Diez semanas. Setenta días. Ese fue el tiempo que le ha durado el sueño a Landon Donovan. Apenas un breve capítulo del libro 09-10 del Everton. Eso sí, el mejor de todos ellos. Lejos quedan sus críticas tras el paso por Alemania. Los Angeles Galaxy no han dado su brazo a torcer lo más mínimo ante las múltiples peticiones de los Toffees para alargar la duración de la cesión. Pero, como se suele decir, lo corto y bueno dos veces bueno. Así resumirá Donovan su paso por el Everton donde ha triunfado en dos escasos meses y se lleva un fantástico recuerdo de los aficionados.

Dicho de otra manera, los aficionados se quedarán con un recuerdo brillante después del paso por el club de un jugador vistoso, iluminado por la gracia de un grandísimo futbolista. En tan sólo diez semanas, el americano ha justificado su cesión. Lo hizo desde el primer partido y en el primer momento. Debutó en aquel mágico partido en el Emirates contra el Arsenal, donde el resultado fue un 2-2 apasionante. A partir de aquel partido, comenzamos a ver el nuevo Everton que estaba empezando a despertar. Ninguna derrota ni en diciembre ni en enero en la Premier son datos que demuestran este renacer. El Chelsea, Manchester United o Manchester City fueron algunas de las víctimas de los Toffees.
De la mano de Donovan, junto con la vuelta de Arteta tras mucho tiempo lesionado, el equipo de David Moyes ha sufrido un cambio espectacular tras el periodo navideño. Trece partidos y dos goles. Ese es el corto historial de Donovan en el equipo de Mersey. Pero durante los trece partido ha sido un punto de alivio, de ensanche y de explosividad en el equipo. Su inclusión en el once inicial fue instantánea, y un partido le bastó para demostrarlo. Con su juego también mejoró Pienaar, que ha mostrado su mejor nivel. Con su juego, Saha se ha convertido en un delantero más temible aún si cabe. Verle con el balón en los pies es intuir una nueva genialidad. Siempre imprevisible e inventivo. “Just Go”, esas fueron las palabras el día de su debut.

La estrella de la selección de Estados Unidos para el Mundial de Sudáfrica vuelve a casa. Lo bueno se pasa rápido pero se guarda en el recuerdo por mucho tiempo. Su nivel para jugar en un equipo importante ha quedado sobradamente demostrado. Según cuenta en una entrevista, su mejor momento lo pasó el día de su despedida en el Goodison Park, en la victoria frente al Hull City por 5-1. Landon Donovan hizo el cuarto y fue homenajeado como un auténtico veterano. Y es que diez semanas dan para mucho. Ni periodos de adaptación, ni de acoplamiento. En el fútbol no existen estos conceptos, y esto es un claro ejemplo para demostrarlo. “Una experiencia que nunca olvidaré”.
Donovan marcha, pero la Premier en el Everton continúa. El calendario es relativamente sencillo, pero quizás lleguen tarde a la lucha por las plazas europeas. Plazas, sin duda, que merecerían si la temporada durara sólo de enero a mayo. Con la sombra de Landon aún presente en Goodison, el sábado se recibe a un Bolton en alza. La vida sigue y los grandes recuerdos se quedan en la memoria de los aficionados. Diez semanas dan para ganarse a una afición, y Landon Donovan nos lo ha demostrado. Diez semanas han servido para levantar al Everton y, en diez semanas, se marcha con un equipo completamente renovado. El fútbol querría tu vuelta a la Premier. Gracias Landon.

Dicho de otra manera, los aficionados se quedarán con un recuerdo brillante después del paso por el club de un jugador vistoso, iluminado por la gracia de un grandísimo futbolista. En tan sólo diez semanas, el americano ha justificado su cesión. Lo hizo desde el primer partido y en el primer momento. Debutó en aquel mágico partido en el Emirates contra el Arsenal, donde el resultado fue un 2-2 apasionante. A partir de aquel partido, comenzamos a ver el nuevo Everton que estaba empezando a despertar. Ninguna derrota ni en diciembre ni en enero en la Premier son datos que demuestran este renacer. El Chelsea, Manchester United o Manchester City fueron algunas de las víctimas de los Toffees.
De la mano de Donovan, junto con la vuelta de Arteta tras mucho tiempo lesionado, el equipo de David Moyes ha sufrido un cambio espectacular tras el periodo navideño. Trece partidos y dos goles. Ese es el corto historial de Donovan en el equipo de Mersey. Pero durante los trece partido ha sido un punto de alivio, de ensanche y de explosividad en el equipo. Su inclusión en el once inicial fue instantánea, y un partido le bastó para demostrarlo. Con su juego también mejoró Pienaar, que ha mostrado su mejor nivel. Con su juego, Saha se ha convertido en un delantero más temible aún si cabe. Verle con el balón en los pies es intuir una nueva genialidad. Siempre imprevisible e inventivo. “Just Go”, esas fueron las palabras el día de su debut.

La estrella de la selección de Estados Unidos para el Mundial de Sudáfrica vuelve a casa. Lo bueno se pasa rápido pero se guarda en el recuerdo por mucho tiempo. Su nivel para jugar en un equipo importante ha quedado sobradamente demostrado. Según cuenta en una entrevista, su mejor momento lo pasó el día de su despedida en el Goodison Park, en la victoria frente al Hull City por 5-1. Landon Donovan hizo el cuarto y fue homenajeado como un auténtico veterano. Y es que diez semanas dan para mucho. Ni periodos de adaptación, ni de acoplamiento. En el fútbol no existen estos conceptos, y esto es un claro ejemplo para demostrarlo. “Una experiencia que nunca olvidaré”.
Donovan marcha, pero la Premier en el Everton continúa. El calendario es relativamente sencillo, pero quizás lleguen tarde a la lucha por las plazas europeas. Plazas, sin duda, que merecerían si la temporada durara sólo de enero a mayo. Con la sombra de Landon aún presente en Goodison, el sábado se recibe a un Bolton en alza. La vida sigue y los grandes recuerdos se quedan en la memoria de los aficionados. Diez semanas dan para ganarse a una afición, y Landon Donovan nos lo ha demostrado. Diez semanas han servido para levantar al Everton y, en diez semanas, se marcha con un equipo completamente renovado. El fútbol querría tu vuelta a la Premier. Gracias Landon.










