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29 de abril de 2012

Los experimentos de Rodgers

Brendan Rodgers, 1973, entrenador del Swansea

Les ha sobrado tiempo para conseguir su objetivo. Todo ha ido sobre ruedas en su primera temporada en la Premier League y ahora andan jugueteando con distintas pruebas. Brendan Rodgers ha decidido que quiere terminar el curso pasándoselo bien y una muestra de ello es lo que hizo el sábado. No me atrevo a definir o a denominar la alineación que utilizó, porque fue tan extraña como dinámica y cambiante. Ciertamente, funcionó durante 30 minutos en los que el Swansea encarriló el partido. Pero también fue demasiado vulnerable y les costó el empate. El técnico inglés hizo un un boceto en la pizarra de lo que quería y salió una cosa divertida y hasta la fecha inutilizada. Con el 4-4 final se resumiría a grandes rasgos cuál fue el resultado de los malabares de Rodgers.

Alineación del Swansea vs Wolves
Destacó por encima de todo la presencia de Orlandi, que apenas había contado con oportunidades. La banda izquierda para él, con mucho trabajo defensivo, casi lateral en el segundo tiempo, y gran participación en ataque. Terminó con un gol y otra asistencia. Los tres defensas fueron los dos habituales Caulker y Williams junto a Monk, por lo que la anticipación era una tarea de obligado cumpliento. Britton, como siempre, ejecutó la creación con Allen en la ayuda y la llegada. El galés, dinámico, enlazaba con Sigurdsson, el enganche, mientras que Dyer fue el desborde desde la derecha. El once lo completaron un Sinclair por momentos más centrado que en otras ocasiones y Graham cerca del área. Un experimento de Rodgers como regalo a una temporada con valoración alrededor del notable.

21 de septiembre de 2011

Los movimientos del Swansea


Las peculiaridades efectivas de los equipos con menos recursos los hace competitivos. El caso del Swansea, además de ser conocido desde hace varios años, ya ha sido puesto en marcha en los primeros partidos de la temporada. Esto es: la finura por el balón contrasta con la fortaleza física reinante en Inglaterra y la musculatura de sus jugadores, incapaces de plantar cara a un rival mínimamente fornido, definen a un conjunto galés cuyo objetivo es competir, mantenerse en la Premier League, gracias a unos movimientos muy personales, entrenados y especializados, y que causan admiración y simpatía cuando se ejecutan con éxito. Han tardado cinco fines de semana en conseguir la optimización de su idea: finalmente, el domingo pasado hicieron su primer gol en el presente curso y consiguiero sus primeros tres puntos, en un 3-0 contra el West Bromwich Albion. Nadie más que el Arsenal y el Chelsea superan al Swansea en posesión del balón. Faltaba perforar la red; ya lo han hecho. Ahora sólamente necesitan progresar.

El trabajado ejercicio de posesión del Swansea se escalona en tres nombres y se explica en dos movimientos más uno de recuperación. Así construyen cada una de sus jugadas: mantienen el balón en propiedad y después persiguen la pelota empujados por el ansia con el objetivo de que vuelva a su dominio. Ashley Williams, primer jugador trascendental, central galés, es el pie de la jugada por encima del resto de la defensa. Cabeza arriba, dos opciones se le plantean a continuación: conducción hasta el centro del campo al más puro estilo David Luiz o pase a Leon Britton, mediocentro del equipo y segunda pieza importante. El pequeño jugador ejemplifica la idea de Brendan Rodgers: recibe el esférico, gira su cuerpo y amplía horizontes. Un pase en corto, devolución al primer toque, cambio de juego en largo, pared y continuación... Con un único pero, demasiado estático, poca proyección ofensiva y, por encima de todo, un rango de pases muy horizontal, evitando que su equipo tema la pérdida, siempre asegurando la combinación. El Swansea quiere y necesita balón por encima de todo y Britton lo cuida.


La tercera fase del proceso comienza con la recepción de Scott Sinclair, último nombre esencial, y, en menor medida, Nathan Dyer, extremos izquierdo y derecho, respectivamente. Se abren a banda, el sentido de la jugada pasa de ser horizontal (Britton) a diagonal (recepción) y desde ahí el sistema gira a vertical (Sinclair). Son los dos movimientos de los que hablábamos: pasar de mantener la posesión a ser dañino, de horizontal a diagonal y luego a vertical. Sinclair encara, se reta en un duelo con su rival, dribla y genera espacios a su lateral -porque esta posición cumple un papel fundamental en las acciones ofensivas- además de buscar la asociación con el delantero centro o mediapunta. Múltiples opciones para el mejor jugador del equipo, situación óptima para crear peligro. En un segundo plano están los papeles de Allen en su versión de mediapunta, de Dobbie y su movilidad, de Leroy Lita o del fichaje veraniego Danny Graham, de cuya puntería deberá aprovecharse el Swansea para obtener puntos.

El repliegue defensivo es intenso. Cuando la mayor virtud de un equipo es la posesión por encima del bien y del mal lo más probable es que la defensa zonal sea vulnerable. Así ocurre en el Swansea y así se explica su necesidad de robo. Van a sufrir por mantenerse en la categoría porque su experiencia es mínima y hace unos años corrían por los campos de League One. Brendan Rodgers es continuador de la idea que impregnó Roberto Martínez y hoy se aferran a ella para ganar los partidos. Progresarán, seguro, pero en caso de fallo siempre podremos decir que ha merecido la pena el intento.

17 de mayo de 2011

El curioso caso de Dobbie


La pelea entre la justicia y la injusticia en el playoff de ascenso a Premier League en la que se ha visto metido Stephen Dobbie desde 2009 daría para varios capítulos de su biografía. Como no es el objetivo contar su vida sino sólo centrarnos en apenas dos años de su carrera, es interesante enmarcar la historia desde el principio de la temporada pasada, es decir, 2009-2010. Dobbie estaba en un Swansea en manos de Paulo Sousa. Su poca participación con el equipo le dirigió a unos meses que difícilmente olvidará.

En febrero decide poner rumbo a Blackpool, equipo en la zona media-alta de la tabla, para disfrutar de los minutos que se le niegan en el equipo galés. El día de su debut marca un gol pero no llega a darse cuenta de que aquel tanto sería el primer renglón de varios párrafos, incluso capítulos, de una historia de infortunios, justicia e injusticia de lo más curiosa. El Blackpool se enfrenta al Swansea jornadas después y Dobbie no puede jugar -por contrato de cesión- y los 'tangerines' vencen por 5-1. Lo ve desde la grada. A dos jornadas para el final, con la buena racha de su equipo, ocupan la 6º posición que da acceso al playoff mientras que relegan al Swansea, su propietario, al 7º lugar. Dobbie cambió de plantilla en una cesión y dejó a su originario club a las puertas del playoff.


El Blackpool se ve las caras con el Nottingham Forest en las semifinales del playoff. En la ida, en Bloomfield Road, su equipo gana por 2-1 a los favoritos. Apenas juega diez minutos. Suficientes para saber lo que es la tensión de un gran partido. El partido de vuelta se disputa poco días después. Dobbie también fue suplente e ingresó en el campo en el minuto 69' cuando el Blackpool perdía por 2-1. La eliminatoria estaba igualada y había perdido el factor campo. En veinte minutos Dobbie hizo un gol y dio dos asistencias para levantar el encuentro (3-4) y pasar a la final en Wembley contra el Cardiff. Su sonrisa de pícaro echó por tierra las esperanzas de un Forest que era el gran favorito en todas las quinielas.


El mismo sábado en que se disputó la final de la Champions League entre el Bayern y el Inter de Milán, en Wembley se jugó el ascenso a la Premier. Dobbie volvió a ser suplente y jugó media hora. Su equipo ganó sorprendentemente al Cardiff por 3-2, el día en que Adam se lució, y la celebración posterior no necesitaba de palabras para explicarla. Dobbie saltó, cantó, gritó, celebró porque el Blackpool había ascendido. Infortunios de la vida volvió al Swansea pocos días después ya que su cesión expiraba. Volvió a Championship. Dejó Wembley. Se olvidó de la Premier League. Regresó al equipo al que él mismo había dejado sin playoff.

La temporada 2010-2011 es para Dobbie un reto en el que debe ganarse la confianza de Brendan Rodgers, nuevo entrenador del Swansea. El delantero escocés marca nueve goles durante el curso y el Swansea termina en tercer lugar, puesto de playoff. Dobbie le había vuelto a dar a su equipo un puesto para los playoffs, pero en esta ocasión sí pertenecía a ellos. La justicia poética le vuelve a emparejar contra el Nottingham Forest. Una de las imágenes de la eliminatoria fue la expulsión de Taylor, jugador del Swansea, en el minuto uno. Para no descolocar la defensa, Rodgers decide sustituir a Dobbie. Ni una carrera, ni un toque de balón y ya estaba en el banquillo. El 0-0 de la ida no alegra su condena.


El partido de vuelta otorgaba un nuevo billete a Wembley, otro ascenso para la Premier League. Dobbie fue titular como pareja de Borini. Y no sólo eso sino que marcó un espectacular gol que le dio la victoria al Swansea por 2-1 a pesar del sufrimiento final. Eliminó nuevamente al Forest con su gol. Meses después Dobbie volvía a ser el héroe; volvía a ser el héroe frente al equipo contra el que mostró su mejor versión. Por segundo año consecutivo, Stephen Dobbie estará en Wembley con posibilidades de ascenso. El 30 de mayo se decide todo. Seguramente será titular. Pase lo que pase, su historia de amor y desamor con estas eliminatorias ya tendrá bastantes páginas avanzadas.

18 de mayo de 2010

Besian Idrizaj YNWA


Se marchó sin decir adiós. La vida no le dejó tiempo para despedirse de los suyos. Sin poder imaginarlo, de la noche a la mañana, fue noticia sin haberlo deseado. Aquella noche se le paró el corazón. La mañana del 15 de mayo amaneció con la triste noticia de la muerte repentina de Besian Idrizaj, delantero centro del Swansea City. No fue hasta la tarde cuando se confirmó la tragedia. Golpe bajo y punto de inflexión. Duro toque a la moral del fútbol. Con apenas 22 años y una larga carrera por delante, la trayectoria del austriaco se cortó en seco. Sin opción. Sin marcha atrás.

Su paso por Liverpool, donde estuvo tres temporadas, le hicieron un nombre en el mundo del fútbol. Un Hat-Trick en su debut presagiaba un futuro lleno de éxitos. Él mismo reconoció no haber demostrado todo lo que tenía, pero insistió en que nunca perdería la ilusión por jugar al fútbol. Tras varias cesiones como jugador red, el Swansea decidió hacerse con sus servicios este pasado verano. Besian tendría entonces la oportunidad de demostrar su valía en un conjunto menor. Mucho hemos comentado la temporada de los galeses este año, pero jamás había aparecido su nombre. No ha gozado de muchas oportunidades, pero formaba parte del grupo. De un grupo que ha rozado el ascenso a la Premier League.

Seguramente ahora esté pensando en la cantidad de cosas que le quedaban por hacer, en todas las ilusiones que tenía por cumplir. Como cualquier jugador, soñaría con ganar un título, con ser la estrella de su equipo. Como buen delantero, su meta sería ser el máximo goleador. Ahora su función ha cambiado. Consciente de no poder ayudar en el campo, lo hará allí arriba. En lo alto de Anfield y Liberty Stadium, será el invitado especial. Tendrá su palco exclusivo. Rematará los córners, lanzará las faltas, tirará penaltis. Nadie duda que Besian Idrizaj seguirá ligado al fútbol. Besian nunca se marchará para todos aquellos que le recuerdan como si estuviera.

Descansa en paz, Besian. You'll Never Walk Alone.

3 de mayo de 2010

Se terminó su sueño

No pudo ser. El Swansea luchará un año más en la segunda categoría del fútbol inglés tras haber tenido en sus manos las llaves que abrían las puertas del Play Off. Después de una temporada coqueteando con los puestos de ascenso, los dos últimos meses de competición han terminado por condenarles a ver la fase final como espectadores. Falta de gol, cansancio y lesiones han sido los mayores problemas de un equipo que se ha venido abajo en el momento decisivo. El proyecto de Roberto Martínez, continuado por Paulo Sousa, tendrá que seguir intentando conseguir el sueño de jugar en la Premier League.


Se la jugaban todo en su última oportunidad. Tras haber perdido su partido anterior contra el Sheffield United y viendo que el Blackpool les superaba en puntos, lo que les dejaba fuera de los puestos de Play Off, sólo cabía la posibilidad de esperar un fallo rival y ganar en casa al Doncaster. Al Blackpool, por su parte, le bastaba con igualar el resultado que consiguieran los galeses en el Liberty Stadium. Su rival, el Bristol City, estaba en la misma situación que el Doncaster y no se jugaba absolutamente nada en el último partido de la temporada. Swansea soñaba con el milagro a las dos de la tarde, momento en que comenzaron los partidos de Championship.

El sueño cobraba vida con el primer gol del Bristol en casa del Blackpool. La sexta plaza ardía por momentos y el Swansea estaba a un sólo gol de llegar a su objetivo. Los dos partidos anteriores como locales habían terminado con cómodas victorias por 3-1 y 3-0 al Barnsley y Scunthorpe respectivamente, pero era el momento decisivo y la pelota decidía no entrar. Posesión sin peligro y disparos lejanos eran las soluciones que iban encontrando. Se llegaba al descanso en ambos partidos con la derrota momentánea del Blackpool y el pobre empate de los galeses en su campo. Había cuarenta y cinco minutos para obrar el milagro y conseguir un puesto en Play Offs.


Un gol. Eso es lo único que hacía falta en el Libery Stadium para que el sueño se tornara posible. Pero golpeó antes el Blackpool haciendo el empate en su campo. Quedaba más de media hora para que todo se decidiese y el problema seguía siendo el mismo. Un sólo gol podía darle la vuelta a la clasificación. En ese momento Paulo Sousa quitaba al finlandés Kuqi (?) y metía todo lo que le quedaba en el banquillo para buscar la machada: Trundle, Gorka Pintado y Craig Beattie. Las radios asomaban en Bloomfield Road desconfiados de su equipo y temerosos por un gol de los Swans. Gol que, por cierto, no llegó.

Los diez puntos de los últimos treinta y tres han terminado por condenar al Swansea. La plantilla ha terminado quedándose escasa en los últimos partidos, cosa que han acusado notoriamente. Los 40 goles en 46 partidos son una marca demasiado pobre para un equipo que lucha por los Play Off. Con el año terminado, no queda otra opción mas que pensar en el siguiente. El proyecto tiene buen sabor, y está comandado por un entrenador continuísta del éxito, lo cual siempre es bueno. Viene un verano por delante, se debe reforzar la plantilla y hay que volver a aspirar a estar en lo más alto. El objetivo estuvo cerca, pero se falló en la parte necesaria: ganar el partido propio.

11 de abril de 2010

Bob's Project: Spanish Swansea

Hace ya más de seis años y medio desde que Rafa Benítez aterrizara en Liverpool. Con su llegada, comenzó la exportación de jugadores españoles a la Premier League. Llegó y besó el santo. Su política de fichajes hizo que se les conociera como Spanish Liverpool. Hasta ese momento, eran escasos los ejemplos de futbolistas que se buscaban la vida en las islas. Cuando hay un hecho pasado que ha fructificado, se toma como ejemplo para intentar seguir el mismo camino. En las costas de Gales los aficionados del Swansea City estaban experimentando un proyecto similar. La única diferencia eran las dos categorías de diferencia que había entre Reds y Swans. Desde el fútbol modesto, Roberto Martínez comenzó una historia británico-galesa con sabor español.


Corría el año 2005 y Roberto era capitán del Swansea City cuando, en aquella temporada, se consiguió el ascenso a la League One. Después de toda una carrera como centrocampista en las Islas Británicas, en 2007 los galeses le llamaron para darle la opción de ser entrenador. Dejó el Chester City sin pensárselo, equipo donde daba sus últimas carreras como futbolista en activo. Se iba al club que más alegrías le había dado durante su trayectoria como profesional. Como su antecesor, llegó y besó el santo. Con una temporada envidiable, lideraron la League One con 92 puntos y destacando una racha de dieciocho partidos sin perder desde noviembre hasta marzo. Hasta cinco jugadores estuvieron en el once ideal de aquella temporada. Con 24 goles, Jason Scotland fue el máximo artillero de la categoría.

Meses después, comenzaba la andadura en Championship con Roberto Martínez a la cabeza y su proyecto a las espaldas. Sólamente dos puestos les separaron del Play Off en el mismo año del ascenso. Dos nuevos jugadores en el once ideal del año (Jason Scotland y Jordi Gómez). El Swansea City se daba a conocer fuera de sus fronteras. El éxito de Roberto se hacía sonar en territorio español. En Gales había alguien que triunfaba con su equipo repleto de españoles. Su fantástica labor como entrenador le permite hacerse un nombre entre los grandes y recibe la llamada de otro de sus clubs del pasado. El Wigan, metido de lleno en la Premier League, busca un técnico que conozca el club para buscar la permanencia. Un 50% de victorias es el recuerdo que quedará en Swansea.


Pero con la marcha de Roberto Martínez, el camino del Swansea continúa por la misma senda. Paulo Sousa ha cogido un equipo de nivel medio y lo tiene en sexta posición, lugar que da acceso a los Play Offs por el ascenso. La aportación de Bob fue magnífica, y todavía quedan todas esas raíces que el de Balaguer sembró. Seis son los jugadores que pertenecen a los Swans en la actualidad, que serían siete de no ser porque Roberto se llevó a Jordi Gómez al Wigan. Ángel Rangel, Albert Serrán, Jordi López, Andrea Orlandi, Gorka Pintado y Guillem Bauzá ponen el toque español en Gales. Ya no existe nada extraño en verles jugando allí. El Spanish Swansea también triunfa, de la misma manera que lo hicieron los Reds con anterioridad.

Los Swans están en plena lucha por la sexta posición. Hace poco más de un mes eran un equipo fijo para esos puestos, pero sus nueve puntos en los últimos diez partidos les han condenado al sufrimiento. Las últimas derrotas en Cardiff (en el derby galés) por 2-1 recibiendo el gol en el minuto 92, y la cosechada ayer ante el Bristol City cediendo los tres puntos en el minuto 90, merman la confianza de un equipo que sigue evidenciando su falta de pegada. Los 37 goles en 43 partidos son una marca irrisoria para un conjunto que tiene la mirada puesta en la Premier League, o al menos luchan por ello. Sea como fuere, el Swansea City ha reinventado su historia gracias al proyecto que comenzó Roberto Martínez. A día de hoy, el proyecto continúa. Y a día de mañana, esperemos verlos en lo más alto. Hay precedentes.