... Cesc y Rooney también son jóvenes y ya han aprendido. Estas declaraciones pertenecen a Chris Waddle, ex-internacional por Inglaterra, tras el partido del miércoles contra Egipto. La marea de críticas sobre el extremo del Arsenal no ha hecho más reafirmar lo que pensaba desde hace algún tiempo. Theo Walcott no es ni la sombra de todo lo que prometía y, camino de los 22 años, queda muy lejos de un gran jugador de fútbol. Su participación en el Arsenal es escasa y, se dice que su titularidad en Inglaterra inmerecida.

Cuando un jugador comienza a destacar en plena edad adolescente hay que ser muy precavido. Pocos son los que triunfan desde un principio. Hay muy pocos veteranos con edades de joven. Theo parece que se queda por el camino. Antes de la mayoría de edad ya rondaba por la Premier como parte del futuro de los Pross. Cinco o seis años después, sigue sin ser titular indiscutible para su equipo. Ya no se le permiten tantos errores y tan poca energía. Conforme pasa el tiempo hay que demostrar una evolución y una experiencia, pero Walcott no cambia.
“No he visto diferencia entre el jugador que debutó en el Southampton y el de ahora. No he visto progresión”. Chris Waddle podrá decir que expresó absolutamente todo lo que sentía. “A pesar de jugar en un equipo que propone un fútbol fantástico, no le veo desarrollo. Me llama más la atención Adam Johnson que Theo Walcott”. Y así, un sinfín de comentarios para darle un toque de atención al pequeño extremo londinense. Porque, como se suele decir en estos casos, lo importante no es llegar a la élite sino mantenerse con el nivel adecuado.

De una manera u otra, hay un punto en común en todos los aficionados. Theo Walcott debería jugar mucho mejor de lo que lo hace. Sabemos que es rápido, que en un contraataque puede ser mortal, que tiene desborde. Pero todas esas cualidades desaparecen cuando el jugador pierde el entusiasmo. Así veo a Theo Walcott. Cada acción suya es previsible, se le nota perdido dentro del terreno de juego. No sabe qué hacer ni adonde ir. “Puede jugar delante, ¿pero sabría hacia dónde correr?”
Está claro que necesita un punto de inflexión que le vuelva a catapultar. Su participación en el Mundial parece asegurada, aunque la opinión de muchos es que no sería ni merecida. En su misma posición tiene demasiados jugadores a un grandísimo nivel. Y sólo puede jugar uno. Como mucho dos. En los días que corren, o eres distinto a los demás o corres el riesgo en quedarte en el montón. En el grupo de los jugadores normales. En Walcott hay esperanzas puestas de que sea un jugador dinstinto. Y, aunque le criticamos, sabemos que todavía puede conseguirlo.

Cuando un jugador comienza a destacar en plena edad adolescente hay que ser muy precavido. Pocos son los que triunfan desde un principio. Hay muy pocos veteranos con edades de joven. Theo parece que se queda por el camino. Antes de la mayoría de edad ya rondaba por la Premier como parte del futuro de los Pross. Cinco o seis años después, sigue sin ser titular indiscutible para su equipo. Ya no se le permiten tantos errores y tan poca energía. Conforme pasa el tiempo hay que demostrar una evolución y una experiencia, pero Walcott no cambia.
“No he visto diferencia entre el jugador que debutó en el Southampton y el de ahora. No he visto progresión”. Chris Waddle podrá decir que expresó absolutamente todo lo que sentía. “A pesar de jugar en un equipo que propone un fútbol fantástico, no le veo desarrollo. Me llama más la atención Adam Johnson que Theo Walcott”. Y así, un sinfín de comentarios para darle un toque de atención al pequeño extremo londinense. Porque, como se suele decir en estos casos, lo importante no es llegar a la élite sino mantenerse con el nivel adecuado.

De una manera u otra, hay un punto en común en todos los aficionados. Theo Walcott debería jugar mucho mejor de lo que lo hace. Sabemos que es rápido, que en un contraataque puede ser mortal, que tiene desborde. Pero todas esas cualidades desaparecen cuando el jugador pierde el entusiasmo. Así veo a Theo Walcott. Cada acción suya es previsible, se le nota perdido dentro del terreno de juego. No sabe qué hacer ni adonde ir. “Puede jugar delante, ¿pero sabría hacia dónde correr?”
Está claro que necesita un punto de inflexión que le vuelva a catapultar. Su participación en el Mundial parece asegurada, aunque la opinión de muchos es que no sería ni merecida. En su misma posición tiene demasiados jugadores a un grandísimo nivel. Y sólo puede jugar uno. Como mucho dos. En los días que corren, o eres distinto a los demás o corres el riesgo en quedarte en el montón. En el grupo de los jugadores normales. En Walcott hay esperanzas puestas de que sea un jugador dinstinto. Y, aunque le criticamos, sabemos que todavía puede conseguirlo.






