29 de septiembre de 2011

Mr. Jones

Me sorprende la capacidad con la que se pueden encontrar relaciones entre temas diferentes que no están unidos por nada y que en ningún caso se pretenden poner en comparación. Una canción que hable sobre creer, tanto en algo como en alguien, de pasar de creer en algo a que ese algo seas tú. Darle la vuelta a las explicaciones, explicar los motivos, entender. Una unión con el fútbol que te encuentras en lo más cotidiano del día a día y a la que quieres darle una salida. Una historia sobre el futuro. Sobre creer en alguien. Sobre que crean en ti. Sobre Phil Jones, por ejemplo.


Believe in me
Es cierto que se me ocurren pocos equipos peores en los que crecer que el Blackburn, a pesar de que estén dando salida a muchos jóvenes en las últimas fechas. Desde la distancia no se aprecia la identidad, la dirección es compleja y la base del proyecto dudosa. Con las dificultades de codearse con el descenso Phil Jones es titular en una defensa alarmantemente vulnerable, en una plantilla que desprende cero optimismo. Pero su actuación destaca tanto que el Manchester United lo ficha. Sir Alex Ferguson cree en él, confía en sus posibilidades. En sus cualidades, en su progresión, en lo que había mostrado ante las carencias de su club. Yo no creía en él, lo reconozco.

Help me believe in anything
Que crean en ti, que te confíen un puesto en defensa. Que alguien piense en darte la responsabilidad de una posición. Motivar. Ayudar a Phil Jones para que crea en él dentro de su rareza y su especialidad. Evitar, como me pasó durante el verano, desconfiar de sus cualidades, no anteponer el precio al rendimiento y dejarle tiempo y espacio para crecer. Para creer en él. "Phil Jones combina las cualidades de un defensa con las de un mediocentro destinado a dominar con elegantes carreras". Tiene 19 años y falla. De hecho, todavía falla mucho. Es tan superior a su edad que no conoce su límite, lo sobrepasa. Es un soñador, supera la línea que debería ponerle freno a un defensa para correr a la aventura. El fútbol es la excusa para que Phil Jones crea en él. Cree que puede triunfar. Cada zancada segura es un paso hacia su éxito.

I want to be someone to believe
El éxito no se mide por las personas que te siguen sino por la dedicación con la que lo hacen. La cantidad, en el fondo, es secundario. El triunfo no por menos conocido pierde su significado. La pasión lo alimenta. Lo cierto es que el Manchester United señala hacia Phil Jones. Es el futuro. Quizás también de Inglaterra pero eso es cuestión de que el tiempo decida. Ya creen en él; el paso está dado. La progresión ha cambiado su panorama: de facilitarle las opciones para creer en él mismo a que sea el entorno quien se entregue a su juego. Ilusión, al fin y al cabo. De eso habla el fútbol a todos los niveles. Y de eso habla 'Mr. Jones', una canción que trata los mismos principios y que un día me dio por relacionarla con el central del Manchester United.

26 de septiembre de 2011

La sombra de David Silva

Nadie que haya visto el comienzo de temporada del Manchester City duda en afirmarlo: David Silva es uno de los tres hombres más en forma del comienzo de la Premier League. El puesto que ocupa varía según la opinión. He aquí el motivo por el que el Everton, en el encuentro del pasado sábado, eligió la opción de parar al español con un marcaje al hombre. El seguimiento de Jack Rodwell a Silva ya es uno de los movimientos defensivos del presente curso inglés. El centrocampista 'toffee' persiguió de esquina a esquina a su oponente, en un ejercicio mental de un esfuerzo brutal, olvidándose de la pelota y del juego de su equipo con el único objetivo que se le había encomendado: que David Silva no se luciese. Puede decirse que aprobó el examen en su duelo particular durante casi todo el encuentro. Y digo casi porque fue el '21' del Manchester City quien, finalmente, en dos movimientos, directa e indirectamente, decidió el partido.


La estrategia de David Moyes funcionó a la perfección durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Silva se vio desplazado del volante derecho y se movió hacia el carril central. Limitado a jugar al primer toque, el español no estuvo a gusto y lo obligaron a cambios bruscos de dirección en su carrera para zafarse de Jack Rodwell. No lo consiguió. El Everton había planeado una defensa por acumulación en la que no había espacios para la sorpresa, para la genialidad de un equipo rival que posee una fuente inagotable de imaginación. Esto explica que en muchas fases del encuentro, los visitantes acumulasen a sus once jugadores por detrás de la pelota, todos en un tercio del campo, agolpados en su propio área. Así las cosas, la lentitud del juego del Manchester City, unido a la poca participación de Silva y a la congestión de intereses entre Kun Agüero y Dzeko en la punta del ataque, hicieron que el partido se fuese con empate al descanso.


El cambio de planes de Mancini llegó con la entrada de Balotelli, que sustituyó a un gris Dzeko. El delantero italiano cayó a banda derecha, lugar desocupado por Silva debido al exhaustivo marcaje de Rodwell y aprovechado en algún momento por las internadas de Micah Richards. Por ese carril consiguió el Manchester City la superioridad y, posteriormente, las ocasiones. Y aquí, en una situación favorable, entró en acción el español de los citizens. En el primer gol ejecuta un movimiento desde la frontal hasta la portería rival, facilita el pasillo para el Kun, que se asocia con Balotelli -sale a aprovechar el espacio generado por Silva- y define desde la frontal. En el segundo tanto, Silva se encuentra con un mal pase de Drenthe, ataca el campo rival, espera, se detiene, observa el desmarque de Milner y lo asiste al espacio de una forma en la que pocos saben hacerlo. Dos acciones que terminaron decidiendo, dos detalles que dieron la victoria.


Tema al margen es el papel de Jack Rodwell. La experiencia que le tocó vivir bien explica su situación actual. Hablamos de un futbolista llamado a dominar su equipo que tuvo que hipotecar su encuentro en función del rival. Su evolución como jugador está siendo compleja ya que no encuentra -o no le encuentran, o quizás no le dan continuidad- su posición adecuada. En los últimos dos años, Rodwell ha jugado de mediocentro, de mediapunta por detrás de un único delantero, de interior, de volante en un 4-4-2 y, como pudimos ver, de actor secundario para detener al rival. Demasiadas imprecisiones, no en su fútbol sino en sus intereses. ¿Debería fijársele un objetivo? ¿Es un mediocentro o un mediapunta? ¿Llegará a ser un jugador para liderar a un equipo? Deberían empezar por contestar esas preguntas. El potencial que tiene dentro pide que se encuentre una respuesta.

21 de septiembre de 2011

Los movimientos del Swansea


Las peculiaridades efectivas de los equipos con menos recursos los hace competitivos. El caso del Swansea, además de ser conocido desde hace varios años, ya ha sido puesto en marcha en los primeros partidos de la temporada. Esto es: la finura por el balón contrasta con la fortaleza física reinante en Inglaterra y la musculatura de sus jugadores, incapaces de plantar cara a un rival mínimamente fornido, definen a un conjunto galés cuyo objetivo es competir, mantenerse en la Premier League, gracias a unos movimientos muy personales, entrenados y especializados, y que causan admiración y simpatía cuando se ejecutan con éxito. Han tardado cinco fines de semana en conseguir la optimización de su idea: finalmente, el domingo pasado hicieron su primer gol en el presente curso y consiguiero sus primeros tres puntos, en un 3-0 contra el West Bromwich Albion. Nadie más que el Arsenal y el Chelsea superan al Swansea en posesión del balón. Faltaba perforar la red; ya lo han hecho. Ahora sólamente necesitan progresar.

El trabajado ejercicio de posesión del Swansea se escalona en tres nombres y se explica en dos movimientos más uno de recuperación. Así construyen cada una de sus jugadas: mantienen el balón en propiedad y después persiguen la pelota empujados por el ansia con el objetivo de que vuelva a su dominio. Ashley Williams, primer jugador trascendental, central galés, es el pie de la jugada por encima del resto de la defensa. Cabeza arriba, dos opciones se le plantean a continuación: conducción hasta el centro del campo al más puro estilo David Luiz o pase a Leon Britton, mediocentro del equipo y segunda pieza importante. El pequeño jugador ejemplifica la idea de Brendan Rodgers: recibe el esférico, gira su cuerpo y amplía horizontes. Un pase en corto, devolución al primer toque, cambio de juego en largo, pared y continuación... Con un único pero, demasiado estático, poca proyección ofensiva y, por encima de todo, un rango de pases muy horizontal, evitando que su equipo tema la pérdida, siempre asegurando la combinación. El Swansea quiere y necesita balón por encima de todo y Britton lo cuida.


La tercera fase del proceso comienza con la recepción de Scott Sinclair, último nombre esencial, y, en menor medida, Nathan Dyer, extremos izquierdo y derecho, respectivamente. Se abren a banda, el sentido de la jugada pasa de ser horizontal (Britton) a diagonal (recepción) y desde ahí el sistema gira a vertical (Sinclair). Son los dos movimientos de los que hablábamos: pasar de mantener la posesión a ser dañino, de horizontal a diagonal y luego a vertical. Sinclair encara, se reta en un duelo con su rival, dribla y genera espacios a su lateral -porque esta posición cumple un papel fundamental en las acciones ofensivas- además de buscar la asociación con el delantero centro o mediapunta. Múltiples opciones para el mejor jugador del equipo, situación óptima para crear peligro. En un segundo plano están los papeles de Allen en su versión de mediapunta, de Dobbie y su movilidad, de Leroy Lita o del fichaje veraniego Danny Graham, de cuya puntería deberá aprovecharse el Swansea para obtener puntos.

El repliegue defensivo es intenso. Cuando la mayor virtud de un equipo es la posesión por encima del bien y del mal lo más probable es que la defensa zonal sea vulnerable. Así ocurre en el Swansea y así se explica su necesidad de robo. Van a sufrir por mantenerse en la categoría porque su experiencia es mínima y hace unos años corrían por los campos de League One. Brendan Rodgers es continuador de la idea que impregnó Roberto Martínez y hoy se aferran a ella para ganar los partidos. Progresarán, seguro, pero en caso de fallo siempre podremos decir que ha merecido la pena el intento.

18 de septiembre de 2011

Conclusiones del Manchester United - Chelsea

Un partido ha paralizado Inglaterra durante el domingo. No ha sido otro que el Manchester United - Chelsea, en el que los de Ferguson salieron victoriosos por 3-1. Se pueden extraer muchas conclusiones del duelo: que los de Villas-Boas dispararon hasta en 19 ocasiones, que la posesión fue de los 'red devils', quienes llevan 21 goles en cinco partidos, que Fletcher volvió a ser titular en el centro del campo, que Meireles repitió en el mediocentro o que David Luiz vio todo el encuentro desde el banquillo. He reducido la lista a los que creo que han sido los puntos más importantes.


- El dibujo del Chelsea situaba a Mata como extremo izquierdo dentro del 4-3-3. Así ocurrió en la primera mitad: con cierta libertad de movimientos, partía desde la banda hacia el centro dejando el carril para las subidas de Ashley Cole. Más participativo estuvo en la segunda mitad, donde ejerció de mediapunta con únicamente Torres por delante de él. Recibió balones de espaldas y bajó a la elaboración por partes iguales. Buena parte del destino del Chelsea está en las decisiones de Mata sobre el equipo. Su relación con Meireles se antoja clave.

- Con un resultado de 3-0 adverso al descanso, André Villas-Boas dejó en los vestuarios a Lampard. Fue sustituído por Anelka y se pasó del 4-3-3 al 4-4-1-1. ¿Tiene hueco Lampard en el once titular? Su estado de forma refleja una decadencia imparable, su ritmo decelera el juego de su equipo y la llegada que le ha caracterizado no hace acto de presencia. Si Meireles pasa a ser interior (libertad, llegada, asociación por delante de la pelota) y Mikel (Romeu en un mundo ideal) mediocentro, el último puesto pasa por Ramires o Lampard. Bien es cierto que se critica su rendimiento pero... ¿tiene sustituto?

- Que el año 2011 en Inglaterra está comandado por Wayne Rooney es una realidad que nadie se atreve a discutir. Sin embargo, en su propio equipo ya emergió desde hace exactamente año y medio otro jugador para dar varios saltos de nivel. Ese futbolista no es otro que Nani. Su salto cualitativo a nivel individual y de importancia a nivel colectivo llegó en 2009-2010. Después de que la temporada pasada se quedase fuera de las alineaciones en los partidos trascendentales, la actual campaña puede y debe nombrar a Nani como gran confirmación. Lo mejor para valorarle es no compararle nunca con Cristiano Ronaldo. Porque en la actualidad son pocas cosas las que tienen en común.


- Tengo que reconocerlo: fui muy crítico con el fichaje de Phil Jones por el Manchester United. El precio me echaba para atrás, no tenía medido al jugador y pensé que el Blackburn había hecho un negocio redondo. Pero no. La última jornada contra el Bolton, de lateral, realizó una de las mayores exhibiciones de la temporada y, en esta ocasión, contra el Chelsea ha vuelto a hacer lo mismo desde la posición de central. Tiene un punto de locura que atrae. Su físico disimula sus 19 años y su notable conducción sorprende en las transiciones ofensivas. Es jugador de nivel selección... y lo será más pronto que tarde.

- Su fallo será la imagen del partido pero Fernando Torres ha vuelto a ser temible. Villas-Boas le ha dado responsabilidad total en la punta del ataque y el español ha empezado entonado la temporada. Me pregunto hasta qué punto, desde agosto, su falta de gol se ha debido a la mala suerte. Sin ser esto una excusa, contra el Bayer fue el mejor de su equipo, también lo fue contra Stoke y contra el Manchester United fue la seria amenaza ofensiva junto a Mata. Sus desmarques vuelven a estar envueltos con el gol, su zancada descoloca defensas y su juego ayuda al colectivo. Los números marcan y hasta ahora han tachado a Fernando Torres. Que está volviendo -o ya lo ha hecho, sin comprobar aún con qué tope- es algo de lo que no tengo ninguna duda.

7 de septiembre de 2011

Gales, la nueva generación

Tampoco va a ser 2012 el año en que Gales vuelva a participar en una Eurocopa. Sus tres puntos en seis partidos no son suficientes. Sin embargo, y a pesar de haber fallado en los encuentros decisivos de la fase de clasificación (perdieron en Cardiff contra Bulgaria, por ejemplo), los de Gary Speed dejan unas vibraciones que hacen presagiar que una nueva generación de mucho talento se está apoderando de la plantilla galesa. Quién sabe si de cara a 2014 esta regenerada Gales puede optar a participar en el Mundial de Brasil, cita a la que no asiste desde 1958, o a la Eurocopa de 2016, en la que no participa desde 1976. El primero de los escalones que afrontó Gales para dar el salto de nivel fue darle la capitanía a Aaron Ramsey, allá por el mes de marzo, en el encuentro que los enfrentaba a Inglaterra. Un gesto para la esperanza en el que se recogían todas las características de esta nueva generación: gusto refinado por la posesión, técnica depurada e individualidades decisivas. Es por eso por lo que Gareth Bale es la imagen más significativa de Gales. No hay más de tres jugadores en el mundo que sean capaces de igualar al del Tottenham en su mejor nivel, con un regate en carrera prácticamente imparable -si bien habría que discutir su regularidad, aunque ese tema ya se tratará- y, por lo tanto, con poquísimos defensores que puedan plantarle cara. Así las cosas, Ramsey y Bale dominan y ejemplifican a Gales.


"No digo que vayamos a clasificar para cada torneo, pero queremos estar compitiendo por todos", aseguraba Gary Speed, técnico galés. El entrenador comentaba que quiere seguir el modelo de la República de Irlanda, una selección que con pocos recursos se presentó, entre otras cosas, al Mundial de Corea y Japón de 2002, y que tiene altas posibilidades de estar en la próxima Eurocopa de 2012. No es una locura creer a Gary Speed si comparamos el nivel de las plantillas de ambas selecciones. La última convocatoria de Gales se reparte de la siguiente manera: 14/24 jugadores de Premier League, 8/24 en equipos punteros de Championship y 2/24 provenientes del Celtic de Glasgow. Más notorio es aún si nos detenemos en las edades, pues la de Gales tiene una media de edad de 24'8 años (únicamente cuatro mayores de 30 años entre los 24 seleccionados), lo que hace pensar que hay un amplio margen de mejora y que el grado de madurez les llegará para las citas que ya hemos comentado, 2014 y 2016. Aunque tampoco hay que perder la perspectiva porque, al fin y al cabo, no dejan de ser una selección menor y todo lo que sea conseguir estas clasificaciones ya supondría un éxito.



Piezas clave

Gareth Bale (1989, 22 años), Tottenham Hotspur: poco que decir del mejor jugador de Gales. Examinado al máximo nivel y dando un resultado de sobresaliente, el zurdo es uno de los futbolistas más codiciados de toda Europa. Tras su salto de nivel en la primavera del 2010, ya ninguna de sus exhibiciones puede pillarnos por sorpresa.

Aaron Ramsey (1990, 20 años), Arsenal: debutó a los 17 años con la selección absoluta y fichó por los gunners a los 18, después de una memorable FA Cup con el Cardiff City. Su lesión en el Brittania Stadium ha estancado su progresión. Esta temporada, en la que será un jugador importante para el Arsenal, le servirá para recuperar el tiempo perdido.

Wayne Hennessey (1987, 24 años), Wolverhampton: una de las irrupciones más importantes de la pasada Premier a nivel de guardametas. Su titularidad no se discute y, como se suele decir, "hay portero para rato" tanto en los Wolves como en Gales.

Joe Ledley (1987, 24 años), Celtic: emigró a Escocia después de que el Cardiff perdiese la final del playoff contra el Blackpool hace dos temporadas. Allí se hizo con la titularidad en el centro del campo y guió a los suyos a la segunda posición de la Scottish Premier League.



Jugadores importantes - Presente

Craig Bellamy (1979, 32 años), Liverpool: está en este grupo por cuestión de futuro, ya que Bellamy no es el jugador sobre el que se edificará esta nueva generación. A pesar de todo, su reciente fichaje por el Liverpool hace presagiar que aún tiene varios años de fútbol al más alto nivel. Máximo goleador galés en activo.

David Vaughan (1983, 28 años), Sunderland: dejó el Blackpool después del descenso y se asentó en Sunderland. Ha demostrado tener nivel suficiente para permanecer en la Premier League y eso motivó su cambio de equipo. Todavía no se ha hecho un hueco en el esquema de Steve Bruce, pero los buenos terminan entrando.

Ashley Williams (1983, 28 años), Swansea: lidera la defensa del equipo galés en su primera temporada en la Premier League. Un jugador que llegó cuando el club aún visitaba los campos de League One. Les costará muchos disgustos mantenerse en la categoría.

Robert Earnshaw (1981, 30 años), Cardiff City: segundo máximo goleador en activo de Gales. Es la referencia en punta, posición menos potente del combinado galés. Su historia, sin embargo, es de las más curiosas entre las de todos sus compatriotas.

James Collins (1983, 28 años), Aston Villa: es titular indiscutible en el equipo de Birmingham compartiendo zaga con Richard Dunne. Destacado por su envergadura (1'93m), se encuentra en la edad perfecta para alcanzar la madurez definitiva como futbolista.


Jugadores importantes - Futuro

Jack Collison (1988, 22 años), West Ham: una lesión le dejó en el dique seco toda la temporada pasada. Este curso, con la salida de Scott Parker y el objetivo del ascenso de los hammers, Collison se ha hecho con un puesto indiscutible en el once titular de su equipo.

Andy King (1988, 22 años), Leicester: el pequeño mediapunta es titular en el equipo que más ha gastado de Championship en este verano de la mano de Sven Goran Eriksson. Seleccionado en el once ideal de la pasada campaña, Andy King es uno de los futbolistas por los que un aficionado paga una entrada.

Joe Allen (1990, 21 años), Swansea: el mayor talento del equipo recién ascendido no es titular en la presente temporada. No lo es por una sencilla razón: es un suicidio jugar con Britton y Allen en un 4-2-3-1 en la Premier League y el primero está por encima de él en cuanto a experiencia.

Chris Gunter (1989, 22 años), Nottingham: habitual de sus equipos desde los 17 años. El ofensivo lateral diestro -no es raro verlo en la izquierda- creció en el Tottenham y explotó en el Nottingham Forest, donde ahora es titular indiscutible. Su mayor defecto: repetidos errores defensivos.

Neil Taylor (1989, 22 años), Swansea: se hizo con un puesto en la temporada pasada. Fue el protagonista negativo de las semifinales del playoff, ya que vio una tarjeta roja en el minuto uno. El Swansea terminó ascendiendo y está asentado en una plantilla en la que tendrá sus oportunidades.