30 de diciembre de 2010

Cuando no importa el desorden

Derrota contra los colistas y una imagen difícilmente repetible. A cinco puntos de la última posición y a once de un puesto europeo. La afición pide la –improbable- vuelta de Rafa Benítez y expulsa sus críticas tanto a jugadores como a Roy Hodgson. Así se encuentra el Liverpool a punto de comenzar el nuevo año 2011. Pero, ¿qué es lo que vendrá? ¿Sobre quién recae la culpa? Dejaremos apartado los temas institucionales para apuntar el ‘Debe’ de un equipo que no existe cuando salta al terreno de juego, que se diluye y que no es capaz de trazar pases con el mínimo sentido de la lógica y el peligro.


Comenzando por atrás, y después del grave error de Skrtel + Kyrgiakos en el gol de los Wolves, ¿qué problema tiene el Liverpool? La decisión de poner o no a Carragher (ahora lesionado) cuando vuelva Agger –teórico titular indiscutible- se antoja elemental. El danés, eterna baja por lesión, es a los Reds lo que Vermaelen al Arsenal o King al Tottenham: un gran central siempre lastrado por sus problemas físicos, los cuales no le dejan rendir a un nivel óptimo durante varios partidos seguidos, pero enormemente superior a Carragher. No estaría de más, tampoco, recordarle a Glen Johnson la importancia de la zona defensiva en el lateral, algo de lo que suele pecar su compañero Konchesky.

¿Hasta cuándo vamos a esperar para ver a Meireles en una posición natural? Para escorarle a la banda derecha y perder todas y cada una de sus virtudes lo mejor es optar por Joe Cole o incluso seguir sumando oportunidades para Jovanovic o Babel. Es una lástima comprobar cómo el portugués se ve obligado a moverse hacia el centro, a abrir espacios entre dos líneas del rival para poder recibir un balón. Leiva ya se ha asentado en el mediocentro y Gerrard parece su compañero perfecto (?) por lo que habría que reconstruir un once donde se pueda ubicar decentemente a Raúl Meireles. ¿Y Maxi? Justo cuando había encadenado varios partidos decentes lo quita jugando en casa, a pesar de lo mucho que lo he criticado. ¿Qué rol ocupa el argentino?


¿Torres acompañado o Torres en solitario? En diciembre todavía no hay una respuesta, ya sea por las lesiones del español o por la cantidad de pruebas que se hacen en las alineaciones. Esta vez le tocó a N’Gog ser la pareja de ataque y no lo hizo nada mal. Pero… ¿seguimos dejando, entonces, a Kuyt en banda sin remedio? Teniendo a dos hombres en ataque, como ocurrió frente a los Wolves, minas la importancia del centro del campo siempre que la pareja sea Gerrard-Leiva puesto que no son dos jugadores hechos para la creación, por lo que los atacantes tienden a no estar abastecidos.

Se han probado muchas alternativas durante la mitad de temporada que ya se ha disputado pero ninguna parece satisfacer a Roy Hodgson, que sigue empeñado en cambiar el esquema semana tras semana. Y todo esto por no hablar de las oportunidades a canteranos, que brillan por su ausencia salvo algún minuto a Eccleston y los obligados a Martin Kelly. Además, también omitiremos la nula respuesta del equipo cuando el resultado es adverso, así como añadir el triste número de tiros a puerta. A la espera de más opciones aquí dejamos nuestra propuesta favorita.

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26 de diciembre de 2010

A base de martillazos

El West Ham es un equipo desdibujado, borroso en su imagen y complejo en su entorno. Juegan bien a tiempo parcial, la actualidad pesa más que su historia -lo cual es un problema- y que se encuentra bajo la dirección de un técnico eternamente cuestionado. Escondido en la última posición, las especulaciones sobre su permanencia cada vez son mayores. Las dudas sobre su fiabilidad son parte del presente, así como los interrogantes que presenta su plantilla: notable en calidad; suspensa en rendimiento.

Carlton Cole celebra su gol en Craven Cottage

Una victoria en Craven Cottage les permite a los Hammers volver a sumar tres puntos (por cuarta vez en lo que va de temporada) y, sobre todo, asestar un martillazo a su moral debilitada a base de derrotas. Basta un punto de apoyo para poder imaginar la salvación, para agarrarse a los últimos centímetros de cuerda que los enganchan a la Premier League. Mientras todos los equipos londinenses presumen de una salud envidiable –salvando el Fulham, fatigado después de su año mágico y en peligro de descenso-, el barrio de West Ham teme por su futuro.

Cuatro serán los apoyos del West Ham para poder ilusionarse con la permanencia. El primero se encuentra en la portería, en la confianza merecida que se le debe otorgar a Robert Green que, a pesar de empezar irregularmente la temporada, vuelve a demostrar su mejor versión. El segundo, en su central más prometedor y, siendo generosos y optimistas, de más presente: James Tomkins. El joven inglés por fin se ha hecho con la titularidad y ha cuajado tres partidos brillantes. En el primero, contra el Manchester City, secó a Balotelli (lástima la jugada del gol de Touré); en el segundo, fue lo más destacado contra el Blackburn a pesar del empate; en el tercero, en Craven Cottage, enseñando todas sus cualidades. A saber: salida notable de balón, buen juego aéreo y futuro, mucho futuro. Su mayor defeco, la velocidad.

El tercer punto de apoyo es Scott Parker, el codiciado capitán hammer. Serían insuficientes los elogios pero se hacen necesarios cuando su participación en un partido justifica el visionado del mismo. Sin ir más lejos, contra el Fulham fue decisivo en la asistencia que desequilibró el marcador. En el cuarto punto de apoyo debería encontrarse Carlton Cole, aunque a veces se empeñe en que se dude de él. Sus dos goles en Craven Cottage justifican su titularidad, su juego de espaldas genera peligro y su potencia aérea está contrastada. Son cuatro apoyos para mantenerse en la Premier League, cuatro apoyos para seguir dando martillazos.

20 de diciembre de 2010

Si Cahill, Howard y Moyes, Everton


No era el mejor contexto para enfrentarse al Manchester City. Los de Mancini acumulaban siete partidos sin perder mientras que el Everton llevaba la misma serie a la inversa. Tampoco eran lógicas las previsiones del partido puesto que David Moyes se atrevía a alinear a Anichebe por delante de otros delanteros como Yakubu o Saha, incluso Beckford. Una vez más, el Manchester City mostró su imagen de equipo inoperante, carente de sentido y de juego colectivo. No apareció Yaya Touré, nada se supo de Milner y Silva participó poco y lejos. Barry, por su parte, empieza a ser más plano que peligroso, más posicional y menos organizador. Sus pases no aportan, sólo encauzan la dirección. Acompaña el sentido del balón sin cambiarle la intensidad, sin cambiarle el sentido, sin hacer daño.

La confianza en Anichebe estaba en duda, no así la de Tim Cahill, que volvió a aparecer para anotar de cabeza. Nueve de los veinte goles de su equipo han sido del australiano, imprescindible para unos ‘toffees’ que se mueven en función a su efectividad. Leighton Baines, que cuajó un más que aceptable partido, culminó otra jugada colectiva para hacer el segundo. También fue decisivo Tim Howard, algo irregular por lo general, pero que te da más puntos de los que te quita. Y esta vez tocó sumar. Con la desventaja de dos goles en el marcador, llegó el punto desequilibrante y definitorio del encuentro. Apareció la aportación del entrenador, del técnico que lee, entiende y actúa en consecuencia.

Con Adam Johnson amenazando la banda izquierda del Everton, David Moyes pasó a la acción, a pesar de la expulsión de Anichebe. Metió a Bilyaletdinov y a Saha, frescos de piernas y motivados para la causa. Ideó un plan para tapar huecos, para eliminar las constantes subidas de Zabaleta y para frenar la ofensiva del City en el costado izquierdo de los visitantes, que tuvo que desplazarse con continuos e imprecisos ataques por el centro, así como disparos lejanos. Mancini, lento y pasivo, no tenía un jugador para cambiar el discurso del partido, para dañar y atravesar la defensa ‘toffee’. Además, Tim Howard mostró su buena cara y endulzó los goles de su compañero, también Tim, Cahill. Venció merecidamente el Everton, brillaron los Tim y comandó David Moyes. Triunfó el grupo.

18 de diciembre de 2010

El Sunderland quiere optar a Europa

Se ha hablado de varias revelaciones en la Premier League en lo que llevamos de temporada. Ya estamos llegando a la mitad de campeonato y podríamos decir que el podio de equipos sorpresa lo ocupan Bolton, West Brom y Blackpool, dándole al recien ascendido Newcastle la categoría de equipo de nivel alto desde el primer momento. Si Owen Coyle es el entrenador más destacado, no menos importantes han sido los nombres de Ian Holloway o Roberto Di Matteo. A pesar de no haber asegurado su permanencia (sigo pensando que tanto WBA como Blackpool sufrirán a nada que encadenen una mala racha) ahora pueden mirar a sus rivales desde la mitad de la tabla con la tranquilidad que eso conlleva.

Welbeck celebra su gol frente al Bolton
Menos se ha hablado del Sunderland. Tres únicas derrotas en un historial para pensar que pueden alcanzar los puestos europeos. ¿Por qué motivo resaltamos al Sunderland? Su última victoria ha sido sobre el Bolton, precisamente, a los cuales han superado en la clasificación colocándose sextos. Y no es la primera vez que consiguen un resultado resaltable. Los ‘black cats’ no conocen la derrota contra ninguno de los cinco primeros (a falta de jugar contra el Manchester United) y han conseguido ocho puntos de doce, además de recordar aquella magnífica victoria en Stamford Bridge.

Buena parte de este momento ascendente del Sunderland lleva la firma de Danny Welbeck, con cinco goles en los últimos seis partidos. Pero no sería justo citar un nombre y olvidarse de sus compañeros en ataque: Darren Bent y Asamoah Gyan. Quizás formen uno de los tríos más temidos de toda la Premier League. Lee Cattermole pone la agresividad en el medio mientras que la dirección es cosa de Jordan Henderson. Por si fuera poco, y añadiendo un nuevo motivo para pensar en ellos por los puestos europeos, bajo palos está Craig Gordon, seguramente entre los cinco mejores porteros de la Premier League.

Craig Gordon, portero del Sunderland
Poco a poco se están haciendo su hueco, se están colando entre los grandes e incluso se permiten la licencia de derrotarles. Hoy leía este comentario sobre Danny Welbeck: “He is slowly making a name for himself”. Además, todos las webs deportivas de Inglaterra ilustran con su foto la crónica del partido y la gran mayoría incluyen su nombre en el titular. Steve Bruce debe estar contento, el progreso es evidente, y no sólamente individual. Ahora queda saber qué límites se quieren poner.

14 de diciembre de 2010

Saber quién eres


Con el dinero disfrazado de argumento han perdido la noción de lo que son. Da igual la situación, da igual la entidad y no importa lo más mínimo las expectativas que se hubieran creado. Creerán que hacen lo correcto mientras sigan mirando todo desde un escalón más alto; desde esa altura que te proporciona el tener poder o dejar de tenerlo. El problema de sentirse importante es no llegar nunca a serlo, el problema es pensar que puedes conseguir cualquier cosa cuando la realidad es bien distinta. Autocrítica. Trabajo bien hecho. Y mucha paciencia.

Las prisas te traicionan cuando buscas objetivos inmediatos. Ni siquiera aquí el dinero cumple un papel fundamental. Un proyecto en funcionamiento es reventado a golpe de talonario, con un batacazo de orgullo y prepotencia, de superioridad y de impaciencia. Así, destrozan la marcha acompasada de un equipo que, sin recibir elogios, avanza cumpliendo metas, sin sufrir, conocedor del punto en el que se encuentran sus límites a pesar de sus problemas. Eso es, justamente, saber quién eres y saber cuáles son tus objetivos. Ahí está la clave del éxito, del llegar o quedarte en el camino.

Exceso inabarcable de ambición, escasez de recursos para conseguir lo propuesto: definición de la situación actual del Blackburn Rovers. ¿Consecuencias? La reciente destitución, sin previo aviso, de Sam Allardyce. ¿La excusa? Los nuevos jeques del equipo quieren entrar entre los cinco primeros al final de temporada. ¿Posibilidades de triunfar? Que cada uno saque sus propias conclusiones. Pero lo que está claro es que acaban de ponerle la zancadilla a la buena –entiéndase como cadencia adecuada- marcha de su propio equipo.

7 de diciembre de 2010

Sin efectividad pero con él


La vida sin un delantero que te asegure goles es una aventura de compleja solución. Cuando no se tiene un Berbatov (11) que un día de inspiración haga cinco de golpe, un Tévez (10) resolutivo en el partido menos esperado, un Carroll (9) o Elmander (8) en momentos lúcidos, o ni siquiera puedes confiar en actores secundarios como Van der Vaart (6), Odemwingie (6) y Gyan (5), lo mínimo que puedes hacer es preocuparte y lo máximo a lo que puedes aspirar es a confiar en el resto del equipo. Algo parecido le pasa al Blackburn Rovers, el equipo con más delanteros pero menos gol de toda la Premier League. Aunque, al menos, está Morten Gamst Pedersen.

Datos: El Hadji Diouf (0 goles / 15 partidos), Benjani (1/8), Mame Biram Diouf (1/12), Nikola Kalinic (2/10), David Hoilett (0/7) y Jason Roberts (2/7). ¿Qué debe pensar un equipo en el que sus seis delanteros llevan la triste cifra de seis goles en dieciséis partidos? La preocupación debe existir y, de hecho, ya existe. Sin embargo, hay algún motivo por el que los ‘rovers’ se mantienen en la mitad de tabla sin temer por el descenso. Y ese motivo no es otro que Morten Gamst Pedersen, una de las zurdas más efectivas y valiosas de la Premier League.

El noruego es la emanación de ocasiones del Blackburn, donde este año ya ha firmado cuatro goles y tres asistencias en la competición. ¿Y por qué es tan sumamente importante? Nunca los balones que pasan por su pierna izquierda fueron tan determinantes para el devenir de un equipo. ¿Ejemplo? Blackburn Rovers 3 – 0 Wolverhampton, este pasado sábado. Totalmente desbordados por los Wolves, Perdersen se bastó con un córner y un saque de falta para decantar el desenlace y sumar tres puntos. ¿Otro ejemplo? Blackburn Rovers 2 – 0 Aston Villa, dos semanas antes. Doblete del noruego. Y todo esto, por no hablar de sus saques de banda.

5 de diciembre de 2010

Thanks, Odemwingie


Él no quiso darle importancia. Eligió la opción más cordial para cerrar el tema: arropado por su equipo miró hacia el futuro, se asentó en su nuevo proyecto y respondió a base de buen rendimiento. Seis goles en doce partidos avalan el fichaje de uno de los jugadores de este comienzo de temporada. Por si fuera poco, llegó a coste cero y con la mente vacía dispuesto a olvidar para construir sus nuevos límites, para medirse en una dimensión distinta.

Es una minoría pero muy triste. Tengo una buena relación con el club pero esto es una desgracia”, lamentaba Peter Odemwingie después del bochornoso espectáculo que protagonizó un grupo de aficionados del Lokomotiv, antiguo equipo del delantero. Hijo de madre rusa y padre nigeriano, Odemwingie fue objeto de discriminación racial. Pero lo ignoró y no alzó la voz; utilizó el método más efectivo contra la ausencia de respeto. Canjeó insultos por goles y premió la educación frente a la ofensa.

El West Brom, recién ascendido, es una sorpresa positiva en los puestos altos de la Premier League. Su victoria ante el Newcastle tuvo a Odemwingie como protagonista. Su doblete, tras varias jornadas de debilidad, sirve para colocar a los 'baggies' en la octava posición, elevar la moral de las West Midlands y, a sus 29 años, resarcirse de los malos momentos pasados. Allí le aprecian, es uno de ellos y así se lo demostró su afición con un mensaje irónico a su antiguo equipo ruso: “Thanks Lokomotiv”.

2 de diciembre de 2010

La oportunidad del Arsenal

El Arsenal tiene a tiro un nuevo título: la Carling Cup 2011. La estrepitosa eliminación del Manchester United frente al West Ham (4-0) y la del Aston Villa (2-1) con el Birmingham –que se preveían como los otros dos grandes favoritos- colocan a los ‘gunners’ como máximos aspirantes para levantar la Copa de la Liga. Emparejamientos: Ipswich Town - Arsenal y West Ham - Birmingham City. Distinguimos dos puntos distintos para hablar de este tema: 1) La necesidad del Arsenal de conseguir un título. 2) La supuesta debilidad de sus rivales.


Bien es cierto que la Carling Cup es una competición devaluada. No hay más que comprobar muchas de las alineaciones repletas de suplentes que sacan los equipos como, por ejemplo, el Manchester United en la noche del martes. Pero, ¿alguien le va a dar la espalda a la victoria? ¿Alguien va a tirar una competición cuando te encuentras en semifinales y siendo favorito? Menos todavía cuando no han tenido fortuna en los cruces en Champions League de los últimos años y en Premier League no superan el tercer puesto desde 2005.

El último trofeo de los de Arsene Wenger se remonta al año 2005, precisamente, con la consecución de la FA Cup frente al Manchester United en la tanda de penaltis. Si retrocedemos un año más, nos encontramos con la Premier League de los Invencibles, en 2004. Es decir, las últimas grandes victorias del Arsenal están protagonizadas por sus jugadores que están retirados o a punto de hacerlo. Sin embargo, no hay que olvidar la final perdida en Champions League en 2006 o la final de la Carling Cup perdida en 2007 contra el Chelsea.


¿Y los rivales? El West Ham se pelea por no ocupar los puestos de descenso en la Premier League con un entrenador más que cuestionado, Avram Grant. El Birmingham tiene ante sí una oportunidad única de conseguir un triunfo importante. A pesar de todo, no debería descuidarse puesto que están a tan sólo tres puntos del descenso y no son, justamente, un equipo de gol fácil. Por último, como gran sorpresa, se ha presentado el Ipswich Town de ‘Keano’. ¿Sopresa? Sí y no. Sí porque son un equipo Championship y no están bien clasificados. No porque su once tipo es realmente talentoso... aunque no parece posible que sorprendan al Arsenal.

A los Gunners les ha llegado el momento de madurar. La FA Cup no ha hecho más que sortearse (vs Leeds) mientras que en la Champions League todavía no tienen nada asegurado pero, sin embargo, se les ha allanado un camino para la conquista de un título. Es la hora.

30 de noviembre de 2010

De idas y venidas

27 de febrero de 2010. No es ninguna fecha marcada en rojo por el calendario, ningún partido destacado por llegar y nada que nos pueda parecer importante. Además, ni siquiera es una fecha futura pues hace ya ocho meses que tuvo lugar. Primavera, verano y otoño, tres largos periodos del año escondido a la sombra, apartado de cualquier tema de actualidad con el único objetivo de ser uno mismo. O mejor dicho, de volver a ser uno mismo. De recuperar sensaciones, de recobrar la vida de un futbolista, de borrar todos los detalles de aquel escabroso recuerdo y de creer de nuevo. Eso, creer de nuevo en lo que era y en lo que puede llegar a ser.

Ramsey debuta con el Nottingham Forest
Actualizamos acontecimientos: 29 de noviembre de 2010. Aaron Ramsey se viste de corto en un partido profesional defendiendo los colores del histórico Nottingham Forest. Su fichaje sorpresa, cerrado días atrás, viene motivado por una búsqueda de la recuperación plena. El galés permanecerá ligado a las East Midlands hasta el 3 de enero, día en que finalizará su cesión. Serán ocho partidos –un mes de competición- para medirse la temperatura, para comprobar que lo que un día consiguió no era un sueño, para hacerse ver que su juventud es su baluarte más preciado y para creer de nuevo. Eso es, para creer de nuevo.

Hace pocos días, Aaron Ramsey jugaba con los reservas del Arsenal; ahora tendrá que luchar por meterse en Play Offs con un equipo cuyo objetivo es un posible ascenso. Se podría decir que Championship es un campeonato duro, tosco y físico. No sería erróneo. Cierto es que el Forest se presenta ahora con un once titular donde la brusquedad brillará por su ausencia, lo que no significa que vaya a ser un ejemplo del Arsenal a pequeña escala. Ni mucho menos. Seguramente, la clave para Ramsey no sea cambiar a un equipo para liderarlo; más que nada porque no tiene tiempo. Su intención es dar un paso hacia detrás para, a muy corto plazo, dar dos hacia delante. Eso es, para creer de nuevo.

Carragher después de ser asistido
Creer o, quizás, confiar es lo que necesita Carragher para afrontar la lesión que se produjo el pasado domingo frente al Tottenham. Un hombro dislocado es la causa por la que los servicios médicos del Liverpool están pensando seriamente las posibilidades de una operación. Serían tres meses de baja, además de unirse a Daniel Agger como central lesionado. Treinta y dos años, en una cuesta hacia abajo evidente, y con una curva cerrada que se aprecia a escasos metros. Frenar, tomarla bien y salir acelerando es completamente necesario si no quiere verse adelantado por el grupo perseguidor, que lo hay. Aunque no se quiera ver, lo hay. Y también se habla de fichajes.


Confirmado: Jamie Carragher estará tres meses de baja.

26 de noviembre de 2010

Aston Villa - Arsenal: duelo de canteras

Aston Villa y Arsenal: dos de los mejores tratamientos de cantera en la actualidad se enfrentan el sábado en Villa Park. Bien es cierto que se podría nombrar otros equipos cuya prioridad por enfocar el futuro en las categorías inferiores es evidente, como sería el caso del Chelsea (no hay más que ver el banquillo ‘blue’ cada fin de semana) o los jugadores que ha sacado por historia el West Ham. Sin embargo, y centrándonos en la presente temporada, son los equipos entrenados por Gerald Houllier y Arsene Wenger los que han hecho su apuesta al optar por jóvenes, apenas entrados en la veintena, para solucionar sus problemas. Cada uno a su medida y en sus posibilidades. Como dice una canción: “Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar” y no dudar de lo que tienes en casa.

El Arsenal es una máquina en constante funcionamiento, tremendamente efectiva y considerada como un bien preciado tanto cuantitativa como cualitativamente. La polémica en torno al debate de fichar jóvenes adolescentes –alejándolos de la familia, ofreciéndoles una educación lejos de su ambiente y adaptándoles a un lugar nuevo- les tiene en el punto de mira con cada nueva contratación. Pero nadie ha escrito una regla que lo prohíba, no han incumplido ninguna pauta para hacerse con jugadores tan prematuros. ¿Se considera eso cantera? Quizás no en su máxima expresión, llamémoslo apuestas arriesgadas y acertadas.

Arsene Wenger, técnico del Arsenal
Hagamos cuentas: De los veinticuatro jugadores de la plantilla ‘gunner’, diez de ellos llegaron con 18 años o menos. A los 16 años se fichó a: Cesc, Walcott, Vela, Bendtner y Szczesny; con 15 se apostó por: Djourou y Gibbs. Por su parte, Clichy y Ramsey llegaron de jugar en el Cannes y Cardiff City al primer nivel. Y esto por no hablar de los jugadores que, actualmente, están en el equipo reserva o cedidos en clubs de segundo nivel. Hablamos de Henri Lansbury (Norwich City por un mes), Benik Afobe (Huddersfield Town), Vito Mannone (Hull City), Nacer Barazite (Vitesse) o Craig Eastmond, Jay Emmanuel–Thomas y Emmanuel Frimpong, este último lesionado, del equipo reserva.

Jack Wilshere, jugador del Arsenal
Por este motivo, el caso más alarmante lo protagoniza Jack Wilshere. Él es el único que llegó con 9 años y que es considerado como cantera propiamente dicha. A sus dieciocho años tiene un puesto fijo en el once titular y ha disputado el 71% de los minutos en esta temporada (all competitions), incluyendo 14 partidos de titular de los 18 encuentros disputados. Un gol y seis asistencias con un porcentaje de acierto en el pase superior a cualquier otro jugador en la plantilla son sus estadísticas. Datos sorprendentes, muy sorprendentes, pero no tanto como los que firmó la campaña pasada cedido en el Bolton (seis meses), donde jugó un 86% de los minutos en Premier League –en los partidos que fue convocado (dejó de ir a cinco)-, haciéndose con 17 años titular indiscutible. Sus cualidades brotan de un cuerpo pequeño, aparentemente débil, pero repleto de recursos técnicos y precisión. El futuro es suyo y, tanto el Arsenal como la selección inglesa, ya se lo han hecho saber.

Cambiando de bando, nos situamos en el Aston Villa posterior a los cuatro años de Martin O’Neill. La llegada de Gerald Houllier parece haber levantado -o al menos hay motivos para pensar en ello- la moral de un equipo que había sido abandonado días antes de empezar la temporada. Año tras año iban cayendo las piezas angulares y no llegaban los recambios que se pedían. Primero fue Gareth Barry rumbo al Manchester City y, un año más tarde, le acompañó James Milner. El famoso cuarteto que completaban junto a Agbonlahor y Ashley Young, que fue la sorpresa en la temporada 2008-2009, se había reducido a la mitad.

La responsabilidad le ha pasado ahora a Downing, Stiliyan Petrov, Stephen Ireland o a los ya mencionados Agbonlahor y Ashley Young. Sin embargo, si hay algo destacable en la labor de Gerald Houllier en este primer tercio de temporada, es la inclusión en el equipo de jóvenes talentos de la cantera. En agosto, en el primer partido de liga, el nombre de Marc Albrighton fue el protagonista. Con 21 años, Albrighton es un interior rápido, desequilibrante y habitual en los contraataques villanos. Meses después ya es costumbre verle de titular, pero no es el único. Y aquí es donde reside la evolución del conjunto de Birmingham, que todavía no se ha visto reflejada en forma de resultados. Debido a las lesiones que han atacado al Aston Villa en este último mes han empezado a destaparse nuevos talentos.

Albrighton, jugador del Aston Villa
El ejemplo más claro es el partido contra el Manchester United, que el Aston Villa empató en el último cuarto de hora tras un recital de velocidad y juego directo en la segunda parte. En ese encuentro, Jonathan Hogg (21), Marc Albrighton (21) y Barry Bannan (20) son titulares. Por si fuera poco, son los mejores del partido. Tres semanas antes, Ciaran Clark (20) ya había debutado con el primer equipo. Siete días más tarde, frente al Fulham, Nathan Delfouneso (19) fue titular. Y todavía podríamos seguir con más y más nombres que asoman en las puertas de Villa Park.


Pero el caso más llamativo, dejando de lado a Marc Albrighton –que será baja frente al Arsenal por apendicitis-, lo ha protagonizado Barry Bannan, el cual ha tardado un mes en hacerse con el puesto de titular, mismo tiempo que ha empleado Escocia para convocarle con la selección absoluta. Pequeño centrocampista pelirrojo, zurdo, de baja estatura, tiene un toque prodigioso de balón. Móvil, se ofrece constantemente y hace jugar. ¿Un ejemplo que lo demuestre? La asistencia del joven escocés al propio Albrighton en el tanto en Craven Cottage. Fantástica. Hoy en día nadie duda de su titularidad y muchos se escandalizarían si Bannan no jugara de inicio el sábado. Porque esto es lo que tiene la cantera bien trabajada: no solamente sustituye sino que aporta y mejora lo anterior.



PD: Artículo publicado en el cuarto número de la revista online "Box to Box". Mis agradecimientos a Miguel Quintana.

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24 de noviembre de 2010

El desahogo de Rooney

Tuvo que ser de penalti y a cinco minutos para el final. Tuvo que ser en el último suspiro tras chocarse una y otra vez frente a una defensa con nueve jugadores. Tuvo que ser después de varios partidos dubitativos en todas las competiciones. Tuvo que ser Wayne Rooney. Su celebración, eufórica y llena de felicidad, de sentimientos encontrados, expulsa toda la rabia que ha acumulado en estos últimos meses. Con ese gol ha descargado una renovación complicada y un supuesto fichaje por el City, asuntos personales turbios, una lesión de tobillo y muchas críticas sobre su mal juego.


Rooney celebra el gol de la victoria frente al Rangers

La mejor noticia que podía recibir el Manchester United es que el delantero inglés vuelva a su mejor estado de forma. Pocos titulares se podrían dar de los últimos partidos de los 'red devils', ni buen juego, ni vistosidad; muy poca cosa. Ni siquiera el regreso de Rooney significa que esto vaya a cambiar. Pero, mirando resultados, todo se mira desde otra perspectiva. Empatados en la primera posición de la Premier League con el Chelsea y clasificados para los octavos de final de la Champions League –a falta de saber la posición, que se decidirá frente al Valencia en Old Trafford, donde los de Mestalla deben vencer para ocupar el primer puesto.

A la vista se presenta un calendario asequible, perfecto para volver a coger el rumbo correcto, apropiado para entusiasmarse con los objetivos y necesario para que Rooney se adapte nuevamente. Sólamente ha sido un gol, un sencillo disparo de once metros, una simple señal, pero su celebración refleja la impotencia acumulada durante todo este tiempo. Y Rooney, precisamente, ha sido y será siempre un jugador de temperamento caliente. Así ha llegado hasta donde está. Y así parece que ha vuelto.

22 de noviembre de 2010

La semana de Welbeck

Los dos últimos partidos en Inglaterra han permitido conocer un poco mejor a Danny Welbeck (1990). El delantero inglés del Sunderland, cedido por el Manchester United, ha cerrado una semana más que destacable. Hace ocho días, su equipo conquistó Stamford Bridge en una exhibición inusual, incluso sorprendente, y doblegaron a un Chelsea que se quedó paralizado al buen hacer de los de Steve Bruce. No ha sido igual frente al Everton, donde han merecido perder de no ser por el acierto de Welbeck, y al final han rescatado un punto. Con tan sólo dos derrotas, los 'Black Cats' están séptimos en la clasificación pero lastrados por sus ocho empates en catorce encuentros.

Welbeck es felicitado por sus compañeros después de marcar un gol

El gran protagonista del equipo del noreste inglés no ha sido otro que el joven delantero de origen ghanés. Un gol frente al Chelsea y dos frente al Everton. Sin embargo, no ha habido noticias de él hasta esta misma semana. Hasta entonces, once apariciones en competición y una asistencia. Los 'Toffees' han sufrido el ansia de un jugador que, empeñado en su tarea, ha corrido en ataque lo mismo que en la presión. La estadística personal no suma las carreras entre los centrales pero sí favorecen a un deterioro en la salida de balón del rival. Welbeck ha trabajado para el equipo. Incluso tuvo el gol de la victoria.

(Click para ampliar. Partido del Everton no actualizado)

Mirando al futuro, Danny Welbeck está ligado al Manchester United. Su cesión terminará en junio y volverá a Old Trafford. ¿Tiene allí un sitio? Rooney, Berbatov y Chicharito son de confianza plena. Quizás el búlgaro sea el menos decisivo. Sin embargo, jugadores como Nani, Obertan o Macheda están ganándose la confianza de Ferguson con el paso de los partidos. ¿Es Welbeck un jugador para optar a una posición con los 'Red Devils'? El Manchester juega con dos mediocentros, dos interiores y dos delanteros. La única opción es ahí, en punta. Tiene veinte años y le llegará la oportunidad. ¿Será el año que viene?

21 de noviembre de 2010

Premier a lo grande

Con la finalización de la decimocuarta jornada podemos llegar a la conclusión de que la Premier League no será -al menos, fácilmente- cosa de dos (Chelsea y Manchester United) o tres (Arsenal) equipos. La victoria del Tottenham en el Emirates, la cercanía del Manchester City y el emergente Bolton de Owen Coyle son motivos suficientes para pensar que la competición no está -ni ha estado- sentenciada.


¿Motivos para pensar en ello? Los seis primeros clasificados están en seis puntos. Y, ahora, por partes:

- El Chelsea está pasando por una crisis de resultados que, si bien podrían ser entendidas por la falta de jugadores importantes (Terry, Lampard, Benayoun, Essien), han permitido al Manchester United alcanzarle en la clasificación. ¿Qué es lo extraño? Precisamente, son los 'red devils' los que peor juego han mostrado en lo que va de temporada entre los seis primeros equipos. La baja de Rooney está siendo muy notoria (volvió a jugar contra el Wigan) a pesar del brillante rendimiento de Chicharito y Nani. Como notas interesantes, Bebe, Macheda y Obertan están empezando a contar con una confianza relevante en los planes de Ferguson.


- El tercero en discordia, el Arsenal, en un constante tira y afloja basado en creérselo y después fallar cuando se tiene la ocasión, perdió contra el Tottenham Hotspur en el derbi de Londres. El exceso de toque sin ser ofensivo lo cobraron con tres goles en contra en la segunda parte para que los Spurs se posicionen a una victoria de los puestos de Champions League. Los de Harry Redknapp ofrecen partidos antagónicos dependiendo del rival (0-1 frente al Wigan en The Lane o la comentada victoria por 2-3 en el Emirates) y eso les está privando de lo que no tendría por qué ser una ilusión: luchar por los tres primeros puestos de la Premier League. La multitud de jugadores técnicos y precisos del Arsenal se verá ampliada en próximas fechas ya que Aaron Ramsey, lesionado desde el año pasado, volverá a los terrenos de juego la semana que viene en un encuentro con los reservas.

- ¿Debería el Manchester City luchar por ganar la Premier League? Sí. ¿Está en condiciones de ganarla y/o luchar por ello? Dudoso. Evidentemente, plantilla le sobra; alternativas, más. Sin embargo, la ¿incoherente? política de Mancini en torno a su equipo está privando a los 'citizens' de estar todavía más arriba, pues ahora sólamente les separan 3 puntos de los líderes. Pero claro, luego llega un partido frente al Fulham y el técnico italiano saca a Jo Alves antes que a Adam Johnson, Milner o Adebayor... y hacen el mejor encuentro de la temporada.

- Una cosa sería sorprenderse de la posición que ocupa el Bolton -quinto clasificado- y otra muy distinta sería dudar de Owen Coyle. El destacado entrenador, que ya triunfara con el Burnley, ha confeccionado un equipo atractivo, ofensivo y que ha hecho del Reebok Stadium un seguro de puntos, puesto que aún no conocen la derrota como locales. El dulce momento de Elmander (8 goles en 14 partidos), el reconocimiento de Kevin Davies por parte de su selección (6 goles en 14 partidos) y la importancia de jugadores como Stuart Holden, Muamba, Gary Cahill o Lee Chung Yong han conseguido que los 'trotters' puedan ilusionarse con una buena temporada.


Unos más y otros menos, pero todos estos equipos están copando las primeras plazas de la clasificación. y, por lo tanto, están en lucha directa por conseguirla Se vendía la Premier League como un enfrentamiento entre pocos pero, con catorce jornadas disputadas, hemos comprobado como eso no será así.

17 de noviembre de 2010

Dale Jennings, de pura casualidad

Con lo que nos gustan las historias de equipos pequeños y lo poco que nos acordamos de ellas. Hay que ver lo rápido que nos sentimos atraídos cuando un equipo de barrio consigue vencer contra pronóstico. Sin embargo, ellos sólamente son noticia cuando superan sus propias aspiraciones, cuando mejoran lo que se habían propuesto o cuando derrotan a los que nunca hubieran imaginado. No obstante, hoy no han ganado nada más allá de los tres puntos de liga, ningún equipo de primer nivel ha caído frente a ellos y ni siquiera ocupan una pequeña parte en los medios de comunicación.

Un equipo mediocre en el noroeste de Inglaterra, en Merseyside, siempre a la sombra del Liverpool y Everton, se debate en sus luchas internas y en la fidelidad de sus seguidores. Prenton Park es un estadio amplio que desprende una sensación fría acorde con el puesto de descenso que ocupa el equipo. Los ‘Super Whites’ lloran en las catacumbas del barro inglés mientras su pasado es incapaz de rascar algo más que una sorprendente final en la Copa de la Liga en 1990. La perdieron. Su historia apenas tiene más secretos.

Dale Jennings celebra con sus compañeros el gol de la victoria.
Es curioso saber cómo me he topado con ellos. De rebote, sin quererlo y sin haberme interesado nunca por sus detalles. En medio de una recopilación de resúmenes te sorprende una simple jugada. Después de un rato viendo goles, regates, disparos y paradas lo único que me llama la atención es una jugada personal que termina en gol (vídeo inferior). Retrocedo en el vídeo y me vuelvo a fijar. Menudo golazo. Miro el marcador y compruebo que esa acción individual supone el tanto de la victoria. Jamás me había importado el resultado de un partido del Tranmere Rovers hasta ese momento. Supongo que es normal. Sí, claro que lo es.

El chico se llama Dale Jennings. Podría decir que es un niño si miro su fecha de nacimiento (1992). Con 17 años ha logrado que, por primera vez, pueda prestarle atención a su equipo. Y esto me hace recapacitar. Vamos a una velocidad tan alta que, en muchas ocasiones, nos olvidamos que los más pequeños también evolucionan. A su manera; en sus límites. Más de una vez he leído que el triunfo no va unido a la victoria. Es más, triunfar no es sólamente ganar títulos. Seguramente, Dale Jennings sea la grandiosa promesa del Tranmere Rovers en la actualidad. Quizás no llegue a ser nadie. Pero el éxito de cada uno se encuentra en superar lo que considera inalcanzable, en alzarse por encima de sus limitaciones y en tener la cualidad de ver la situación desde la perspectiva que se quiera.


15 de noviembre de 2010

Capello y el dilema de los lesionados

La plaga de lesiones que amenaza a la selección inglesa ha privado a Capello de hacer una lista de convocados como le hubiera gustado. El partido –intrascendente- que se jugará contra Francia será un simple enfrentamiento donde no habrá nada en juego más allá de la integración de todos y cada uno de los elegidos para formar el combinado inglés. Si ya comentamos en su día la propuesta por la juventud, esta vez toca hacerlo de las modificaciones por lesión así como una apuesta por jugadores debutantes.

Jordan Henderson, buen presente y mejor futuro
Destaca la presencia de Chris Smalling, defensa central del Manchester United, así como la de Gibbs, que sigue disputándole un puesto a Gael Clichy en el Arsenal que, quizás, mereciera. El cupo de centrocampistas ha dado la bienvenida a un jugador que será fijo en un futuro cercano: Jordan Henderson. Si la temporada pasada fue la que le hizo un nombre, en el presente año no está más que acrecentando su lista de adjetivos calificativos positivos. No es necesario irse muy lejos para comprobar uno de sus últimos grandes partidos. El Chelsea no pudo doblegar a un Sunderland que, liderado por Gyan y Henderson, asaltó Stamford Bridge.

El estado de forma y las lesiones de los puestos ofensivos han obligado a Capello a tener que navegar frente a las olas. Las ausencias obligadas de Defoe, Rooney, Zamora y Bent han sido las causas de un cuarteto ofensivo inédito para los ingleses. En esta ocasión, se desechó la opción de Kevin Davies, a pesar de su fantástico rendimiento en esta temporada, para darle la oportunidad a Crouch, Andy Carroll y –en una elección bastante polémica- Jay Bothroyd, delantero del Cardiff City, máximo goleador en la Championship (14 goles en 13 partidos). Sin embargo, no es la primera vez que ocurre esto ya que, en 2007, David Nugent fue convocado cuando militaba en el Preston North End.

Jay Bothroyd, delantero del Cardiff City
¿Cuál es el debate? ¿Por qué tiene que ir Bothroyd en lugar de otro delantero de Premier League? ¿Os imagináis que ocurre en España? Sus defensores se escudan en su buen momento de forma y en la poca durabilidad del momento –es decir, se caerá de la lista cuando vuelvan los lesionados. Sus detractores apelan al evidente aumento de nivel de jugar con el Cardiff a hacerlo en un partido internacional. ¿Quién sería la mejor opción para ocupar la delantera en Inglaterra?

Pero el tema no termina aquí ya que, un día después de la lista que dio Capello, el propio seleccionador recibió la noticia de la lesión –durante el fin de semana- de varios de sus jugadores. A saber: Ashley Cole y John Terry, del Chelsea, Gabriel Agbonlahor, del Aston Villa, y Andy Carrol, del Newcastle, que por fin era llamado para ocupar un puesto que le estaba predestinado desde hace meses. Su ocasión tendrá que esperar. Sus sustitutos serán Gary Cahill (Bolton), Stephen Warnock (Aston Villa) y Carlton Cole (West Ham).

11 de noviembre de 2010

Síntomas de recuperación en el Liverpool

Una serie de seis partidos sin perder (Premier League + Europa League) han cambiado el mal ambiente reinante en el Liverpool. Si bien es cierto que el juego no ha sido brillante, en ningún momento, sí que podemos comprobar algunas modificaciones que se están produciendo y que son el motivo principal de este cambio de ritmo. A la vista está la transformación, puesto que del 18º puesto se ha subido al 9º y, actualmente, sólo un punto separa a los de Anfield de los puestos europeos. Insisto, sin buen juego, pero con pequeñas dosis de mejoras.


1. Si queremos ensalzar este levantamiento que está sufriendo el Liverpool, mucho se debe al cambio de actitud de Gerrard y a la manera en la que ha vuelto Fernando Torres a la delantera. Cuatro goles del español en los últimos seis partidos por los tres del internacional inglés. Si uno está en ese punto en el que todo lo que le llega lo convierte, el otro –habiendo retrasado su posición para hacer pareja con Lucas- se muestra mucho más participativo, creador y, sobre todo y más importante, llegador. Su hattrick al Nápoles así lo confirma. ¿Y Meireles? El gran debate sobre su posición se ha solventado colocando al portugués de interior. Si Hodgson no pretende salir del 4-4-2 no tiene otra salida. Se le ve encerrado, escondido y con poco margen para el lucimiento. El mejor fichaje de esta temporada no debería estar protagonizando un papel secundario. Y Pacheco sigue sin conocer lo que es tener opciones de entrar en el once y/o rotaciones. Cosas de entrenadores.

2. Calendario. Quizás el mayor punto a favor para la nueva versión del Liverpool haya sido el calendario favorable del que han disfrutado. Blackburn, Bolton, un Nápoles en horas muy bajas y el Chelsea, que se presentó en Anfield sin sus mejores jugadores por problemas físicos. Para fomentar este punto podríamos decir que las dos siguientes paradas son Stoke y West Ham, para luego enlazar partidos de mayor importancia como Tottenham, Steaua –para firmar el pase en la Europa League-, Aston Villa y Newcastle.

3. Se ha pasado de ser dominados en los partidos, de tener contadas ocasiones y de verse encerrado en su campo sin ninguna otra alternativa a saber llevar el control del encuentro si es necesario (vs Wigan), poder atacar cuando más se necesita (vs Nápoles) y conseguir que tu defensa sea el mejor argumento para ganar (vs Chelsea). Del mismo modo, el Liverpool solamente ha recibido 3 goles en los últimos 6 partidos, lo cual dice bastante del buen trabajo defensivo.


4. ¿Cuál es el mayor ejemplo del trabajo defensivo? El estado de forma de Lucas Leiva. Hay que puntualizar varios detalles para valorar el rendimiento del brasileño. Ni es ni será un motor del juego. Es decir, Lucas no va nunca a construir al Liverpool ni le va a dar vida y movimiento, sin embargo, podrá cortar las acciones del rival, podrá suplir a sus compañeros en banda y le dará a su compañero en el centro del campo –Gerrard- la libertad necesaria para subir al ataque. El partido contra el Chelsea fue de sobresaliente. La victoria frente al Nápoles le debe buena parte. Lo que no debe extrañar es que esté errático en el pase, que no controle la precisión de un pase largo y que, combinativamente, no sea un ejemplo. Se le pide en cuestión de sus capacidades.

5. Glen Johnson lleva varios partidos lesionado, aunque ya se especula con su vuelta, y su puesto lo ha ocupado Martin Kelly. El lateral inglés de 21 años, renovado por tres años más la semana pasada, ha sorprendido a todo el que no le conocía. Su buen hacer en defensa –muy destacable el partido del miércoles contra el Wigan- y su capacidad para incorporarse, si es necesario, han confirmado que, cualquier lesión que tenga tanto Johnson como Carragher (habituales en el puesto de lateral) puede ser cubierta por un joven de la cantera.

5 de noviembre de 2010

Un partido en el Triskel

A veces me pregunto qué motivo nos hace simpatizar por un equipo o por otro, cuál es la razón por la que elegimos uno y desechamos los demás. Llega un momento en el que comienzas a integrarte con los colores, a buscar los últimos resultados, alineaciones y goles; comienzas a saltar con las buenas jugadas, a pronosticar nuevos fichajes y a idear un once ganador para los tuyos. Supongo que una gran parte de los gustos tienen que ver con enlaces familiares, vínculos de amistad o simple curiosidad y simpatía. Puede ser por un detalle, una anécdota o una situación pero, una vez más, tengo motivos para explicar y razonar por qué me relaciono con el Liverpool a riesgo de jugar con la temática de esta página.


El bar es un lugar de culto para el disfrute del fútbol. Una tarde cualquiera, un jueves de Europa League, te reúnes con amigos para ver un partido acompañado de charlas, comentarios y alguna que otra celebración. Es la segunda vez que acudo al Triskel para ver al Liverpool, al contrario que Juan o Amador, fieles cumplidores con cada encuentro del equipo. Es en el piso de abajo del local donde una gran cantidad de personas, vestidas a juego con camisetas rojas, se sientan en grupo delante de una televisión. Cuando ni el partido, ni el resultado, ni el juego acompañan, bien recibidas son las historias pasadas, curiosidades del presente o proyectos futuros. Cualquier tema de conversación es bien recibido para combatir un mal encuentro.

A medida que avanza la segunda parte, las especulaciones sobre una hipotética clasificación saltan a la luz. ¿Y cuántos puntos tendría el Nápoles si nos gana? ¿Cómo va el Utrecht contra el Steaua de Bucarest? ¿Por qué Pacheco está en la grada? Juegas a ser entrenador, matemático, incluso apostante, y los nervios aumentan con los últimos veinte minutos. Un gol abajo en el marcador es la causa por la que Hodgson se ve obligado a meter en el campo a Steven Gerrard y a Lucas Leiva. La victoria es tan necesaria como complicada. Entonces se escucha de fondo cómo los allí presentes le empiezan a dedicar una canción al capitán del Liverpool mientras que Amador no tiene problema alguno en sumarse a ella. Suenan palmas y gritos de ánimo al mismo tiempo que el ambiente empieza a fusionarse con la remontada del Liverpool.


Primero, Gerrard aprovecha una mala cesión para, de rebote, empatar el encuetro. Minutos después, el propio Gerrard hace el segundo al transformar un penalti. Y un minuto más tarde, Lucas Leiva –en una jugada altamente elogiada por Juan- roba un balón en campo contrario para que, por tercera vez consecutiva, el capitán del Liverpool defina con una bellísma vaselina. Quince fueron los minutos que tardó el Triskel en colorearse de rojo ganador, el mismo tiempo en que los cánticos aumentaron en volumen y los abrazos y felicitaciones hicieron acto de presencia. Un mal partido -con un pésimo juego pero con quince minutos de rabia- sirvió para vencer (3-1), para acercar más aún la clasificación y, también, para unirme un poco más al dificultoso presente pero glorioso pasado que rodea al Liverpool. Por no hablar del post-partido.

1 de noviembre de 2010

El Aston Villa y sus carencias

Un empate sin goles en el derbi de Birmingham ha dejado en evidencia los defectos de un Aston Villa que, tras la espantada de Martin O’Neill en el mes de agosto, no encuentra su meta real (el qué) ni el modo de conseguirla (el cómo). La marcha de Milner al Manchester City, después del primer partido de Premier, sumado a las lesiones de Agbonlahor o, la más reciente, Stiliyan Petrov han dejado al conjunto villano sin las piezas necesarias para engranar una máquina que todavía no encuentra el botón que la ponga en marcha.


NÚMEROS

El conjunto de Gerald Houllier comenzó el partido con una posesión del 60%. Antes de llegar al descanso, ésta ya se había reducido hasta el 45%. ¿Causas? El Aston Villa controlaba el partido sin que ninguna de sus acciones fuesen dañinas. El trío formado por Reo-Coker, Sidwell y Clark estuvo inoperante, carente de creatividad y es el fiel reflejo de las sensaciones del conjunto. Se terminó la primera parte con un engañoso 70% de pases acertados. ¿Por qué engañoso? La totalidad de los pases eran en vertical entre los centrocampistas y un gran número de ellos se devolvían a la zona defensiva. Sin embargo, fue Clark -a priori el menos adecuado para la tarea por su posición natural- el que más balones tocó y el más útil de los tres.


Estadísticas de pases: Sidwell, Reo-Coker y Clark. Escasez de profundidad.

Sólo en la segunda parte, en el momento en que Barry Bannan (sustituyó a Sidwell, completamente ausente) entró en el campo, el Aston Villa pareció combinar –con algún fundamento- terminando el encuentro con un 49% de posesión, llegando con más peligro y teniendo varias ocasiones para conseguir la victoria. El joven escocés, de tan sólo 20 años, finalizó el encuentro con un 82% de pases acertados y una recuperación, teniendo en cuenta que sus asistencias implicaban un riesgo y un nivel ofensivo mayor que las que se habían mostrado hasta el momento. Reo-Coker y Clark se limitaron a devolver balones con un –obviamente- buen porcentaje, 17/18 y 27/30 respectivamente, pero sin ninguna muestra de activación del juego.


PROBLEMA

Ante la ausencia de Stiliyan Petrov, básico en la canalización de juego del Aston Villa (ejemplo: frente al Chelsea terminó con un 30/30 en pases acertados), Houllier decidió posicionar a Clark –central- como mediocentro defensivo. Un mero pivote de apoyo por delante de la defensa. La poca eficiencia mostrada en la creación obligaba a retrasar el balón para que Collins o el propio Friedel realizaran un pase largo hacia Heskey, que no hacía otra cosa que mirar al cielo en busca de un balón alto que atrapar. Por su parte, Ashley Young tiró desmarques a banda, con poco éxito, buscando el aprovechamiento de su velocidad o las pocas ocasiones en que Heskey tenía el balón en posesión.

La diferencia de tener a Petrov lesionado y los movimientos en vano de Ashley Young.


ALTERNATIVAS

Los próximos dos meses Petrov estará fuera de las alineaciones de los villanos. La solución más clara parece ser la inclusión de Stephen Ireland en el once titular sacrificando a uno de los tres centrocampistas. El juego del irlandés, tan brillante como intermitente, puede ser una base de fútbol con intenciones, mentalidad ofensiva y creatividad. Aunque, visto que no jugó ni un minuto en Villa Park frente al Birmingham, en un derbi que defraudó, las opciones pasan por darle oportunidades a Bannan, dividir las bandas para Downing y Ashley Young y sumarle un acompañante a Emile Heskey. Los 9 goles en 10 partidos de los villanos es una prueba de la poca llegada y escaso gol del equipo.

Posible alineación titular


CONCLUSIÓN

El Aston Villa de Martin O’Neill se caracterizaba por comenzar muy fuerte desde agosto para, conforme avanzaban los partidos, ir perdiendo fuerza. Este método les sirvió para terminar siempre en la zona alta de la tabla. A estas alturas de campeonato, donde los de Houllier suman 12 puntos en diez partidos (9 goles), en la temporada 2009-2010 tenían 17 (14 goles), y en la 2008-2009 habían acumulado 21 (19 goles). Las diferencias están ahí, el tipo de juego también; ahora sólo queda saber a qué aspirar y cómo conseguir ese objetivo.


(Click en imágenes para ampliar)

30 de octubre de 2010

Los cuartos en la Carling

Casi sin que nos hayamos dado cuenta, la Carling Cup ya se encuentra en los cuartos de final. Esta misma mañana, se han sorteado los emparejamientos y las conclusiones principales son todas positivas. Arsenal y Manchester United, principales favoritos,  van por la vertiente opuesta del cuadro, mientras que los outsiders  tendrán dos oportunidades –cuartos de final y semifinal- para evitar una hipotético duelo entre gunners y red devils. El año pasado la final se disputó entre el Manchester United y el Aston Villa. El Chelsea de Ancelotti, a priori uno de los favoritos, cayó hace ya dos rondas, frente a un gran Newcastle (eliminado después por el Arsenal), en la presentación de McEachran frente a su público.

En un torneo devaluado donde los suplentes se ven como protagonistas principales de cada partido, llegar a los cuartos de final implica meterse de lleno en la lucha por la competición. Es preciso recordar que las eliminatorias son, todavía, a un partido (que se disputará el 29 de noviembre) mientras que en semifinales se jugarán a ida y vuelta. Los enfrentamientos son los siguientes:

Arsenal v Wigan

Birmingham v Aston Villa

West Ham v Man Utd 

Ipswich v West Brom


¿Cómo llegan los equipos?

El Arsenal viene jugando a un nivel muy alto, hasta el punto de que es el principal favorito para conquistar la Carling Cup  –si tenemos en cuenta el mal momento de forma del United-, por lo que el Wigan, siempre atento a lo que le pueda afectar el transcurso de la Premier League, deberá reunir la suerte y una buena actuación para evitar su eliminación.

El Birmingham y el Aston Villa disputarán la eliminatoria más igualada. Esta semana se enfrentan en Premier League, y dentro de un mes lo harán en Carling Cup. Trayectorias sin altibajos, estables, con el objetivo de poder conseguir algo interesante. Como hemos dicho, el Aston Villa busca su segunda final consecutiva.

El Manchester United llega de vencer al Wolverhampton sin ningún tipo de brillo con Chicharito como héroe, por segunda vez esta semana. Le cuesta ganar, no muestra una buena imagen pero no deja de ser el Manchester. Sin embargo, el West Ham es último en la Premier League. Su juego es interesante, siempre comandado por Scott Parker y Mark Noble, pero el fantasma del descenso puede cohibirles a la hora de un partido eliminatorio.

Lo mejor que nos ha dejado este sorteo es el enfrentamiento entre West Brom y el Ipswich Town de Roy Keane. Mientras que los baggies son la auténtica revelación de la Premier League, el Ipswich –único representante de Championship- ha tenido la fortuna de no encontrarse con un rival duro hasta estos cuartos de final. Su política es extraordinaria; pero sus relación juego-resultados sigue siendo injusta con ellos. Tiempo al tiempo.

25 de octubre de 2010

Cardiff City y Portsmouth intercambian sus caminos

El Portsmouth mentalizaba sus últimos renglones de historia el viernes por la tarde, cuando saltaba la noticia de su desaparición por impagos. Por una parte, sin ser un hecho agradable, no fue sorprendente. La agonía se extendía desde el año pasado y no era más que un momento, una fecha en el calendario, que amenazaba con aparecer más pronto que tarde. Toda una cuesta abajo sin frenos, un descenso frenético que nadie ni nada lo podía evitar. Respiraron por última vez en Wembley contra el Chelsea y estuvieron muy cerca de llevarse la FA Cup. Pero su realidad era otra.


A la tarde siguiente de anunciar su desaparición, el Pompy debía jugar contra el Hull City, otro ex-Premier en horas bajas. Todo se había pintado como un funeral donde nada importaba más que una digna despedida. Sin embargo, una serie de factores externos se pusieron de acuerdo para ser justos con los de Fratton Park. Dos noticias en una para alegrar una cara triste sin opción a consolarse. Lo primero, la victoria (1-2); lo segundo, el milagroso acuerdo por la compra del club de la mano de los empresarios Balram Chainrai, Levi Kushnir y Deepak Chainrai. El viernes, el Portsmouth vuelve a tener una fecha marcada en el calendario, la posible confirmación del acuerdo, aunque ésta sea más deseada que ninguna otra.

Su último pico de forma, hablando en términos ciclistas, databa de 2008, cuando venció en la final de la FA Cup al Cardiff City de Aaron Ramsey. Las cosas han cambiado a día de hoy. Enlazo con este tema puesto que el equipo galés ha puesto la directa para ascender a Premier League desde que ésta es denominada como tal. Su victoria por 0-4 en Elland Road frente al Leeds -recién ascendido, tratando de asentarse y condenado por una plaga de lesiones- no es más que una pequeña parte de lo que el equipo de Dave Jones es capaz de mostrar. Craig Bellamy, a pesar de haberse perdido una gran cantidad de partidos en este comienzo de temporada, lidera una lista de jugadores que se han puesto el ascenso como objetivo.

Veinticinco goles en trece partidos son el registro de los galeses, en parte gracias a Bothroyd, uno de los delanteros más en forma de las islas británicas. Ya son nueve puntos los que disponen de renta frente al séptimo clasificado de Championship, último puesto de Play Off. Sin embargo, el ascenso, más que un simple objetivo, es la rabia acumulada por quedar apeados, en la temporada pasada, en aquella final de Wembley por el triunfante Blackpool de Ian Holloway.

La plantilla es suficiente como para no tener que volver a sentir esa presión del todo o nada. A los mencionados Bothroyd y Bellamy se les une Whittingham, aspirante una vez más a entrar en el 11 ideal de la temporada, los goles que asegura Chopra, o un irregular Chris Burke. La pegada del Cardiff es su arma letal, ésa que no han dudado de utilizar para asaltar Elland Road. Con más de un cuarto de competición disputado, los ‘bluebirds’ ya ha puesto las cartas encima de la mesa. La jugada es buena y ya han cogido ventaja. “Me compraron para llevar al club al siguiente nivel. Los jugadores que han traído son increíbles”, asegura Craig Bellamy. De lo que no hay duda, es de que el Cardiff y el Portsmouth no tienen nada que ver con aquellos que, en 2008, se jugaron la victoria en la FA Cup. En aquella fecha, el Pompy salió victorioso. Ahora sólo queda esperar si el Cardiff es capaz de ascender y si los de Fratton Park continúan, como poco, existiendo.

22 de octubre de 2010

Quizás Rooney no quería esto

Se ha desatado la locura en Inglaterra con la noticia Wayne Rooney sobre su negativa a renovar el contrato que le vincula con el Manchester United hasta el 31 de junio de 2012, colores que defiende desde 2004. ¿Los motivos? Una hipotética mala relación con Sir Alex Ferguson. Nadie entiende qué ha motivado al delantero inglés para que se llegue a esta situación y nadie sabe cuál va a ser la decisión. Cada uno se ha formado su historia: Unos le colocan en el Chelsea, otros en el Real Madrid, los más pícaros se lo llevan al Manchester City y aún hay algunos que confían en que todo se solucione.

Ian Holloway, entrenador del Blackpool City, ha estallado esta tarde en unas declaraciones en las que ha expresado su total disconformidad con la actitud de Rooney y su agente, Paul Stretford (Ver vídeo inferior). “El Manchester United ha colaborado con la carrera deportiva de Wayne Rooney tanto dentro como fuera del campo. El entrenador, el club mismo, han invertido dinero en él. Ellos le compraron por una gran cantidad como un joven talento y le han convertido en el jugador que es hoy. Alex Ferguson está siendo engañado por el jugador y su agente. Se defienden diciendo que no es una situación justa para el jugador. Mentira. El jugador ha cobrado su salario cada semana, ellos le compraron y trabajaron con él”, afirmó.

Wayne Rooney y Paul Stretford
No todo termina aquí. Después de que Guillem Balagué asegurara que Wayne Rooney ya tiene un acuerdo con los Citizens, Andy Cole, ex–jugador del Manchester United, ha publicado un artículo donde desempolva y desvela la actitud del que parece ser el protagonista de toda la trama: Paul Stretford, agente de Rooney. “Me dijo que si firmaba con él ya no tendría que trabajar después del fútbol, que tendría la vida resuelta. Entró a formar parte de mis decisiones, se convirtió en una parte de mi familia. Era generoso, aunque luego me di cuenta de que su falsedad era comparable a las rentas que conseguía de mis ganancias. Era mi influencia en todas las áreas de mi vida, hablaba con los periodistas sobre preguntas que no me podían hacer, me daba consejos sobre todo lo que tenía que hacer y cómo lo tenía que hacer”, escribe Andy Cole.

Stretford, obviamente, sólo me consideraba como un cliente más, porque cuando paré de reportarle beneficios no volví a escucharle. La gente no habla bien de él. Su motivación no son las amistades sino el dinero”, afirma el delantero. ¿Qué ocurre con Rooney? ¿Es otra estrategia de Stretford? ¿Es Wayne la siguiente marioneta en manos de un agente caprichoso? ¿Es realmente cierto que hay mala relación con Ferguson? ¿Es sólamente el mismo camino que diseñó Paul Stretford para sacar a Andy Cole del Newcastle? Hay muchos pensamientos acerca de su situación, pero Stretford parece tener cogido el toro por los cuernos.

Sin embargo, la locura ya no hay decisión que la detenga. Las amenazas se amontonan en torno a la figura del mejor delantero inglés de la actualidad. Mensajes del estilo de: "Vete al City y estás muerto”. No se sabe en qué puede derivar este conflicto pero, por el bien de Rooney, del Manchester United, y de la imagen extradeportiva del fútbol, lo mejor es que termine pronto. La pelota está en los pies de Rooney, y esta vez el tema no va de marcar goles.




ACTUALIZACIÓN: Rooney renueva con el Manchester United hasta 2015.