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15 de septiembre de 2012

El Sunderland y sus fichajes

El Sunderland es uno de los equipos que más dinero invierte en fichajes cada verano en los últimos cinco años. Se dejaron 60 millones de euros en 2007, casi 30 en 2008, cerca de 50 en 2009 y unos 30 en 2010. Tan solo las millonarias ventas de Jordan Henderson y Darren Bent (ambos cerca de los 20 millones) han suavizado un poco esas cantidades, pero en 2012 han vuelto por sus fueros. Al contrario que en otras temporadas, donde llegaban muchos futbolistas a costes aceptables (con excepciones), este año han puesto sus objetivos en sólo dos hombres: Adam Johnson, por 13 millones de euros, y Steven Fletcher, por 17. Notable mejoría de plantilla.

Adam Johnson, 1987
Hacía tiempo que Adam Johnson pedía a gritos que alguien lo rescatara del banquillo del Manchester City. Aunque los de Mancini han hecho un gran negocio con él, es una incorporación de nivel. Posiblemente, el Sunderland se haya hecho con uno de los dos/tres mejores jugadores de banda de toda la competición. Puede jugar a pierna cambiada, donde amenaza con su buenísimo disparo de media distancia. Aunque la batalla veraniega de los Black Cats ha sido la de Steven Fletcher, que no quería jugar en segunda con los Wolves. A la mínima que le vaya bien es mi apuesta goleadora del curso, con su sobresaliente remate de cabeza y todo el potencial que aún puede desarrollar. Sólo tiene 25 años.

Entre las caras nuevas también están Saha y el español Cuéllar, aunque ambos han llegado a coste cero. Desde que llegase Martin O'Neill la pasada campaña, el Sunderland mejoró ostensiblemente su rendimiento. Si encima este año han mejorado su plantilla y desde el comienzo cuentan con todos sus futbolistas, quedarse muy lejos de posiciones europeas sería un batacazo. Debe ser el objetivo.

Once tipo del Sunderland
Los dos laterales son mediocentros reconvertidos (es una pena ver ahí a Colback) y que los centrales son algo mejorables, pero es un once muy competitivo. Además, han ganado en profundidad de banquillo y alternativas ya que en el apartado de bajas, salvo Turner, no han sufrido desperfectos. Lo más interesante, sin lugar a dudas, al margen de la evolución de Colback, serán los cuatro de arriba. La amenaza de Sessegnon para asistir o romper desde atrás y los dos surtidores de balones que tienen en ambos extremos. Dos jugadores puramente de banda, McClean y Adam Johnson, para nutrir a un rematador contrastado, un futbolista que de los 12 goles que marcó el año pasado, 7 fueron de cabeza. Es difícil pensar un mejor panorama para Fletcher después de despedirse del que era su mejor asistente en Wolverhampton, el inglés Matt Jarvis, fichado por el West Ham.

Hasta diciembre les acompaña el calendario y podrán posicionarse en la parte alta de la clasificación. Deberían rondar la zona media-alta, pero a poco que les salgan bien las cosas esperamos un Sunderland muy interesante durante toda la temporada.

1 de abril de 2012

Una adaptación brillante

De un tiempo a esta parte ha cambiado la cultura del mediapunta en la Premier League. La diferencia con respecto a temporadas anteriores es abismal (tabla), hay más equipos que buscan el gol por la vía de la posesión y refuerzan el centro del campo con un enganche. Hace meses analizamos a los futbolistas que ocupan esa posición, la modificación táctica que algunos clubes han realizado para satisfacer esa necesidad desbordante y decisiva por dentro. Recientemente, se ha añadido un matiz a ese estudio: el jugador de banda que se ha reconvertido a mediapunta. Hay ejemplos que lo demuestran.

La etapa de Mata en el Chelsea comenzó en el extremo izquierdo. Sus características lo llevaban hacia dentro, incluso llegando a pasar numerosas jugadas en el centro, pero no dejaban de ser situaciones puntuales del juego, ya que su misión defensiva siempre era el lateral correspondiente. En los últimos días de Villas-Boas y en el primer mes de Di Matteo, la función de Mata ya no engaña a nadie. El español es el mediapunta del Chelsea, con un delantero por delante y dos volantes laterales. Como es lógico, ahí encuentra mejor acomodo y está expuesto a menos trabajo en defensa, explotando su capacidad de pase.

Junior Hoilett, 1990
Tanto Sessegnon como Ben Arfa han alternado posiciones en Sunderland y Newcastle, respectivamente. El primero de ellos ha sido tanto mediapunta como delantero único, y no extremo como en sus primeros meses en la Premier League. Es uno de los mejores jugadores de un equipo que está realizando una magnífica segunda vuelta y que tiene en Sessegnon a su máximo goleador. Por su parte, Ben Arfa ni siquiera ha tenido la titularidad garantizada, pero sus constantes muestras de talento invitan a que Pardew no vuelva a prescindir de él. El maravilloso gol en la FA Cup y su última exhibición contra el WBA, dos ejemplos. Cuando ha jugado lo ha hecho tanto partiendo desde la banda como de mediapunta, siendo aquí su posición ideal para contribuir al juego del equipo.

El último ejemplo de extremo que ha centrado su puesto en el campo ha sido Hoilett en el Blackburn Rovers. La llegada del gemelo Martin Olsson, titular por la izquierda, ha propiciado este cambio de puesto. Resulta sorprendente ya que el teórico mediapunta que ha venido protagonizando ese papel, Formica, ha pasado a la banda derecha en detrimento de un Hoilett con una facilidad pasmosa para driblar en corto. Los de Kean van a estar hasta el final luchando por la permanencia y esta decisión puede ser un factor clave en ella.

Moussa Dembélé, 1987
Pero el caso más drástico se ha dado en el centro del campo del Fulham. Ahí juega ahora Dembélé tras haber pasado por el extremo, primero, y la mediapunta, después. La pareja que forma con Diarra o Murphy es uno de los mayores atractivos del equipo, así como la búsqueda del equilibrio entre ambos. El belga, acostumbrado a las funciones de ataque, se está convirtiendo en un fabuloso jugador en posiciones mucho más centrales y retrasadas. Y si la situación lo requiere, su técnica individual y último pase le sirven para decidir los partidos en tres cuartos de campo. Una adaptación brillante, como la de los anteriores ejemplos, para explotar todas sus cualidades.

13 de febrero de 2012

O'Neill transforma lo que toca

Su impacto se mide muy bien desde los números: de once partidos, siete victorias, un empate y tres derrotas; dieciocho goles a favor y nueve en contra; 22 puntos de 33 posibles; de estar a dos puntos del descenso a haberse alejado a doce; y, por último, en los once partidos que lleva, ha sumado once puntos más que en los quince anteriores de Steve Bruce al cargo. Todos estos son los logros de Martin O'Neill en sus dos meses como entrenador del Sunderland, un tanto retorcidos cuando hablamos de estadística pero que no dejan de mostrar el cambio radical que ha sufrido el equipo desde su llegada. El técnico norirlandés comienza su etapa en el banquillo de los black cats tras una temporada a la sombra. En sus últimos tres proyectos lideró a sus respectivos equipos -Leicester, Celtic y Aston Villa- por el tiempo de un lustro en cada uno, mejorando lo que recibió de base. Hasta la fecha, en apenas unas semanas en el Sunderland, todo pinta de maravilla.

Martin O'Neill, 1952
En el césped también se han producido cambios en la dinámica. Han entrado jugadores nuevos, los que ya estaban han mejorado su rendimiento y lo que es más importante, la creencia positiva en el equipo se ha instaurado. Buena parte de la respuesta a este cambio reside en el hecho de que el Sunderland rara vez ha ido por detrás en el marcador en todo este tiempo. Salvo en sus dos primeras derrotas (rivales de nivel: Tottenham y Chelsea), sólamente contra el Blackburn, en el debut de O'Neill, que terminaron remontando en el descuento, y contra el Arsenal, que venció el partido, también en el tiempo extra, el Sunderland ha ido en desventaja de goles. La sensación de confianza creada en el equipo ha potenciado las cualidades. Y lo que es mejor, ha descubierto algunas que se encontraban ocultas.

James McClean, 1989
1) James McClean llegó en verano y se había pasado media temporada jugando con el equipo reserva. Ningún partido oficial. Tres ratos cortos a modo de fogueo, entre ellos los últimos diez minutos contra el Blackburn, que fueron pura dinamita, y directo al once titular. Desde entonces no se ha perdido nada. Ha dejado de ser desconocido a convertirse en uno de los mayores puntales. Vertiginoso extremo, no excesivamente técnico pero adicto al cara a cara, al duelo con su lateral, a quien reta cada vez que tiene la oportunidad. Se tira el balón para delante y llega antes que su rival para poder centrar. Además tiene gol, cuatro hasta la fecha, con tres asistencias. Todo un descubrimiento.

2) El centro del campo era, como ha quedado demostrado en dos meses, mucho más talentoso de lo que nos habían enseñado. En cuanto los resultados han acompañado y la moral positiva se ha apoderado del equipo Gardner ha confirmado que se quiere quedar, contra lo que se pensaba en diciembre, Vaughan se ha hecho el dueño de la creación mientras que Colback es el menos conocido pero con más recorrido de todos ellos. Pura clase la del pelirrojo, que le gusta iniciar aunque sepa asentarse como mediapunta. De los que va a lo fácil, de los del pase al pie o búsqueda de apoyos. De los centrocampistas que atraen en cuatro jugadas. Como ocurrió en el último partido ante el Arsenal, puede darse la ocasión en que sean cinco los integrantes del centro del campo, dejando a uno de los atacantes (Campbell en el caso citado) como volante y centrando a Larsson para crear superioridad. Sin embargo, el 4-4-1-1 es el esquema más utilizado por el Sunderland durante los días de O'Neill en el cargo.

Sessegnon celebra un gol junto a Colback
3) El jugador más importante y decisivo es Sessegnon, uno de los mejores mediapuntas del campeonato -si eliminamos a los Silva, Mata o Rooney estaría entre los (tres) primeros- que en la presente temporada ha tomado el mando del Sunderland. Ha probado como referencia o por detrás de un punta, ya sea Bendtner o Wickham, siendo la primera opción donde mejor ha rendido por su facilidad para encontrar espacios. Para encontrarlos al recibir y para verlos con claridad a la hora de asistir. Porque Sessegnon suma siete asistencias de gol -quinto mejor en la Premier League- además de seis goles.