5 de marzo de 2010

Sí, es joven pero... Theo Walcott

... Cesc y Rooney también son jóvenes y ya han aprendido. Estas declaraciones pertenecen a Chris Waddle, ex-internacional por Inglaterra, tras el partido del miércoles contra Egipto. La marea de críticas sobre el extremo del Arsenal no ha hecho más reafirmar lo que pensaba desde hace algún tiempo. Theo Walcott no es ni la sombra de todo lo que prometía y, camino de los 22 años, queda muy lejos de un gran jugador de fútbol. Su participación en el Arsenal es escasa y, se dice que su titularidad en Inglaterra inmerecida.


Cuando un jugador comienza a destacar en plena edad adolescente hay que ser muy precavido. Pocos son los que triunfan desde un principio. Hay muy pocos veteranos con edades de joven. Theo parece que se queda por el camino. Antes de la mayoría de edad ya rondaba por la Premier como parte del futuro de los Pross. Cinco o seis años después, sigue sin ser titular indiscutible para su equipo. Ya no se le permiten tantos errores y tan poca energía. Conforme pasa el tiempo hay que demostrar una evolución y una experiencia, pero Walcott no cambia.

“No he visto diferencia entre el jugador que debutó en el Southampton y el de ahora. No he visto progresión”. Chris Waddle podrá decir que expresó absolutamente todo lo que sentía. “A pesar de jugar en un equipo que propone un fútbol fantástico, no le veo desarrollo. Me llama más la atención Adam Johnson que Theo Walcott”. Y así, un sinfín de comentarios para darle un toque de atención al pequeño extremo londinense. Porque, como se suele decir en estos casos, lo importante no es llegar a la élite sino mantenerse con el nivel adecuado.


De una manera u otra, hay un punto en común en todos los aficionados. Theo Walcott debería jugar mucho mejor de lo que lo hace. Sabemos que es rápido, que en un contraataque puede ser mortal, que tiene desborde. Pero todas esas cualidades desaparecen cuando el jugador pierde el entusiasmo. Así veo a Theo Walcott. Cada acción suya es previsible, se le nota perdido dentro del terreno de juego. No sabe qué hacer ni adonde ir. “Puede jugar delante, ¿pero sabría hacia dónde correr?”

Está claro que necesita un punto de inflexión que le vuelva a catapultar. Su participación en el Mundial parece asegurada, aunque la opinión de muchos es que no sería ni merecida. En su misma posición tiene demasiados jugadores a un grandísimo nivel. Y sólo puede jugar uno. Como mucho dos. En los días que corren, o eres distinto a los demás o corres el riesgo en quedarte en el montón. En el grupo de los jugadores normales. En Walcott hay esperanzas puestas de que sea un jugador dinstinto. Y, aunque le criticamos, sabemos que todavía puede conseguirlo.

4 de marzo de 2010

En manos de Fabio Capello

El Mundial de Sudáfrica está muy cerca. Las selecciones participantes van confeccionando sus equipos con los mejores jugadores posibles. Estos últimos meses son claves para ir o quedarte en casa. Un buen momento de forma te mete en la lista de tu país. Inglaterra jugó ayer uno de sus últimos compromisos. En Wembley, con su gente, y contra Egipto. Y todavía se mostraron muchas carencias en los pross. El resultado terminó con tres a uno sabiendo remontar tras el descanso el primer gol egipcio.


Si hay algo que Fabio Capello sabe hacer, eso es ganar títulos. Le das un equipo, unos jugadores. Él te forma el equipo y te gana la competición. Su capacidad de liderar a un equipo y hacerlo ganador es su mejor virtud. Así hizo con el Real Madrid dos veces, en la Juve otro par, el Milán y en la Roma, por ejemplo. El juego que propone no es necesariamente vistoso, pero es efectivo total. Lo que importa es ganar, y el cómo pasa a un segundo plano. En un Mundial no se pueden tener días malos. Capello conoce el desarrollo del fútbol y lo quiere plasmar como seleccionador de Inglaterra.

La primera parte del equipo inglés fue un tanto regular. Más bien mala. Egipto tenía el balón por momentos y sus ataques siempre eran de peligro. Zidan adelantó a los faraones mediada la primera mitad. La incapacidad de entrar por banda del equipo inglés fue un motivo del poco peligro. Con Gerrard tirado a la izquierda y Walcott a la derecha, la profundidad fue nula. Habría que preguntarse si no sería mejor meter a Downing, Ashley Young o, incluso, David Beckham por delante del jovencito inglés. En su equipo no es titular, y aquí tampoco demuestra nada para serlo.


A la vuelta del descanso, Inglaterra, o mejor dicho Gareth Barry, se puso las pilas. El mediocentro del City lideró de una manera sublime a su equipo. De un lado al otro, criterio y recuperación atrás. Ahora entiendo por qué Rafa Benítez no sabe qué hacer en su equipo. Peter Crouch, tras sustituír a su compañero Jermaine Defoe, puso las tablas. Más tarde, Shaun Wright – Phillips, que entró por Walcott, adelantó a los ingleses. Ahora sí, el ataque y dominio era constante y el peligro era real. También entro Milner, que se mostró como una alternativa real a la titularidad.

Para maquillar el marcador, Crouch volvió a hacer el tercero. Inglaterra tiene delanteros suficientes y de enorme calidad. Tanto Rooney, como Defoe, como Crouch podrían ser titulares. Y confío en que el cuarto sea Carlton Cole y no Heskey. La defensa no se movió en todo el partido y no entraron ni Lescott, Ni Warnock, ni Ryan Shawcross. Baines estuvo correcto por la izquierda; no así como Brown por la derecha. Terry y Matthew Upson forman una pareja de lo más fiable. La segunda parte de ayer es un ejemplo de ello. El dilema de la portería se resolvió a favor de Robert Green, del West Ham, dejando en el banquillo a Joe Hart y David James.


Las dudas del equipo inglés se van resolviendo. Aunque hay puestos que necesitan una mejor solución. Las vueltas de Ashley Cole o Aaron Lennon deberían ser claves para este equipo. Al igual que darle utilidad a otros que, ayer, se quedaron en el banquillo. Fabio Capello va confeccionando su once y el Mundial de Sudáfrica empieza a llamar a la puerta. Este año puede ser el de Inglaterra. Se junta un buen entrenador y una mejor plantilla. Se tiene de todo, pero falta convencer en una gran cita. Los ingleses están en manos de Fabio Capello.

3 de marzo de 2010

Todo sea por mejorar

El Liverpool está viviendo una temporada muy irregular. Sus espectativas eran mucho más altas de las que han mostrado. El pésimo juego alterna con victorias que no terminan de acercarle a la lucha por el cuarto puesto. La mediocridad reina en Anfield y el equipo no genera ilusión. Las lesiones han mermado a una plantilla demasiado corta. Ya se sabe que cuando las cosas van mal y pueden ir peor, empeorarán. Se tocó el suelo; ahora hay que seguir remando. A día de hoy, sólo la Europa League puede salvar un año con muchas penas y pocas alegrías.

Cuando tienes un equipo corto, la falta de un jugador se nota demasiado. Si el jugador es determinante, todavía más. Eso mismo es lo que le ha pasado a los reds. Lesión tras lesión, el Liverpool no ha sabido levantarse de cada estocada. Todos los jugadores importantes han estado de baja. Quizá, la falta de Fernando Torres ha sido la más llamativa, pero tanto como Gerrard, Benayoun, Riera, Agger o Glen Johnson han pasado en algún momento por la enfermería. De hecho, algunos siguen en el dique seco.


La última mala noticia ha llegado con la lesión del eslovaco Martin Skrtel. El mejor central del Liverpool va a estar de baja durante ocho semanas. Una fractura en el metatarso tiene la culpa. Este problema dará lugar a una reorganización de la defensa red. Asunto, por cierto, que debía haberse planteado y resuelto muchas semanas atrás. Agger está tocado en el tobillo y Kyrgiakos ya termina sus partidos de sanción. El problema reside en una posición. El problema está en dónde colocar a Jamie Carragher.

El ex-internacional inglés está en su cuesta a abajo particular. Su rendimiento como lateral es para tener muy poco en cuenta, y como central empieza a dejar muchas carencias. Demasiadas faltas, demasiados errores. La veteranía es un grado, pero se convierte en desventaja cuando no se sabe utilizar. Carragher no ha funcionado en el experimento de lateral y, con la baja de Skrtel, se espera que vuelva al centro de la zaga. Aunque nunca se sabe. Rafa Benítez nos está sorprendiendo con todo tipo de cosas.


Mientras todos esperamos la vuelta de Aquilani (digo vuelta aunque bien podría decir comienzo), la venta de Mascherano en el verano próximo vuelve a salir a la luz. El Liverpool mueve ficha en el mercado juvenil llevándose a Melwood a Raheem Sterling, de tan sólo 15 años. Proviene del QPR de Championship y juega de extremo. Seguramente le podamos ver con los reservas. ¿Movimiento para el futuro? Muy pronto todavía, pero esperemos que la política de fichajes del Liverpool cambie drásticamente. Por su propio bien.

2 de marzo de 2010

Wayne Rooney, hablando de genios

El genio es aquel que inventa cuando todo esta inventado, el que sorprende en medio de lo predecible, el que convierte en maravilla la rutina. Exponemos, pues, nuestra deficinición de genio, donde Cesc es una de las acepciones. Escribir sobre genios es un reto complicado. Lo que describes hoy, mañana puede ser insuficiente. Su progresión empieza arriba y termina en el cielo. El genio mejora y se supera con los días. Un genio es la cabeza de su equipo, el estandarte más alto en la batalla más importante. Wayne Rooney es un genio.


Lejos del espectáculo, del dinero y del glamour que mueve este deporte, está el propio fútbol. Muchas veces, todas esas facetas van unidas, pero no es necesario. Un genio no siempre llama la atención. Hace las cosas como debe, sin errores. Es simple y vistoso al mismo tiempo. Efectivo y contundente. Actúa cuando le toca. Sabe dar el golpe definitivo. Marca las diferencias entre los jugadores. Y no falta a las citas importantes. El genio aparece en los momentos necesarios. Wayne Rooney sale a la luz cada vez que el Manchester United llama a su puerta.

Empezar una carrera deportiva extremadamente joven es una ventaja y un inconveniente. En el futuro, se utiliza según las conveniencias. Si fallas, es que te has quedado por debajo de las espectativas; si triunfas, era lo mínimo que se esperaba de tí. El éxito te lo regalan antes de conseguirlo pero luego hay que ser capaz de ganárselo y mantenerlo. Nuestro protagonista empezó a correr por los campos de la Premier con 16 años. La esperanza del Everton era un adolescente. Era la pequeña iluminación de una futura estrella que se avecinaba en Inglaterra.


Siempre a la sombra de los demás se ha ido curtiendo. Su fichaje creó espectativas, pero se le dió todo el tiempo. Demostraba lo que era, una joya, pero no era tan llamativo como los demás. Este año se ha quedado como referente. Se le ha dado la confianza, y ha sabido asumir su papel. Los red devils están comandados por Wayne, y éste les lleva en volandas por la senda de la victoria. La última hazaña: La final de la Carling Cup. Desde el banquillo, en plan héroe y culminando como el mejor. Una demostración de genio. Resolver en el momento preciso. Decantar la balanza con una simple acción majestuosa.

Wayne Rooney está viviendo su mejor temporada. Cada victoria de su equipo lleva su sello, su documento de identidad. A base de goles está dirigiendo a los suyos hacia la lucha por la Premier y la Champions. A base de goles ya ha conquistado la Carling Cup, habiendo eliminado previamente al Manchester City, como no, con goles suyos. Hablando de buenos jugadores de fútbol hay gustos dispares; hablando de genios hay cánones. Hablando de genios, Wayne Rooney es uno de ellos.

28 de febrero de 2010

Conclusiones sobre fútbol (2)


- Schuster: El Madrid sin Ronaldo es una pastilla para dormir. Y yo digo: Tú no tenías a Ronaldo. Ergo... Tu Madrid era un coñazo. Lógica aplastante.

- Mou consigue renta para volver a The Bridge. Esta vez ha preferido ser cauto, ¿qué ocurrirá si pasa? ¿Correrá la banda cual extremo? ¿Callará a los aficionados? Dios sabe.

- Malísima suerte de Petr Cech. Se pierde el final de la temporada. Justo cuando su equipo se la juega en todas las competiciones. Igual la malísima suerte también es para el Chelsea.

- Siguiendo con el Chelsea. Para el que dijera que no había más color en la Premier. Dejar las premoniciones para otra liga que no sea la inglesa, no merece la pena.

- Cuatro partidos para Adebayor por un codazo en un salto. Allí las expulsiones conllevan tres partidos. ¿Y si en España se sancionaran igual esas cosas? ¿Os imagináis cuatro partidos por codazo?

- Se merece un punto aparte. Bendita la vuelta del Apache al City. Fantástico.

- ¿Por qué el fútbol es tan injusto? Shawcross le ha partido la pierna en dos a Aaron Ramsey. Ni uno ni el otro se merecían esto. Joder, que mala cara se le pone a uno al conocer esta noticia. Otra vez al Arsenal. Ver a los jugadores por el suelo da ganas de llorar.

- La FA Cup no deja de maravillarme. Cada uno de los partidos tiene su encanto. No importa la categoría de los equipos, todos merecen ser finalistas. Los Replays fueron un placer futbolístico.

- El Liverpool ha solventado la elminatoria contra el Unirea. A ver si de verdad consiguen dar una alegría en la Europa League, que para algo que les queda...

- Ya lo dijimos la semana pasada. El fútbol Premier sólo se ve en Inglaterra. A los datos me remito: Sporting de Portugal 3 – Everton 0

- Al Portsmouth le quitan nueve puntos en liga y gana su partido. Lo mismo tendrían que amenazarles cada jornada con quitarles quince y así ganaban la Premier.

- Lo temprano que es y ya podemos disfrutar de la primera final del año. La Carling Cup, desde el nuevo Wembley, se cierra esta tarde con el Manchester United – Aston Villa.