enfurecido. En media hora, el Wolverhampton iba perdiendo 0-3 contra el Liverpool. La bronca no debió ser pequeña y, por primera vez, el entrenador McCarthy tembló. El resultado no mejoró en la segunda mitad y volvieron a dejarse los tres puntos. Una vez más de tantas en esta temporada. Siete días después remontaron al QPR en 45 minutos vibrantes. El técnico de los Wolves sabía que se jugaba su puesto y el 1-0 lo condenaba al despido. Cambió radicalmente la estrategia en el descanso y sacó adelante el partido por un apretado 2-1. Una semana de respiro: "He ganado 3 partidos de 23 y sigo siendo el entrenador. Hacia el propietario todo es gratitud". Pero solo fue eso, una semana.

La derrota siguiente por 1-5 contra el WBA precipitó el despido de Mick McCarthy. "Siempre pensé que era la persona para revertir la situación, pero nos merecíamos todas las críticas de los aficionados", fueron sus últimas palabras. El Wolverhampton ha sido todo este tiempo un equipo muy vulnerable, que ha defendido muy mal, pero que ha dejado momentos apasionantes de fútbol en lo que va de curso. Terry Connor, asistente de McCarthy hasta la fecha, se hará cargo del equipo lo que resta de temporada. Un empate, su primer resultado.

Roger Johnson, 1983
Negativo
El tercer peor balance de goles refleja su fragilidad. Se fichó en verano a Roger Johnson y se le dio el brazalete de capitán (un ritual común en Inglaterra) pero el rendimiento no está siendo el esperado. En el último encuentro, suplente. Unos piensan que es por separarlo de Scott Dann -se fue al Blackburn- y otros porque sigue la corriente de su equipo, pero lo cierto es que ha mostrado un rendimiento pobre, sólamente salvable por su sobresaliente juego aéreo. Johnson destacó en la FA Cup que llevó al Cardiff en la final, fichó por el Birmingham, club con el que descendió el curso pasado, y llegó a su actual equipo. Desde entonces, más suspensos que aprobados al lado de Berra, su pareja más repetida. Aunque quizás el problema se encuentre en unos débiles laterales y un Henry, ex-capitán, muy criticado por la afición.

Las lesiones no han ayudado. O'Hara es un habitual de la enfermería y poco a poco está volviendo tras un mes sin jugar. Además, la ilusionante cesión de Frimpong se terminó antes de lo esperado debido a la segunda lesión de ligamentos del jugador del Arsenal cuando se había ganado un sitio en el once titular. Por su parte, Hennessey pasa las semanas demostrando que Gales tiene portero para rato, alternando grandes partidos con algún que otro fallo.

Steven Fletcher, 1987
Positivo
Pero no todo iban a ser malas noticias. Steven Fletcher está atravesando la temporada de su confirmación, con diez goles anotados hasta la fecha. Una lesión cortó su racha pero nadie discute su titularidad, por encima incluso de Kevin Doyle, que se juega su participación en la Eurocopa. El punta escocés ha marcado seis de los diez goles con la cabeza, creando una relación con Matt Jarvis que se ha convertido en el mayor foco de interés en cada partido de los Wolves. El explosivo extremo, que durante el curso pasado merodeó las convocatorias de la selección inglesa, ha dado cuatro asistencias esta temporada, todas ellas dirigidas a Fletcher.