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13 de mayo de 2012

Once descendidos (2012)

Como ya hicimos al término de la temporada pasada, hemos realizado un once titular con jugadores que han perdido la categoría y que perfectamente pueden encontrar acomodo en la Premier League para el próximo curso. Es preciso apuntar que los jugadores están elegidos en función del rendimiento que han mostrado a lo largo del año, ya que hay otros que podían haber entrado pero que no han sido tan decisivos como los que sí están en la alineación. Por ello tampoco nos olvidamos de esos futbolistas que han estado en la preselección y que no han sido escogidos: Doyle, Kightly, Pedersen, O'Hara, Holden, Petrov, Johnson, Pratley, Davis...


22 de abril de 2012

Un mundo distinto

El Wolverhampton, primer equipo descendido a Championship
"El mundo parece un lugar totalmente distinto después de dos victorias seguidas", Gordon Strachan.

2 de marzo de 2012

Las dos caras de los Wolves

El presidente bajó al vestuario enfurecido. En media hora, el Wolverhampton iba perdiendo 0-3 contra el Liverpool. La bronca no debió ser pequeña y, por primera vez, el entrenador McCarthy tembló. El resultado no mejoró en la segunda mitad y volvieron a dejarse los tres puntos. Una vez más de tantas en esta temporada. Siete días después remontaron al QPR en 45 minutos vibrantes. El técnico de los Wolves sabía que se jugaba su puesto y el 1-0 lo condenaba al despido. Cambió radicalmente la estrategia en el descanso y sacó adelante el partido por un apretado 2-1. Una semana de respiro: "He ganado 3 partidos de 23 y sigo siendo el entrenador. Hacia el propietario todo es gratitud". Pero solo fue eso, una semana.

La derrota siguiente por 1-5 contra el WBA precipitó el despido de Mick McCarthy. "Siempre pensé que era la persona para revertir la situación, pero nos merecíamos todas las críticas de los aficionados", fueron sus últimas palabras. El Wolverhampton ha sido todo este tiempo un equipo muy vulnerable, que ha defendido muy mal, pero que ha dejado momentos apasionantes de fútbol en lo que va de curso. Terry Connor, asistente de McCarthy hasta la fecha, se hará cargo del equipo lo que resta de temporada. Un empate, su primer resultado.

Roger Johnson, 1983
Negativo
El tercer peor balance de goles refleja su fragilidad. Se fichó en verano a Roger Johnson y se le dio el brazalete de capitán (un ritual común en Inglaterra) pero el rendimiento no está siendo el esperado. En el último encuentro, suplente. Unos piensan que es por separarlo de Scott Dann -se fue al Blackburn- y otros porque sigue la corriente de su equipo, pero lo cierto es que ha mostrado un rendimiento pobre, sólamente salvable por su sobresaliente juego aéreo. Johnson destacó en la FA Cup que llevó al Cardiff en la final, fichó por el Birmingham, club con el que descendió el curso pasado, y llegó a su actual equipo. Desde entonces, más suspensos que aprobados al lado de Berra, su pareja más repetida. Aunque quizás el problema se encuentre en unos débiles laterales y un Henry, ex-capitán, muy criticado por la afición.

Las lesiones no han ayudado. O'Hara es un habitual de la enfermería y poco a poco está volviendo tras un mes sin jugar. Además, la ilusionante cesión de Frimpong se terminó antes de lo esperado debido a la segunda lesión de ligamentos del jugador del Arsenal cuando se había ganado un sitio en el once titular. Por su parte, Hennessey pasa las semanas demostrando que Gales tiene portero para rato, alternando grandes partidos con algún que otro fallo.

Steven Fletcher, 1987
Positivo
Pero no todo iban a ser malas noticias. Steven Fletcher está atravesando la temporada de su confirmación, con diez goles anotados hasta la fecha. Una lesión cortó su racha pero nadie discute su titularidad, por encima incluso de Kevin Doyle, que se juega su participación en la Eurocopa. El punta escocés ha marcado seis de los diez goles con la cabeza, creando una relación con Matt Jarvis que se ha convertido en el mayor foco de interés en cada partido de los Wolves. El explosivo extremo, que durante el curso pasado merodeó las convocatorias de la selección inglesa, ha dado cuatro asistencias esta temporada, todas ellas dirigidas a Fletcher.

25 de enero de 2012

Díselo a Frimpong

Explícale a un futbolista de veinte años que tiene que levantarse de una grave lesión por segunda vez en su carrera. Cuéntale que es joven, que tiene un amplio margen de mejora y que dispone del tiempo para conseguirlo. Luego apóyale, no te olvides de que sigue en una camilla mientras cada sábado juega su equipo. Por último dale una nueva oportunidad cuando regrese y sigue confiando en sus condiciones tras nueve meses sin tocar un balón. Esta situación la vivió el Arsenal con Emmanuel Frimpong el año pasado. El inglés iba a disputar la temporada con el primer equipo y se destrozó el ligamento cruzado anterior. No jugó ni un solo partido.


Le tocó volver a empezar. Se recuperó y empezó la campaña 2011-2012 a las órdenes de Wenger, un año después de lo previsto. Entró en la dinámica del equipo por segunda vez y, tras acumular minutos con el Arsenal, los gunners lo cedieron al Wolverhampton, conjunto encajonado en la zona baja de la tabla que le exigiría a Frimpong continuidad, intensidad y experiencia. Los Wolves no tienen plantilla para bajar de categoría, ni mucho menos, pero eso puede tratarse en otra ocasión. Sin embargo, no ganan desde el 4 de diciembre y solo acumulan cuatro victorias en la temporada. Entre unas cosas y otras -"Hemos jugado bien estas semanas y no puedo cuestionar nuestras actuaciones a pesar de las derrotas", dijo el técnico McCarthy el sábado- ven el descenso como una amenaza y a Frimpong como parte de la solución.

Vuelvo al primer párrafo: "(...) grave lesión por segunda vez en su carrera". Primero fue en el Arsenal. La segunda casi ocurre el sábado pasado contra el Aston Villa al recibir una patada en la cara que hizo temer una grave lesión en su ojo. Manny, como lo llama su entrenador, pasó dos días en el hospital. Quedó en un susto. Frimpong entrenará de nuevo el viernes, eliminando el rumor de unos tres meses de baja. Sus minutos con los Wolves están siendo esperanzadores, como los de la última jornada, donde tuvo una actuación sobresaliente.

Ahora recuérdale a Frimpong que esto es un paso para triunfar en el fútbol.

7 de diciembre de 2011

El más feliz de todos

La posición del portero como espectador de los goles de su propio equipo no se puede decir que sea la mejor. A lo lejos, sin apreciar los detalles y esperando que los aficionados se levanten puño en alto celebrando el tanto. Porque para el guardameta del Wolverhampton, Wayne Hennessey, en el gol que empataba el partido contra el Sunderland, no era más que una jugada que transcurría a no sé cuántos metros de él. Pero lo celebró con rabia, quizás más que nunca en esta temporada. La razón es que hacía menos de sesenta segundos que había detenido un penalti. Y, precisamente en este momento del año, el galés tiene motivos de sobra para suspirar y enmendar de esta forma la mala fortuna que tenido desde agosto, combinada con errores básicos. Ahora Hennessey, por fin, celebra una victoria como si fuera más suya que de ningún otro.

Wayne Hennessey, 1987
La pérdida de Gary Speed convirtió la semana en un duro golpe moral para el portero titular de Gales y pieza clave en la selección que dirigía el propio Speed. Con 0-1 en el marcador, ocurrió una de las jugadas de la jornada. El árbitro pitó penalti. Hennessey, entonces, se acordó de su error contra el Manchester City o del gol en propia puerta contra el Liverpool. La mayoría de sus recuerdos de este año 2011/12 son errores o mala fortuna. Hasta que Larsson lanzó la pena máxima. Lo paró y celebró. Emocionado y concentrado. Pero lo hizo más aún cuando un minuto después su compañero Fletcher empataba el partido. Hennessey había salvado a su equipo. Por si fuera poco, Fletcher repitió fortuna dando la victoria a los Wolves en los últimos minutos. El portero galés estalló de alegría. El cúmulo de sensaciones negativas durante toda la temporada se marcharon, había conseguido tres puntos gracias a su actuación. Desde lejos, en la nefasta posición de espectador de un portero en los goles de su equipo, Wayne fue el más feliz de todos.

16 de abril de 2010

Los Wolves vienen a morder

Llegar para mantenerse. Ese es el mayor objetivo de todo equipo que viene de una categoría inferior. Disfrutar de estar en Premier ya es un privilegio en esencia, pero quedarse en ella es una demostración de buen equipo. Es una constante que los equipos recién ascendidos luchen, en la temporada siguiente, por no perder nuevamente la categoría que han conseguido hace meses. Las cosas se han hecho con criterio ya que se sigue confiando en el mismo entrenador que dio el ascenso. Será la tercera temporada en el equipo de Mick McCarthy y, si las cosas siguen pintando del mismo color, no será la última. Los Wolves han llegado a la Premier con ganas de morder.


No está siendo más que su segunda temporada en la Premier League (no así en la primera categoría inglesa, nótese la diferencia). Durante la primera etapa, allá por el año 2003, no se consiguió el sueño de mantenerse. En última posición, y sin opción a mucho más, volvieron a Championship. Desde entonces se han ido forjando como equipo. Tras sufrir en la temporada 2004 y quedar a un sólo punto de un nuevo descenso, comenzaron a cambiar las cosas en Wolverhampton. El golpe definitivo se ejecutó en el año 2008-2009 firmando una temporada soberbia. Siete victorias en los ocho primeros partidos les colocaron en lo alto de la clasificación y no se separaron en ningún momento de los puestos de playoff hasta el consumado ascenso. Es más, desde la jornada 14º no cedieron la primera posición.

La llegada de Sylvan Evanks-Blake, ex ManUd, fue el punto de inflexión definitivo. Sus 25 dianas en la temporada fueron el motor de los Wolves para mantenerse siempre en posiciones cabeceras. Pero no sería justo mencionar a un sólo jugador. Si hay otro futbolista que destacó en la temporada del merecido ascenso, no fue otro que Michael Kightly. Ni más ni menos que ocho goles y diecinueve asistencias para el centrocampista inglés que, además, vio como su temporada finalizaba en marzo debido a una lesión en el pie. Otros de los partícipes directos del ascenso fue el fichaje del delantero inglés, Chris Iwelumo, que terminó con 14 goles. El veterano Jody Craddock, el capitán Karl Henry y otros jugadores como David Edwards, David Jones o Matthew Jarvis fueron los máximos exponentes de este logro. Con el equipo como grupo y buenas individualidades, los Wolves volvían a la Premier League consiguiendo 90 puntos.


Con la llegada de la nueva temporada, las cosas se han seguido haciendo bien. Los fichajes han sido contados pero necesarios (salvo excepciones). A destacar, la incorporación del lateral derecho Ronald Zubar, la prolongación de la cesión durante otra temporada más de Michael Mancienne, jugador en propiedad del Chelsea y la contratación de Marcus Hahnemann, portero del Reading. Pero hay dos nombres que brillan por su calidad. Dos fichajes que destacan por encima de los demás. Llegando libre y con vitola de pelotero, Nenad Milijas ha sido uno de los grandes aciertos. Internacional con Serbia, posiblemente le veamos en el Mundial de Sudáfrica. Por último, el delantero centro titular con 7 goles esta temporada (máximo goleador de los Wolves) es Kevin Doyle, fichado del Reading por 6'5 millones de libras.

Cuando las cosas se vienen haciendo bien por dinámica, se terminan consiguiendo resultados acordes con el trabajo realizado. Por estas razones, el Wolverhampton se encuentra seis puntos por encima del descenso y con un calendario sencillo, por lo que se prevee una nueva temporada en la máxima categoría para The Wanderers. Mick McCarthy ha sabido aguantar en las posiciones críticas para avanzar y progresar cuando el equipo lo necesitaba. Muchos daban a los Wolves como carne de Championship hace tiempo, pero el buen mes de marzo (dos victorias y dos derrotas en cinco partidos) les han terminado por sacar del descenso. Con cuatro partidos por jugar, el Wolverhampton busca consolidarse en la Premier. Los Wolves han venido para morder.