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25 de febrero de 2012

Bellers

Craig Bellamy no se atreve a pronunciar el nombre de Gary Speed. En cada entrevista, sus respuestas mencionan un simple y sentido "él". Todo fue demasiado rápido. Su pérdida, irremediablemente dolorosa. La digestión está resultando dura y lenta. Tampoco tiene fuerzas para mencionar el hecho de su trágica muerte (supuesto suicidio), de la que intenta hablar como "eso". Las lágrimas de Bellamy todavía siguen cayendo en la memoria de los aficionados que recuerdan el emotivo minuto de silencio antes del partido contra el Chelsea. Más de dos meses después, las heridas siguen abiertas. En la final de la Carling Cup, el jugador del Liverpool se enfrenta al Cardiff, su ex equipo. Son de Gales, su tierra. También la del difunto Gary Speed, el ídolo de Bellers.  
Minuto de silencio en memoria de Gary Speed
Dentro de la semana más emotiva, Bellamy afronta el partido más complicado de su vida. Un encuentro en homenaje a "él" contra Costa Rica, el 29 de febrero. Uno estará sobre el césped pero el otro no. "Todavía no lo he superado y creo que nunca lo haré". Tres días antes disputa la final de la Carling Cup contra la ciudad que lo vio crecer y el equipo en el que militó la pasada temporada. En la memoria, Speed, otro galés. Siempre él. Cuenta Bellers que habla cada semana con sus hijos, hoy sin padre, porque así se acuerda de él: "Es necesario recordar lo que tienes". El delantero del Liverpool ha tenido un papel vital en el camino hasta aquí. Dos asistencias contra el Chelsea, en cuartos, y un gol decisivo al Manchester City, en la semifinal.

Craig Bellamy, 1979
La mala suerte ha acompañado a Bellamy en el pasado. Sin ir más lejos, en el último playoff de ascenso jugando en el Cardiff, se rompió a los quince minutos de empezar el partido. No pudo ser el héroe de aquella tarde. La presión podía con él, si no ganaba era un fracaso, no soportaba ese peso sobre su persona. Pero eso ya no le ocurre gracias a Steve Peters, un psicólogo. "Cuando empiezo a jugar asumo que puedo perder, pero siempre intento ganar. ¿Cómo vas a jugar bien si te estás poniendo toda la presión?", dice el galés. El domingo se cierra el círculo de Bellamy, lleno de relaciones de amor y odio y que se completa contra el equipo de su vida.

Pero si la suerte vuelve a ser esquiva con Bellers, él pensará en Sierra Leona, país en el que está participando en distintas campañas caritativas: "Que haya sido capaz de ayudar a gente en peor situación me da más satisfacción que lo que el fútbol me ha dado. Consiga o no consiga algo en el deporte, algún día podré volver a ver Sierra Leona y comprobar lo que he podido ofrecer". Porque si algo le ha dado la experiencia es que sus derrotas ya no las ve como un fracaso, las minimiza, y sigue aprovechando lo que el fútbol le está dando.

26 de octubre de 2011

Apuntes de Carling

La Carling Cup no es el mejor torneo del mundo, eso se da por supuesto. Ni siquiera es la mejor competición de Inglaterra. Pero si hay algo en lo que destaca es en su facilidad para dar a conocer nuevos jugadores, para ver el funcionamiento de onces alternativos y, como último punto a favor, para buscar una vía diferente de acceso a Europa. Apenas dos sobrevivientes de Championship son los que quedan en los cuartos de final, que completarán otros seis de Premier League. Vamos a intentar rescatar lo más importante de cada encuentro que se ha disputado entre martes y miércoles.


Aldershot 0 - 3 Manchester United: El equipo más débil que quedaba recibió a todo un Manchester United. Duró poco el partido, el tiempo que tardó Berbatov en hacer el primero. Luego Owen y Valencia sentenciaron. Ben Amos defendió la portería de los de Ferguson y volvió Cleverley de su lesión. Aunque lo más interesante ocurrió en la segunda mitad, con los cambios, cuando entraron Paul Pogba, Ravel Morrison y Michael Keane. El primero jugó de mediocentro, sobrado físicamente y con proyección. El segundo estuvo mejor todavía, de mediapunta/interior, atrevido, bajando a recibir y dejando una gran imagen. Se espera mucho de él en el club si consigue resolver sus problemas extradeportivos. El tercero, Michael Keane, ocupó el lateral derecho sin mayores problemas.

Wolverhampton 2 - 5 Manchester City: Dorut de Vries ascendió con el Swansea siendo el portero titular. Se fue al Wolverhampton y ahora es suplente. Entró en el once en la Carling Cup y se llevó cinco goles del Manchester City, apabullante en tres minutos para darle la vuelta al gol de Milijas y redondear la victoria en la segunda parte. Dzeko lleva 11 goles en 12 partidos y Mancini no alineó a ninguno de los jugadores que vencieron en Old Trafford. Tuvo minutos al final del encuentro el español Denis Suárez. Fácil y a cuartos.

Arsenal 2 - 1 Bolton: Con la herida pasada de la final perdida en la temporada anterior afronta el Arsenal un nuevo asalto a la Carling. Una convocatoria llena de jóvenes jugadores, como es normal en Wenger, y un susto en el partido, ya que el Bolton se adelantó en el marcador. Owen Coyle dispuso de un once muy competitivo pero no fue suficiente para pasar ya que Arshavin, primero, y Park Chu-Young, después, se encargaron de poner el 2-1 final. Jugó Ignasi Miquel todo el partido y aparecieron Ryo Miyaichi, Daniel Boateng y Ozyakup en el segundo tiempo.

Stoke 1 - 2 Liverpool: Un grave error de Coates que propició el tanto de Jones puso a Dalglish a temblar. El Liverpool había empezado fabulosamente el encuentro pero se puso por detrás en el marcador. Hasta que lo arregló Luis Suárez. Primero, con un golazo después de tirar un caño; después, rematando de cabeza un centro. El uruguayo llevó a su equipo hasta los cuartos de final a pesar del empuje del Stoke en los últimos minutos. Jugó Carroll de titular y, durante los mejores momentos del primer tiempo, fue de lo más destacado de los reds.

Blackburn 4 - 3 Newcastle: Lo tenía hecho el Blackburn pero los de Pardew empataron a dos al final de los noventa minutos. En la prórroga respiró Steve Kean, muy cuestionado en las últimas fechas, y los locales ganaron el partido. Marcó Rubén Rochina, que fue titular, como Petrovic. Tuvieron minutos tanto Formica como Hanley, el ¿sucesor? de Phil Jones. En el Newcastle salió de inicio Santon, también Ben Arfa, que sigue poniéndose en forma, y una buena lista de suplentes encabezados por Danny Guthrie.

Everton 1 - 2 Chelsea: Hasta la prórroga llegó el mejor duelo de los octavos de final de la Carling Cup que terminó con victoria de los de André Villas-Boas gracias a un tanto de Sturridge, que salió de suplente. Antes habían marcado Kalou y Saha. Jugaron McEachran y Romeu para el Chelsea, como ya hiciesen contra el Fulham en la ronda anterior, mientras que David Moyes cambió el esquema del fin de semana pasado para retrasar a Fellaini y ponerlo en el centro del campo con Rodwell.

Cardiff 1 - 0 Burnley: Muchos titulares en los galeses y gran cantidad de jóvenes en los de Burnley. Ganaron los primeros con gol del joven Joe Mason. Jugó Aaron Gunnarsson de mediocentro, quien participase en el último Europeo Sub 21 y que está cuajando en su primera temporada como jugador del Cardiff.

Crystal Palace 2 - 0 Southampton: Dos de los conjuntos que mejor han empezado la temporada en Championship se vieron las caras. Remató Crystal Palace en la segunda mitad con tantos de Ambrose y Easter. Jugó Jonathan Williams en los londinenses, 1993 y convocado (sin debutar) con la absoluta de Gales. También lo hizo James Ward-Prowse, 1994, uno de los mayores talentos del Southampton.

27 de febrero de 2011

El sabor de una final

Birmingham, campeón de la Carling Cup 2011

"Puede que sea absurdo, pero aún no me he animado a decir que el fútbol sea un deporte maravilloso, y por supuesto que lo es. Los goles tienen ese valor que tiene lo raro. Me encanta el ritmo del fútbol, la inexistencia de fórmulas preconcebidas; me encanta cómo pueden los bajos contra los altos, los enclenques contra los fuertes, cosa que no ocurre en ningún otro deporte de contacto; me encanta que el mejor equipo no sea siempre el que gana, es sensacional la forma en que combina la fuerza con la inteligencia.

Permite que los jugadores parezcan realmente estéticos y lo hace de una forma que en casi todos los deportes resultaría imposible: un cabezazo en plancha perfectamente coordinado, una volea perfectamente conectada, permiten que el cuerpo alcance una postura y una elegancia que muchos deportistas jamás podrían exhibir.

Esto es algo que no se encuentra jamás fuera de un campo de fútbol. En todo el país, no es posible estar en ningún otro lugar y sentirse como si estuviera realmente en el centro de todo. Da lo mismo a qué discoteca vayas, a qué función teatral, a qué película, a qué concierto, a qué restaurante: la vida habrá seguido en marcha en otra parte, sin tener en cuenta nuestra ausencia, tal como siempre sucede. Pero cuando estoy en Highbury en un partido como éste, tengo la sensación de que el resto del mundo se ha parado, de que está congregado a las puertas del estadio, en espera de saber cuál ha sido el resultado.
"

Nick Hornby, 'Friebre en las gradas'.
Arsenal 1 - 2 Birmingham City

2 de diciembre de 2010

La oportunidad del Arsenal

El Arsenal tiene a tiro un nuevo título: la Carling Cup 2011. La estrepitosa eliminación del Manchester United frente al West Ham (4-0) y la del Aston Villa (2-1) con el Birmingham –que se preveían como los otros dos grandes favoritos- colocan a los ‘gunners’ como máximos aspirantes para levantar la Copa de la Liga. Emparejamientos: Ipswich Town - Arsenal y West Ham - Birmingham City. Distinguimos dos puntos distintos para hablar de este tema: 1) La necesidad del Arsenal de conseguir un título. 2) La supuesta debilidad de sus rivales.


Bien es cierto que la Carling Cup es una competición devaluada. No hay más que comprobar muchas de las alineaciones repletas de suplentes que sacan los equipos como, por ejemplo, el Manchester United en la noche del martes. Pero, ¿alguien le va a dar la espalda a la victoria? ¿Alguien va a tirar una competición cuando te encuentras en semifinales y siendo favorito? Menos todavía cuando no han tenido fortuna en los cruces en Champions League de los últimos años y en Premier League no superan el tercer puesto desde 2005.

El último trofeo de los de Arsene Wenger se remonta al año 2005, precisamente, con la consecución de la FA Cup frente al Manchester United en la tanda de penaltis. Si retrocedemos un año más, nos encontramos con la Premier League de los Invencibles, en 2004. Es decir, las últimas grandes victorias del Arsenal están protagonizadas por sus jugadores que están retirados o a punto de hacerlo. Sin embargo, no hay que olvidar la final perdida en Champions League en 2006 o la final de la Carling Cup perdida en 2007 contra el Chelsea.


¿Y los rivales? El West Ham se pelea por no ocupar los puestos de descenso en la Premier League con un entrenador más que cuestionado, Avram Grant. El Birmingham tiene ante sí una oportunidad única de conseguir un triunfo importante. A pesar de todo, no debería descuidarse puesto que están a tan sólo tres puntos del descenso y no son, justamente, un equipo de gol fácil. Por último, como gran sorpresa, se ha presentado el Ipswich Town de ‘Keano’. ¿Sopresa? Sí y no. Sí porque son un equipo Championship y no están bien clasificados. No porque su once tipo es realmente talentoso... aunque no parece posible que sorprendan al Arsenal.

A los Gunners les ha llegado el momento de madurar. La FA Cup no ha hecho más que sortearse (vs Leeds) mientras que en la Champions League todavía no tienen nada asegurado pero, sin embargo, se les ha allanado un camino para la conquista de un título. Es la hora.

30 de octubre de 2010

Los cuartos en la Carling

Casi sin que nos hayamos dado cuenta, la Carling Cup ya se encuentra en los cuartos de final. Esta misma mañana, se han sorteado los emparejamientos y las conclusiones principales son todas positivas. Arsenal y Manchester United, principales favoritos,  van por la vertiente opuesta del cuadro, mientras que los outsiders  tendrán dos oportunidades –cuartos de final y semifinal- para evitar una hipotético duelo entre gunners y red devils. El año pasado la final se disputó entre el Manchester United y el Aston Villa. El Chelsea de Ancelotti, a priori uno de los favoritos, cayó hace ya dos rondas, frente a un gran Newcastle (eliminado después por el Arsenal), en la presentación de McEachran frente a su público.

En un torneo devaluado donde los suplentes se ven como protagonistas principales de cada partido, llegar a los cuartos de final implica meterse de lleno en la lucha por la competición. Es preciso recordar que las eliminatorias son, todavía, a un partido (que se disputará el 29 de noviembre) mientras que en semifinales se jugarán a ida y vuelta. Los enfrentamientos son los siguientes:

Arsenal v Wigan

Birmingham v Aston Villa

West Ham v Man Utd 

Ipswich v West Brom


¿Cómo llegan los equipos?

El Arsenal viene jugando a un nivel muy alto, hasta el punto de que es el principal favorito para conquistar la Carling Cup  –si tenemos en cuenta el mal momento de forma del United-, por lo que el Wigan, siempre atento a lo que le pueda afectar el transcurso de la Premier League, deberá reunir la suerte y una buena actuación para evitar su eliminación.

El Birmingham y el Aston Villa disputarán la eliminatoria más igualada. Esta semana se enfrentan en Premier League, y dentro de un mes lo harán en Carling Cup. Trayectorias sin altibajos, estables, con el objetivo de poder conseguir algo interesante. Como hemos dicho, el Aston Villa busca su segunda final consecutiva.

El Manchester United llega de vencer al Wolverhampton sin ningún tipo de brillo con Chicharito como héroe, por segunda vez esta semana. Le cuesta ganar, no muestra una buena imagen pero no deja de ser el Manchester. Sin embargo, el West Ham es último en la Premier League. Su juego es interesante, siempre comandado por Scott Parker y Mark Noble, pero el fantasma del descenso puede cohibirles a la hora de un partido eliminatorio.

Lo mejor que nos ha dejado este sorteo es el enfrentamiento entre West Brom y el Ipswich Town de Roy Keane. Mientras que los baggies son la auténtica revelación de la Premier League, el Ipswich –único representante de Championship- ha tenido la fortuna de no encontrarse con un rival duro hasta estos cuartos de final. Su política es extraordinaria; pero sus relación juego-resultados sigue siendo injusta con ellos. Tiempo al tiempo.

24 de septiembre de 2010

Una estrella en The Bridge

Su altura no le permite mirar de frente a los rivales. Su constitución física es de un chico delgado, muy delgado y atlético. Contempla a su alrededor con una mirada seria, responsable y con signos de concentración máxima. Apenas sonríe mientras está en la línea de banda de Stamford Bridge a punto de entrar al campo. Dentro de sí mismo esconde una pillería innata que saca a relucir cuando conduce el balón y esquiva rivales como si regatear fuera el movimiento más sencillo del fútbol. Talento, lo llaman algunos: Joshua McEachran.

Hace ya varios meses desde que el joven de Oxford decidió entrar –como un elefante en una cacharrería- en una lista de grandísimos jugadores en potencia. El Europeo U17 fue un muestrario de su personalidad y de su manera de moldear un equipo. Él decide, él participa, él juega y los demás rinden. Escorado a la banda izquierda en un 4-3-3, él era una bombilla encendida en caso de emergencia. Los balones que le llegaban los recogía con brazos abiertos dispuesto a iniciar una nueva combinación. No hay mejor ejemplo para describir a McEachran que el primer partido en la fase de grupos contra la República Checa.


Siendo un niño, sus profesores describían sus aptitudes de la siguiente manera: “awesome”. Lamentaban no poder incluirle en más de un deporte, pues era válido para una gran cantidad de ellos. Siempre un paso por delante, un erudito de su generación. A la edad de dieciséis años jugaba en el Chelsea Sub 18; con 17 ya es titular en el Reservas, y su debut con el primer equipo no se ha hecho esperar. Empezó en pretemporada, se mostró en Champions League contra el Zilina y deslumbró el miércoles contra el Newcastle en la Carling Cup. La derrota duele menos cuando una actuación individual te asombra tanto hasta un punto en que lo colectivo se desplaza a un segundo plano.

Pasan diez minutos de la segunda parte cuando Kalou cae al suelo lesionado. Carlo Ancelotti se da la vuelta y señala al número 46 como sustituto. El resultado en The Bridge es de 1-3 a favor de las urracas. Durante más de media hora, Joshua McEachran es una amplísima gama de recursos técnicos, capacidad inventiva y asociativa; una emanación constante de juego desde la posición de playmaker. Controla y conduce con el exterior de su pie izquierdo mientras recorta jugadores con bruscos giros de cintura. Transmite sensación de superioridad frente a cualquier rival que se le acerque. Sus compañeros le buscan y él se ofrece en la base de toda jugada; el primer pase siempre es suyo. Enseña el balón, lo desplaza suavemente para atrás con su planta del pie izquierdo para girarse y volver a buscar un compañero. Es su movimiento preferido (48" del primer vídeo), dentro del manual de actuación que presentó el miércoles.

El partido termina 3-4 en un emocionantísimo final. Ameobi lidera al Newcastle pero el espectador londinense ha notado una sensación especial. “Fue magnífico desde que entró; como si una estrella hubiera nacido en Stamford Bridge”, afirmaba el comentarista de televisión. Estupefactos, incrédulos, maravillados, los blues asumen una derrota con la alegría de tener un prodigio en casa. Una exhibición de talento diferencial a esa edad no es corriente. La ventaja –y factor determinante para afirmar su potencial- es que Joshua está convirtiendo lo espléndido en rutina. Es sorprendente en lo predecible. Inglaterra puede ahora fantasear a corto plazo con un trío en la selección formado por Wilshere, Adam Johnson y Joshua McEachran. Nunca un sueño fue tan ilusionante y posible a la vez. Awesome, ya lo decían algunos.

22 de septiembre de 2010

Apuntes de Carling

Mientras media Europa disputa una jornada de liga entre semana, Inglaterra aprovecha para moldear su calendario e introducir la primera ronda la devaluada Carling Cup. Es conocido por todos que los equipos infravaloran esta competición por significar una suma de partidos por un torneo que no aporta un reconocimiento justo –o todo lo justo que gustaría- pero no es menos cierto que sigue habiendo el mismo ambiente especial en cada partido que se disputa. Tanto es así, que la jornada de martes nos dejó detalles interesantísimos a la hora de juzgar los quehaceres de diferentes equipos.


No hay dudas a la hora de catalogar el encuentro de White Hart Lane entre locales y gunners como evento del día. Wenger no abusó de adolescentes –algo de lo que siempre ha sido criticado en esta competición- pero sí dio su oportunidad a Lansbury, Djourou o Gibbs. Aunque estemos acostumbrados a verle en acción, Wilshere y sus dieciocho años también fueron titulares. En los Spurs queda la certeza de la involución que sufre David Bentley y el papel al que ha sido relegado, además del debut de Sandro con su nueva camiseta y de los errores de Caulker en defensa. El encuentro, ya en la prórroga, se decidió con dos penaltis transformados por Nasri y varios destellos –añorados por muchos- de Andrei Arshavin.

El West Ham apaleó al Sunderland (1-2) después de que éstos colocaran un tridente ofensivo formado por: Gyan, Bent y Welbeck. Los hammers encuentran así una bocanada de aire fresco que no sería bueno que se tradujera en fatiga para la Premier League. Por su parte, el Birmingham terminó en cuatro minutos con el humilde MK Dons (3-1). Titulares todos los fichajes veraniegos: Hleb, Derbyshire, Zigic, Foster y Beausejour, además de Adrián Vallés en la segunda parte. La nota negativa la puso Míchel, que fue sustituído por Craig Gardner en la primera parte. En el Britannia, el Stoke doblegó a un Fulham (2-0) que alineó a su equipo de gala con la novedad de Zoltan Gera.



Las dos sorpresas de la jornada las protagonizaron Brentford (1-1 y 4-3) y Burnley (1-0), tras vencer al Everton –con un once muy cercano al titular, y convocando a un proyecto de jugadorazo como es Ross Barkley- y Bolton respectivamente. El primero de ellos, tras una tanda de penaltis; y el segundo después de vencer 1-0 a un Bolton del que se puede reseñar la titularidad de Marcos Alonso y Rodrigo, canteranos del Real Madrid. El Burnley, del que hablamos recientemente, posee un equipo de lo más interesante con talentos como Jack Cork o Jay Rodríguez (posible candidato a entrar en la teoría del 19, explicada aquí y aquí), por ejemplo.


Para terminar, varios apuntes breves. El Portsmouth sigue descendiendo su interminable cuesta abajo siendo eliminado por el Leicester City (1-2) en Fratton Park. El Swansea elimina al Peterborough (1-3) con Hat trick del delantero Scott Sinclair, además de destacar la participación de Ashley Richards como titular. Los Wolves, sufrieron pero ganaron al Notts County (4-2). Y, por último, el Milwall cae ante el Ipswich Town (1-2) donde es inevitable elogiar el trabajo de cantera. Comenzaron el encuentro con Luke Hyam (18 años, número 19 en la camiseta, y nuevo candidato a la teoría del diecinueve) y Andros Townsend (19 años) para terminar con Connor Wickham (17 años).

27 de febrero de 2010

Carling Cup VS FA Cup

La primera final de la temporada en Inglaterra ya está aquí. Mañana, Manchester United y Aston Villa se verán las caras en la lucha por la Carling Cup en el nuevo estadio de Wembley. Tras eliminar al Manchester City y Blackburn Rovers, respectivamente, reds y villanos lucharán por aumentar su palmarés. Hace pocos días se me propuso una comparación entre FA Cup y Carling Cup, y hoy responderé a esa petición aclarando, breve y resumidamente, las diferencias que hay entre una y otra.



La FA Cup es el torneo más antiguo del mundo. La madre de todas las competiciones. En 1871 se jugó por primera vez y estaremos siempre agradecidos a su organización. Eliminatorias a partido único de principio a fin. Lo que comúnmente es denominado como el torneo del KO, aquí vive su máxima expresión. Los grandes contra los débiles, el dinero contra la volutad. Todos los equipos de Inglaterra se enfrentan desde las fases previas con el único sueño de llegar a Wembley. El campeón se asegura plaza en la Europa League.



En la parte que nos toca, la Carling Cup es el nombre pagado de la Copa de la Liga de Inglaterra. Aunque, por temas de patrocinio (las cosas se mueven así), se conoce por su actual denominación. El formato consta de eliminatorias a partido único hasta la semifinal, donde se juega a doble partido. Participan los equipos de la Football League, o lo que es lo mismo, hasta la League Two (Tercera División). Es un trofeo relativamente joven puesto que su primera edición se disputó en 1961. Como datos, el United lleva tres títulos mientras que el Aston Villa cinco. De ganar los villanos, se quedarían a uno del Liverpool que, con siete, es el equipo que más tiene.


El mítico Wembley fue sustituído por el Millenium mientras se ha reconstruído el nuevo estadio. Los noventa mil asientos estarán ocupados en su totalidad al inicio del partido. Jugar allí una final, es jugar en el paraíso. Campo perfecto, grande y de nivel mundial. En el encuentro, al ser campo neutral, se ha decidido que el Manchester sea el equipo local (por lo que les veremos con su indumentaria roja y negra) mientras que el Aston Villa jugará entero de blanco con su segunda equipación.

La FA Cup y la Carling Cup son las dos copas por excelencia en Inglaterra, pero no por eso son las únicas. De todas formas, y a pesar de ser trofeos distintos, la pasión jamás cambia. La afición estará con el equipo, le animará si gana y le apoyará si pierde. Estamos hablando de la esencia de la eliminatoria en este deporte. Inglaterra va a vivir, a mes de febrero, la primera final del año.

20 de enero de 2010

La venganza de Carlitos

El Ciudad de Manchester presenció, en la noche de ayer, el partido de ida de la primera semifinal de la Carling Cup. Mucho fútbol, tensión y un morbo añadido por la presencia de Carlos Tévez en el City contra su ex equipo. Ninguneado en el United y sin el protagonismo que buscaba, El Apache buscó su marcha. Los petrodólares le llevaron al City donde se estaba preparando un equipo a golpe de talonario. Los más de doscientos cincuenta millones gastados en jugadores no dejan indiferente a nadie.


Allí es el rey. Es el jugador más importante de su equipo. Posiblemente, el futbolista más en forma de Europa a día de hoy. Sus dos goles ayer así lo afirman. El United no supo parar a un antiguo compañero y éste no perdonó en ningún momento. Por arriba y por abajo, Tévez volvió loca a la defensa de los red devils. Queda una vuelta muy complicada en Old Trafford, pero El Apache ha enderezado las cosas desde el primer momento. En El Teatro de los Sueños quiere firmar su mejor obra y quiere llevar a su equipo a lo más alto en la Copa de la Liga de Inglaterra.

A pesar de todo, el City no jugó su mejor partido. Con las ausencias de Adebayor, Ireland, Touré y Lescott entre otros, tuvo que formar una defensa de circustancias. El chaval Dedryck Boyata y Kompany fueron la pareja de centrales mientras que Micah Richards y Javier Garrido ocuparon las bandas. Mención especial para éste último, que realizó un muy buen partido en defensa y se sumó al ataque cuando debía. En el centro del campo, Barry se quedó sin su pareja de baile y era la referencia en todas las jugadas. La dirección, el volante del equipo. Zabaleta y De Jong fueron sus escuderos. En las bandas se aprovecharon de la velocidad y desborde de Wright-Phillips y el oportunismo de Craig Bellamy. En la delantera, el motor, el rematador, el goleador.


El United controló la primera parte pero tampoco hacía ocasiones claras. Rafael, Brown, Evans (muy buena primera parte con Tévez) y Evra formaban la línea defensiva. Fletcher fue un mero acompañante de Carrick, organizador principal del juego y objetivo de pase de los centrales. A partir de ahí, Valencia y Ryan Giggs disfrutaron del ancho del campo. Anderson por delante y Wayne Rooney en punta. Otro que tal baila. De un remate suyo rechazado en Given salió el primer gol de Giggs. Y de él también suelen salir la mayoría de los goles del United. Es el líder y el mejor.


Con un gol abajo en el marcador, Tévez sacó su furia. Empató el partido al filo del descanso al transformar un penalty un tanto dudoso de Rafael a Bellamy. Que aprendan todos los lanzadores, así no fallarán jamás. Más tarde, en la segunda parte, Tévez culminó su venganza con el segundo de su cuenta al rematar de cabeza un balón muerto en el área. Siempre está ahí, y siempre participa en las ocasiones. Si no las remata, las crea. El United tuvo ocasiones de empatar el partido en los últimos minutos, pero la eliminatoria se decidirá en Old Trafford. En el Teatro, se pueden cumplir los Sueños de Carlos Tévez: Ganar, conseguir la venganza y demostrar que fue un error grave dejarle marchar.